NADA SOBRE NOSOTROS, SIN NOSOTROS.

No podemos pedir a nuestros políticos un compromiso social si nosotros mismos, las personas que les votamos, no somos capaces de implicarnos en las movilizaciones que han de dar un giro total al rumbo del desastre que está invadiendo el planeta.

El compromiso de la ciudadanía pasa por renunciar a la pasividad y defenderse de la gran epidemia de ignorancia que reina en nuestras mentes y nuestros hogares. El virus de la ignorancia es el principal aliado de los poderes financieros y gubernamentales. Tiene su origen en nuestra educación y se extiende principalmente a través de las televisiones, utilizando también otros medios escritos para desinformar o manipular la información.

La falta de pensamiento crítico en nuestra sociedad, contribuye a la pérdida de unos valores fundamentales en el género humano, necesarios para la honestidad y libertad de las personas. Los centros docentes y universitarios, lugares donde se deberían encontrar las neuronas cerebrales de ese pensamiento crítico, por el contrario, desarrollan y suministran talentos a un sistema que utiliza su capital intelectual para fomentar la corrupción y destruir nuestro entorno natural y social.

Se ha abierto la campaña electoral, y con ella la vergonzosa manipulación que los medios informativos, principalmente las televisiones, comienzan a ejercer sobre una parte importantísima de la ciudadanía que todavía no se ha enterado del argumento que tiene esta escabrosa película llamada “crisis”, y de los perversos objetivos que persiguen sus actores.

Se ha anunciado a los cuatro vientos un debate televisivo entre los que parecen ser “únicos” candidatos a dirigir este país. Más de medio millón de euros gastados de nuestros impuestos por una televisión pública, para ofrecer un combate entre los dos púgiles que la banca ha decidido poner al frente de nuestro país. Porque dando tanta proyección a ese debate, meten en el subconsciente de esa ciudadanía ingenua e indecisa que los demás candidatos no cuentan, que el resto de partidos políticos son solo comparsa.

Ese es el único margen de maniobra que dejan a la ciudadanía para que sigan creyendo que son libres y que esto es una democracia. Elijan ustedes a su verdugo, o lo que es mejor…, ¡háganse ustedes mismos el harakiri! Pero sepan que después del 20N habrá un claro vencedor y un evidente perdedor; el vencedor y gobernante: LA BANCA, el perdedor, el de siempre: NOSOTROS.

A medida que pasan los meses, se suman por decenas los miles de personas que acuden a la llamada de las movilizaciones sociales, no convocadas por los sindicatos, sino por los propios colectivos de afectados y, otros comprometidos en la lucha que hemos de llevar a cabo para cambiar este mundo. Personas que manifiestan su rechazo a las políticas que toman nuestros gobiernos, gritándoles muy claramente que no se sienten representados. Una vez más, esos políticos se dirigen a nosotros dejando muy clara una cosa: que hace ya mucho tiempo que nos perdieron el respeto.

ES MOMENTO DE CAMPAÑA

Y lo que está claro es que en campaña electoral es importantísimo que, además de los políticos, hablemos nosotros. Llevo dos años luchando públicamente, no solo contra el Santander, contra la banca en general. He visitado 28 ciudades españolas recogiendo testimonios de víctimas de esa banca, que reflejan en su mirada el drama y la tragedia por la que están atravesando. Me he gastado todos los ahorros, que con sacrificio, había conseguido reunir para comprarme una silla de ruedas eléctrica, algo que me resulta imprescindible para tener una mayor independencia y libertad. No sé si llegaré a recuperar ese dinero, pero en mi orden de prioridades, liberar a nuestros hijos de esta esclavitud financiera, y que todos los ciudadanos despertemos de la gran mentira que vivimos, están por delante de mi precaria movilidad.

Es una absoluta falta de respeto comprobar que la gran mayoría de partidos que se presentan a estas elecciones y, que dicen querer salvarnos de la crisis, no hacen alusión alguna a los culpables que han generado esta situación, ni incluyen en sus programas las responsabilidades que piensan exigir a esos culpables. Siento una gran decepción e impotencia al comprobar que tanto esfuerzo y sacrificio empleados estos dos años, no dan todavía un mínimo resultado… ¡Pero éste que escribe dice que no se rinde!

Hoy parto con dirección a Madrid para comenzar mañana jueves, 10 de noviembre, una huelga de hambre junto a Francisco Cañas, padre de una de las víctimas que encontré en Jaén, y que durará los días que restan de campaña electoral. Nos plantamos ante el Congreso de Diputados con la pancarta que os adjunto al final.

En esta campaña electoral, las víctimas de este sistema tenemos que hablar muy alto, no permitamos que sigan hablando públicamente de nosotros sin estar presentes. Nada sobre nosotros, sin nosotros. ¿Alguien se anima a acompañarnos al Congreso de Diputados en Madrid? Será un placer veros allí.

José Luis Burgos

MURCIA TOMA LA CALLE

¡Democracia real, YA!

15 de mayo de 2011

Movilización ante el Santander.

EL 8 de febrero de 2011, noche previa a la subasta de la vivienda de José Luis Burgos, un grupo de personas y entidades acudieron para dar apoyo ante las puertas del Banco Santander.

Algunas de estas personas se desplazaron al día siguiente hasta el juzgado de Manresa para impedir que se cometiera una enorme injusticia y, que el banco pudiera hacerse con una propiedad de una forma completamente fraudulenta.

Gracias al esfuerzo y solidaridad de todas estas personas, además de la lucha persistente de José Luis, el 9 de febrero de 2011, el juez instructor accedía a estudiar con más detalle la documentación presentada por José Luis y ordenaba suspender la subasta de la vivienda, requiriendo al banco para que en el plazo de 10 días presentara toda la documentación de dicho procedimiento y aclarase algunos puntos dudosos.

EL 9 DE FEBRERO DE 2001 TRIUNFÓ LA JUSTICIA, GRACIAS A LA LUCHA Y LA UNIÓN DE LA CIUDADANÍA.

ESE ES EL CAMINO QUE HEMOS DE SEGUIR PARA FRENAR ESTOS ATROPELLOS Y RECUPERAR EL CONTROL DE NUESTRA SOCIEDAD.

Aumentan los botines de Botín.

Y luego aparece el mayor sinvergüenza del país ante “sus” medios de comunicación, diciendo que están muy contentos por los miles de millones que ha obtenido de beneficio el Santander en el 2010, un 1% más que el año anterior 2009, de los cuales han repartido más de 5.000 millones en dividendos a los accionistas.

Al borde de la miseria con cuarenta mil euros.

Antonio López protesta ante la sucursal del BSCH en Maó para reclamar el dinero que la entidad invirtió sin su permiso.

De la impotencia a la desesperación pasando por la angustia y la irritación. Así asegura sentirse el cliente de la sucursal del BSCH en Sant Lluís, Antonio López Bonnín, quien reclama la devolución de unos 40.000 euros que tenía ingresados en dicho banco.

El denunciante, quien ayer reiteró su protesta plantándose ante la entidad bancaria de la calle Ses Moreres en Maó, asevera que el banco sigue sin pronunciarse al respecto. “Nadie ha reaccionado, sigo sin respuestas y la situación empieza a ser límite”, indica. Además añade que la Justicia tampoco avanza. Fue en agosto de 2009 cuando presentó ante los Juzgados de Maó una denuncia por apropiación indebida, estafa por comportamiento engañoso e inversiones no autorizadas, entre otros delitos, y “no comprendo cómo ante un problema tan grave aún no me han citado a declarar”. Intuye que “hay algo o alguien que retrasa el proceso”. López Bonnín resalta incrédulo que “nos han informado que falta que se personen los directores que según la denuncia han falsificado mi firma”.

El caso se remonta a 2007 cuando regresó a la Isla tras un tiempo trabajando fuera. Al interesarse por su dinero el banco le comunicó que había sido invertido en diferentes productos y valores. Según López, una parte de la cantidad estaba a plazo fijo y el resto en una libreta de ahorros. El denunciante se dio cuenta de que habían falsificado su firma, aspecto que corroboró un perito calígrafo.

Antonio López está en paro, sin cobrar prestación puesto que es menor de 45 años de edad y no tiene cargas familiares. “Vivo gracias a mis hermanos”, a pesar de ello, de los siete, uno es minusválido y otro tan solo recibe una prestación de 400 euros con la que justo puede sobrevivir. “Estoy desesperado, mi hermana ha tenido que dejarme dinero para poder pagar el alquiler de la casa donde resido”, reitera. López Bonnín asegura haber tocado fondo. La desesperación es tal que se ha visto obligado a acudir, alguna noche, a recoger alimentos de algún supermercado.

Apareció ayer casi sin fuerzas, apoyado en una pancarta de cartón que rezaba “El Banco Santander me ha quitado todo mi dinero falsificando mis firmas. Justicia” y otro sujetado por su hermana Consuelo y que literalmente decía “Pedimos justicia para mi hermano”.

La protesta tan solo duró una hora y media. A pesar de ello, el denunciante asegura haberse sentido arropado por la ciudadanía atestiguando que “más de uno se ha parado preocupándose por mi caso y otros incluso se han sincerado explicándome problemas similares, el Santander nos está engañando”. Además de todas estas desgracias, López Bonnín declara sentirse vetado. “He intentado contactar con medios nacionales y todos han hecho caso omiso al problema, me ha llegado a los oídos que el banco tiene demasiado poder para que alguien se atreva a hacerle la zancadilla”.

Fuente: Menorca Info

 

Testimonio Gráfico en los Juzgados de Manresa.

La verdadera fuerza de un guerrero no reside en su espada,

si no en el guerrero junto al que combate.

“Reivindico valores como la libertad y la justicia como algo único, pues no hay libertad sin justicia, ni justicia sin libertad. Reivindico el realismo de soñar en un futuro donde la vida sea mejor y las relaciones más justas, más ricas y positivas y siempre en paz. No hay camino hacia la libertad… la libertad es el camino”.
Joan Manuel Serrat


Crónica de una resistencia: al Santander se le atraganta su arrogancia.

El juez ordena suspender la subasta y exige al Santander claridad e información en su dudoso procedimiento contra José Luis Burgos.

Miércoles, 9 de febrero de 2011, 5 de la madrugada. Es la hora habitual en que me levanto diariamente para dirigirme a las puertas del Banco de Satán en Paseo de Gracia, y continuar mi interminable lucha. Me despierto como un reloj. Hoy no toca desplazarme a Barcelona, ya me gustaría. Hoy me enfrento a un amargo proceso: se subasta mi vivienda ante la pasiva y cómplice mirada de jueces, políticos y medios de comunicación.

No consigo conciliar el sueño, pasan los minutos y esta sensación me ahoga. A mi mente vienen imágenes nostálgicas de felicidad: la ilusión con la que construimos nuestra vivienda y crecieron en ella nuestros hijos. Las celebraciones navideñas y reuniones familiares. Mi amor por el arte y algunos cuadros que han ido ocupando espacios de paredes y de mi propio interior. Personas queridísimas que han compartido largas estancias con nosotros y que ya no viven. Mi refugio, ese que ha albergado mi sufrimiento y dolor desde que me quedé hace 3 años en silla de ruedas. Que ha sido cómplice de mi descanso y mi depresión, de mis reflexiones, de mi lucha por superar esta situación. Mi espacio. Nuestro hogar.

De repente vuelvo a ahogarme, ya no se en que minuto vivo. Siento el frío intenso de estos dos meses y medio a las puertas del Santander. Me encuentro cansado, agotadísimo por el esfuerzo inhumano que he realizado. ¿Habrá servido de algo? No paran de entrar y salir directivos del banco, empleados que no son nadie pero que creen ser algo, que me miran con arrogancia y ni siquiera me obsequian con los buenos días. Una marea de gente que desfila por delante mío con sus bolsas de compra, de marcas caras. Ni siquiera miran, no se paran a leer, llevan sus auriculares puestos y escuchan música, aislándose del mundo, contribuyendo a su degradación. Pero mi público está ahí, personas fieles y solidarias que van sumándose a la lucha y prestándome apoyo. Personas humildes, sencillas, pero las más generosas, las que me ofrecen lo poco que tienen, su casa, su dinero, su tiempo. Ellos hacen menos dura mi estancia ante las puertas del infierno, con su compañía, sus charlas, su apoyo…

Suena el despertador, son las 7 de la mañana, su alarmante ruido despierta a toda la familia y nos avisa de que la hora se acerca. Su sonido persiste y mi corazón se encoge, me incorporo sentándome sobre la cama y una ola de frío me invade, el estómago se vuelca y se apodera de mi una extraña sensación de vacío, de tristeza, de impotencia. Están a punto de arrebatarme algo que es mío, que no les corresponde, una parte muy importante de nuestra historia familiar, de nuestra identidad, de nuestras vidas. Nos están matando la felicidad.

Siguen pasando los minutos, las horas, permanecemos la familia unida, mis dos hijos y mi esposa. Desayunamos todos juntos, sentados alrededor de la mesa, nuestras miradas se cruzan bajo el silencio. Son las 10, nos dirigimos al matadero. A mi esposa hace dos días que le duele el alma, siente un fuerte dolor de mandíbulas, la tensión y los nervios oprimen su pecho y fuerza inconscientemente su dentadura, muerde con rabia su impotencia, se le ingesta la injusticia y le quema. Mis hijos no paran de observarnos, sus miradas denotan la preocupación por sus padres, demasiado dura la experiencia para sus jóvenes edades.

10,30 h., nos encontramos ante el Palacio de Injusticia de Manresa. Una simpática y amable agente de seguridad me abre la puerta de salida porque es de más fácil acceso para la silla: usted, caballero, pase por aquí, el resto de personas que accedan por la puerta de entrada y pasen por el detector de seguridad.

Ya estamos dentro, nos dirigimos al corredor de la muerte. Togas negras y fúnebres caras, luto por las víctimas de este sistema capitalista. Se perciben las almas y sus voces silenciadas por los verdugos y cómplices de ese sistema. Mi teléfono no para de recibir mensajes de ánimo y llamadas de apoyo. Rosa Mª Artal, periodista y amiga: ¿qué tal José Luis, cómo te encuentras? ¿alguna novedad de última hora? Joan Tardà, diputado por ERC: ánimos y fuerza desde Madrid, no puedo estar contigo físicamente, pero estoy. Antonio Fuertes, responsable de ATTAC ACORDEM: ánimo compañero, contigo hasta el final. Ángels Tomàs, EUiA: ¡salud y fuerza! Cayo Lara, coordinador de IU: La solidaridad que quiero expresarte va acompañada de una profunda admiración, estás mostrando pertenecer a esa estirpe cuya lucha os convierte en imprescindibles. Y muchos amigos más, Víctor, Lorena, Miguel, Álvaro, Mónica, Ricardo…

10,45 h., llega mi procuradora y nos acompaña a la tercera planta, no hay novedades de última hora. El escrito que entramos ayer día 8 en el Juzgado, solicitando la suspensión de la subasta por irregularidades del banco y falta de información, lo han denegado. La subasta se llevará a cabo y el delito se consumará. La Sra. secretaria judicial, encargada de la subasta, no atiende a razones ni documentos presentados: “la gente debería ser responsable con lo que firma y no quejarse tanto”. Mi procuradora me entrega unos documentos para firmarle los poderes judiciales de su representación. Entramos en una sala de reuniones con una mesa donde estaremos más cómodos para firmar, y esperar a que se lleve a cabo el robo por parte del banco.

La puerta de la sala permanece abierta. Solos con mi familia, observamos a través de ella el mostrador de atención al público con otros ciudadanos que muestran cara de asustados. 10,55 h., los minutos se convierten en horas y se hacen eternos, de repente me parece ver a través de los cristales caras amigas. ¡No puede ser!, ¿lo estoy soñando?; ¡no, es real, están ahí!, ¡mi estirpe, mi fuerza, mis ángeles de la guarda! Veo llegar a Ana, a Marta, a Pedro, a David, entran en la sala pero siguen apareciendo nuevas caras amigas y otras que no conozco, no para de llegar gente, están llenando la sala del mostrador y los pasillos. Nos miramos mi esposa y mis hijos y sonreímos, nos brillan los ojos de alegría y felicidad, no damos crédito a lo que vemos. Acaba de llegar la esperanza, un batallón de incondicionales solidarios que se unen para ser fuertes y transmitirme esa fuerza. Mis mejores armas…

Los funcionarios preguntan desconcertados: ¿quiénes son ustedes, qué desean? Todos somos José Luis Burgos, venimos a darle apoyo, a frenar esta injusticia. No nos moveremos de aquí hasta que nos atienda el juez o se mire con atención este caso. La Sra. secretaria judicial se ha puesto muy nerviosa, no entiende nada, la situación le sobrepasa. No se preocupe señora, somos muy pacíficos, solo nos asiste la razón y buscamos la justicia.

Permanecen todos en la antesala y Marta entra en el espacio donde nos encontramos, asume el papel de portavoz y transmite tranquilidad: únicamente queremos que el juez atienda personalmente a José Luis, que le de la oportunidad de hacerle ver la tremenda injusticia que se está a punto de cometer. Marta, pide solamente 10 minutos de tiempo a la secretaria, esta llamando a la central del Santander para decirle lo que está ocurriendo, que si no suspenden la subasta ocuparemos el juzgado con una sentada. Hay varios medios que se encuentran aquí,  procederemos a desenmascarar al banco y denunciar su estafa. Al otro lado del teléfono, el omnipotente Sr. Pepe Vázquez, director del departamento de recuperaciones y principal responsable de instar por segunda vez esta subasta. El mismo que días atrás llamara imbécil a mi amigo Antonio Fuertes y me dijera a mi que le estaba sacando mucho partido a la silla de ruedas. La persona que ha tomado el mando de esta operación y ha encajado mi lucha como algo personal, la que no piensa perdonarme mi osadía, mi mayor verdugo. Un fiel guardián de los intereses de Botín en Cataluña, que pasó por mi lado a las puertas del banco en Paseo de Gracia hace pocos días, y ni siquiera me dirigió la palabra. Fumaba y charlaba altivo con sus compañeros de presa en el banco. Abrigo largo, marrón, impecable vestuario con corbata roja, seguramente teñida por la sangre de sus víctimas. Hablaba con sus compañeros formando un corro a pocos metros de mi, mirándome de reojo, con disimulo, jactándose de su poder y apestando a tiranía. Un olor que inunda el interior de ese maldito edificio, y crea un clima enrarecido en el que no caben sentimientos humanos ni conciencias. Pero su respuesta telefónica a Marta es infranqueable: señorita, la subasta se va a llevar a cabo hoy, sí o sí, sin más dilación.

Marta ha agotado todos los recursos de diálogo con el banco y ha intentado evitar una acción desagradable para todos, tener que ocupar el juzgado y que los mossos nos tengan que sacar a la fuerza. 33 personas entran en la sala donde nos encontramos mi familia y yo, se viven momentos de gran tensión. Aparecen los guardas de seguridad del juzgado y nos indican que el juez ha ordenado que desalojemos el lugar, al negarnos a hacerlo nos anuncian que llaman a los mossos para que intervengan. Una docena de policías llegan al juzgado y esperan órdenes para desalojarnos, a la fuerza si es necesario. De repente, la procuradora nos anuncia que el juez ha accedido a leer toda la documentación entregada y el burofax que yo hice llegar a la central del Santander en Madrid el 1 de febrero.

Pasa un largo tiempo y los rumores no cesan. Los mossos identifican a cualquier compañero que traspasa la puerta para ir al lavabo o buscar agua, estamos sedientos. El juez llama a los dos procuradores, el del banco y la nuestra, permanecen un tiempo importante reunidos. Mientras tanto, nos llegan noticias de que los responsables del Santander en Barcelona se comienzan a impacientar y envían con urgencia a uno de sus abogados para que se desplace hasta el juzgado de Manresa y exija que se celebre la subasta sin más demora.

Finalmente, tras más de una hora reunidos, el juez detecta lagunas y no ve claras las maniobras del Banco de Satán. La procuradora sale finalmente de la reunión y se dirige presta a comunicarnos: el juez ha ordenado suspender la subasta y exige al Santander claridad e información en su dudoso procedimiento de ejecución. Fija un término de 10 días para que el banco aporte una completa documentación y explique dónde están los 90.000 euros que dicen haberme ingresado, qué uso se le ha dado al dinero y porque han tomado la decisión de hacer ellos lo que les place con el dinero, si esa decisión me corresponde únicamente a mi.

Estalla el júbilo de todos los presentes y la tensión se desvanece bajo un sonoro aplauso y grito de victoria. Nos fundimos en un fuerte abrazo con mi esposa, hijos y amigos que nos han auxiliado. La procuradora nos pide por favor que abandonemos la sala, a solicitud del juez. Salimos uno a uno de nuestro encierro y un largo pasillo repleto de policías nos espera para tomar nota de cada uno de nosotros y nuestras identificaciones.

La vida es bella, hay personas que contribuyen a ello. La esperanza de crear un mundo mejor permanece viva, a pesar de los múltiples atentados que recibe diariamente nuestra democracia por parte de desalmados banqueros y especuladores, que han comprado a nuestros políticos, y se han apoderado de la ética profesional y dignidad humana de nuestros comunicadores, los cuales han pasado a ser taquígrafos que recogen únicamente la información de sus amos y la utilizan para manipular a la ciudadanía, derribando uno de los pilares democráticos por los que seguramente sus padres y profesores lucharon: la imprescindible libertad de comunicación, sin la cual los pueblos libres se convierten en esclavos. No me gustaría estar presente en sus hogares, cuando políticos y periodistas lloren el castigo y las futuras tragedias de sus propios hijos y nietos, a las cuales han contribuido y de las que son directamente culpables.

Esta noche, mi familia y yo dormiremos más tranquilos, con la satisfacción de un trabajo bien hecho y la alegría de formar parte de una estirpe que luchamos por lograr un mundo justo. Esta noche, individuos de corbata roja y largos abrigos marrones no conciliarán el sueño, su rabia y odio serán su propia pesadilla, una presa que creían haber matado anda suelta, al escapar ha asestado un zarpazo y ha herido el orgullo banquero. No se lo van a perdonar, emplearán a fondo sus deleznables prácticas y posiblemente mañana le den caza.

Hoy, la fuerza de la unión ciudadana ha vencido, ese es el camino inequívoco. Un juez se ha atrevido a salir de su despacho y mirar a los ojos del débil, percatándose de una realidad. Sigamos luchando juntos, hay esperanza…

Diligencia de Ordenación

VÚDEOchat con José Luis Burgos.

VÚDEO | Plataforma Mediática Audiovisual Ciudadana.

http://www.vudeo.org

Mi especial agradecimiento a Merche y a todo el equipo que formáis Vúdeo. Creo sinceramente que en estos momentos de “traición” a la ciudadanía por parte de los principales medios de comunicación españoles, son importantísimas y cobran una gran relevancia las iniciativas como Vúdeo, que nos hacen llegar una información directa, sin censura, y totalmente independiente. Sin duda, lugares de encuentro ciudadano en la Red, como éste, contribuyen muchísimo para poder regenerar la democracia en nuestro país. También quiero agradecer enormemente vuestro interés y paciencia, a los centenares de personas que habéis soportado este tostón de discurso.

Salud y fuerza para todos.

José Luis Burgos.

Ilustraciones Carlos Azagra. ¡Gracias compañero!

Pensions públiques. Contra les retallades a les pensions públiques

Manifest

Aturem la retallada de les pensions.  Ja n’hi ha prou, les nostres vides no són un negoci.

Adhesions Individuals
Adhesions Entitats

Després de la vaga general del 29 de setembre del 2010, el govern espanyol continua amb la seva política de retallades socials i, lluny de derrogar la Reforma Laboral o els Plans d’Ajust del sector públic, ha engegat noves retallades socials (com l’acabament de les ajudes als aturats i la privatitzacions d’aeroports). La darrera, i possiblement la més greu d’aquestes retallades socials serà la Reforma del sistema públic de Pensions, incrementant l’edat de jubilació i el període necessari de cotització. Això implicarà que aquells que ara som treballadors, i molt especialment els joves i les dones, tindrem pensions de jubilació cada vegada més baixes.

Per dur a terme aquesta nova retallada, la classe política, molts dels “experts” economistes que ens van vendre les receptes que ens han portat a aquesta crisi i la major part dels mitjans de comunicació ens intenten convèncer de que l’actual sistema públic de pensions és inviable, a causa de l’envelliment de la població, pronosticant la seva suposada insostenibilitat. Però darrera d’aquests arguments s’amaga una voluntat especulativa i neoliberal: eliminar del sistema públic de pensions i substituir-lo per plans privats de pensions en mans del capital financer (Bancs, Caixes i asseguradores), els mateixos que ens han portat a la crisi i que pretenen, dia a dia, fer de les nostres vides un negoci per enriquir-se encara més. Ens menteixen quan diuen que el sistema de pensions farà fallida, perquè no és el nombre de treballadors el que determina la sostenibilitat de les pensions, sinó la seva capacitat de produir riquesa, la qual cada vegada es major. I si el que falta són treballadors cotitzants, sembla que amb un 20% d’atur el que cal no és allargar l’edat de jubilació dels 65 als 67 anys, sinó polítiques d’ocupació de qualitat, relaxar les lleis d’immigració, reduir la precarietat i fer el sistema més progressiu per tal que els més rics paguin més, ja que així es podria incrementar el nivell de cotització i es milloraria el nivell de pensions existent.

Si amb un sistema públic el 73,5% de les pensions està al llindar de la pobresa i més del 10% d’avis i avies no reben cap ingrés, què podria arribar a passar amb un sistema privat? Les pensions públiques representen un pilar fonamental del nostre sistema de drets socials i s’ha aconseguit gràcies a la lluita obrera sostinguda durant molts anys d’esforç i en condicions polítiques molt difícils per la millora de les nostres condicions de vida. En temps on s’imposa l’individualisme i el benefici privat, el sistema de pensions públic representa un model de solidaritat i redistribució que, lluny de ser el millor possible, aconsegueix disminuir la desigualtat que imposa el capitalisme.

L’aprovació de la reforma està prevista pel 28 de Gener i davant aquest nou atac creiem que son la lluita i la mobilització unitàries les que ens permetran encarar amb força un moment històric, on amb la nostra acció i determinació, haurem de demostrar en quina societat volem viure. La de l’explotació i la soledat més salvatges o aquella on mitjançant el repartiment de la riquesa, el treball i la solidaritat ens permeti desenvolupar en llibertat la nostra vida.
Fem una crida a fer sentir la nostra veu d’una forma clara i contundent a les mobilitzacions que es faran arreu del territori durant la setmana del 17 al 23 de gener i en la jornada de mobilitzacions generals convocada pel 27 de gener.

Aturem la retallada de les pensions. Ja n’hi ha prou, les nostres vides no són un negoci!

Adhesions Individuals
Adhesions Entitats

Veure adhesions Individuals
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Fuente: http://pensionspubliques.wordpress.com

Carta de comunicación de continuidad en mi lucha y, abandono de mi huelga de hambre.

Barcelona, 24 de diciembre de 2010.

Queridos compañeros y amigos:

Hoy, día 24 de diciembre de 2010, a las 11,24 h., acabo de regresar a casa después de someterme a una prueba médica para seguir la evolución y control de la huelga de hambre. Desde hace ya varios días que aparece en la orina una importante cantidad de sangre que va en aumento a medida que pasan las jornadas. El consejo médico desde el martes pasado es que abandone ya, sin más demora, la huelga de hambre, ya que de lo contrario podría encontrarme con consecuencias desagradables e irreversibles para mi salud. No hay que olvidar que los problemas de riñón con los que ahora me encuentro, tuvieron su origen con esta protesta en el mes de junio pasado, cuando me encontraba ante las puertas de la Central del Banco de Santander en Zaragoza.

La misma decisión meditada que me llevó a iniciar esta huelga de hambre, es la que ahora, desde hace dos días, me obliga a considerar de un modo profundo si merece la pena continuar con ella, habiendo conseguido ya una importante difusión de la lucha que estoy llevando a cabo. El corazón me pide continuar con la huelga de hambre, pero la cabeza me dice que no puedo ser egoísta en esta decisión y que debo atender a las siguientes circunstancias y conclusiones:

  1. Hay tres personas en mi vida que están por delante de cualquier batalla, ellos son mis dos hijos y mi esposa, nos necesitamos y están sufriendo de un modo importante toda esta hazaña que estoy llevando a cabo. Ellos son los motivos de mi lucha, y yo para ellos soy más importante que una vivienda.
  2. Al Banco de Santander no le importa lo más mínimo que yo pierda la salud o mi vida en esta protesta. Tienen claro que los beneficios están por encima de cualquier vida humana, no van a traicionar sus principios usurpadores y su naturaleza delictiva; a estas alturas tienen las espaldas bien cubiertas por un gobierno que les ampara, una legislación creada por y para la banca, para defender casi de modo exclusivo sus intereses y beneficios.
  3. La grandísima decepción de una clase política que corre para pedir un voto electoral, pero que una vez lo tiene esconde la cabeza bajo el ala y permanece sentada tras las mesas de sus despachos, a la espera de que llegue final de mes para cobrar sus nóminas. Han sido varios los parlamentarios catalanes y europeos que han pasado por delante mío durante estos 24 días que llevo de protesta y huelga de hambre, paseando con sus bolsas de compra del Corte Inglés y grandes firmas pijas del Paseo de Gracia. La mayoría de ellos han aligerado la marcha al pasar por delante de mis carteles, sin prestar la más mínima atención y escurriendo el bulto. Alguno paró y leyó mi protesta, llegando a prometerme que darían apoyo a mi lucha mediante comunicado oficial y, viniendo al lugar con algunos medios de comunicación, pero nada de eso se produjo y una vez más faltaron a su promesa.

A pesar de ello he decidido continuar, con más intensidad si cabe, mi lucha y protesta ante las puertas del Santander en Paseo de Gracia de Barcelona, abandonando la huelga de hambre, ya que la batalla se presume larga y necesito una gran fuerza mental y dialéctica para llevarla a cabo.

No me daré por vencido y no va a haber nadie, ¡absolutamente nadie! que nos eche a mi familia y a mi a la calle de forma injusta. Hay que poner fin a este choriceo generalizado y a esta dictadura de la banca, con la suma y la unión de todas las personas afectadas y/o comprometidas con una justicia social y unos valores humanos y democráticos.

Quiero agradecer de todo corazón el apoyo que estoy recibiendo de muchos rincones del país, y en especial a esas personas y organizaciones que estáis a diario conmigo y que me habéis hecho sentir que no estoy solo, que mi lucha es la de muchísima gente que sufre atropellos diarios en este país, y que merece la pena el sacrificio que estamos llevando a cabo.

No quiero finalizar mi texto sin felicitaros a todos en estas fiestas de navidad y transmitiros un mensaje de esperanza y generosidad, para dejarles claro a estos repugnantes banqueros, indignos políticos y degradados medios de comunicación, que todavía hay valores muy vivos en esta sociedad. Que todavía hay muchísimas personas que ponen su talento a disposición de los demás, para hacerles la vida más agradable mientras otros intentan destrozarlas.

Este es un vídeo del lugar de trabajo de mi hija Laura. Varios años de estudio para obtener una licenciatura de pedagogía, y actualmente haciendo lo propio en psicología, un esfuerzo y sacrificio para poner todos sus conocimientos al servicio de personas que necesitan su cariño, pero que también ofrecen todo el amor que tienen sin ningún tipo de reparo. Ella es feliz escogiendo este camino y a mi me hace feliz que lo sea, porque tanto Laura como mi hijo Marc tienen claro cual es el camino de la felicidad, ellos son el orgullo de mi esposa y mío, y nos reconforta saber que sus pilares se fundamentan en unos valores humanitarios.

Sería importantísimo que los banqueros y políticos tomasen nota, porque es obvio que en este mundo no hay cabida para valores tan opuestos.

José Luis Burgos.

 

CARTA ABIERTA DE UN AFECTADO POR LA HIPOTECA A NUESTROS DIRIGENTES POLÍTICOS Y PARLAMENTARIOS

Barcelona, 18 de diciembre de 2010

Me llamo José Luis Burgos, tengo 48 años, soy discapacitado físico y preciso para movilizarme la ayuda de una silla de ruedas. Hace ya 19 días que permanezco en huelga de hambre en Paseo de Gracia nº 5 de Barcelona, ante las puertas de una de las entidades financieras más fuertes de este país, el Banco de Santander.

Soy un estafado e ignorado por un sistema capitalista brutal y despiadado. Una de las centenares de miles de personas que con sus respectivas familias están a punto de perder su vivienda o ya la han perdido. Un durísimo castigo para ciudadanos que han cometido un solo delito: perder de forma injusta su puesto de trabajo, por culpa de un mercado laboral que ha saltado por los aires debido a las sucias maniobras de los mercados financieros, que no son otros que la banca y las transnacionales.

Sepan ustedes que denuncio públicamente y con todas mis fuerzas las tropelías que desde hace ya mucho tiempo vienen cometiendo estas instituciones ambiciosas e inhumanas. Pero sepan también ustedes que mi mayor decepción es comprobar que los representantes políticos en los que hemos confiado nuestra vida y futuro, no están haciendo absolutamente nada por evitar estos atropellos y poner fin a esta barbarie.

Y si en algún momento se ha hecho, ha sido a favor de esa banca privada, ya que entre los años 91 y 98 los dos equipos de gobierno, primero socialista y luego popular, fusionaron los bancos públicos de crédito en nuestro país a través de Argentaria, para venderla posteriormente al sector privado de forma poco transparente, y ello cuando era rentable y sus acciones tenían buen comportamiento en bolsa. Ahora es obvio que estos bancos de crédito nos habrían sacado del apuro inyectando liquidez a empresas y familias. Sin embargo nuestros representantes en el gobierno y en la oposición se ponen de nuevo de acuerdo para abrir las cajas al capital financiero y bancarizarlas, cuando una medida social sería su nacionalización y funcionamiento como entidades públicas, éticas en la inversión y con control ciudadano.

Soy un simple ciudadano, no me siento representante de nada ni nadie, pero creo ser una muestra de esa gran parte de la población que está viviendo momentos amargos y situaciones de tragedia familiar, ante la mirada pasiva de todos ustedes.

Es totalmente inadmisible que millones de personas se encuentren en la calle o estén a punto de hacerlo, por una legislación obsoleta e injustamente aplicada en este tipo de situaciones de crisis. Pero lo que es incomprensible es que se les esté esclavizando financieramente de por vida, porque aún entregando su vivienda y perdiendo todo el dinero que ya habían invertido en ella, son condenados durante el resto de sus días a pagar una deuda ficticia e inmoral, como resultado de la diferencia de valoración de esas viviendas entre el precio de compra inicial y el precio de subasta actual, al cual hay que sumar las abusivas e inexplicables costas judiciales del proceso de ejecución.

No deja de ser deleznable que los mismos culpables de originar esta crisis sean premiados con miles de millones de euros de nuestros impuestos, que el gobierno ha tenido a bien ofrecerles sin hacer a la ciudadanía consulta alguna, en lugar de exigir los castigos y penas de esta estafa y burla social. Pero todavía es más intolerable que ustedes, políticos y vendedores de promesas electorales salvadoras, permitan y hagan lícita esa esclavitud para sufragar las pérdidas de éstas entidades financieras que lejos de generar riqueza se han dedicado a manipular y especular sin control alguno y, rescatarlas de su propio pozo de suciedad con la explotación y cautividad legal de sus víctimas. Las mismas víctimas ciudadanas que se sienten traicionadas por aquellos representantes políticos que pidieron su voto y que ahora lo agradecen con su indiferencia.

Es un deber y una obligación política y moral, exigir que los errores y pérdidas de la banca, así como la crisis que han originado, la paguen ellos. Con sus millonarios beneficios acumulados durante tantos años, con las reservas que deberían haber dotado en sus balances en lugar de repartir miles y miles de millones en dividendos a sus accionistas, con el asqueroso beneficio que obtienen participando o financiando la fabricación de armamento con el que matar a miles y miles de niños y demás personas inocentes, que podrían ser nuestros propios hijos, padres, hermanos… Y también, claro está, con esas sucias e incalculables fortunas multimillonarias que duermen tranquilamente en paraísos fiscales sin haber pagado un solo céntimo de impuestos, mientras cada año aumenta el empobrecimiento de la clase obrera en los países avanzados y se registran paralelamente millones de personas que mueren de hambre en el mundo.

La entidad ante la que me encuentro protestando y que pretende quitarme lo que es mío, ha repartido hasta el mes de noviembre de este año entre sus accionistas más de 5.000 millones de euros de beneficios. La misma que se jacta de invertir 200 millones de euros en el equipo de Ferrari y Fernando Alonso, para seguir luciendo poderío en esta Cataluña nuestra, en esta España de amodorramiento, de circo y pandereta. La misma que financia con fortunas inmorales la compra de futbolistas, para que ese poderío, forjado con el dinero de sus clientes y los abusos que le permite el Gobierno ejercer sobre los mismos, traspase fronteras y muestre al mundo el despilfarro que existe en este país, por encima de necesidades sociales de primer orden, por encima de conciencias y personas desesperadas, para hacer todavía más evidente la falta de sensibilidad y compromiso con una sociedad que le ha permitido todo y se ha convertido en la Meca de ávidos banqueros y políticos corruptos.

Un país que no siendo ni de lejos una potencia económica mundial, ha metido entre las filas del capitalismo internacional a uno de los bancos más potentes, ese que con nuestro dinero se ha convertido en uno de los más ricos, pero también de los más pobres en gratitud y calidad humana. Ese que ha sabido, como todos sus homólogos nacionales, aprovecharse de la bondad de las gentes conformistas de este país, aprovecharse también de sus desgracias y, de una legislación que parece proteger únicamente los intereses de estas entidades, en detrimento de los más débiles. Una legislación que utiliza la maquinaria democrática y su Estado de Derecho, para dar forma a un inverosímil escenario de injusticia para sus ciudadanos y, albergar a un gran número de insaciables tragaperras que se han arropado bajo las sábanas celestiales de este fantástico paraíso financiero situado al sur de Europa.

Señores representantes políticos, ha llegado el momento de demostrar su talla profesional y humana, ha llegado el momento de demostrar si son dignos representantes nuestros. Nosotros, los ciudadanos, cumplimos puntualmente y con sacrificio para poderles pagar sus privilegiados salarios, para que nos defiendan de esta estafa permanente. Se encuentran ustedes ante una oportunidad histórica en la que tendrán que elegir entre defender a la ciudadanía, o traicionarla mientras siguen el juego de la tiranía totalitaria del dinero, que se está apoderando de nuestras vidas y robando nuestra felicidad.

La democracia está enferma, reclama a gritos que la rescatemos, que le quitemos este tupido velo que la envuelve de corrupción e injusticia. Ustedes, señores políticos, se llenan la boca a diario con sus discursos vacíos y cada día menos creíbles, orgullosos de ejercer sus funciones en un marco de derecho y honradez democrática en el que se escudan. Tal vez no se den ustedes cuenta, aunque me temo que sí, que están traicionando a esa democracia por la que tanto hemos luchado, convirtiéndola con su permanente ejercicio de permisividad y protección a la banca, en una total dictadura de los mercados financieros.

Su falta de valentía a la hora de decir la verdad, de poner freno a los graves atropellos que está cometiendo la banca en nuestro país, no permitirá que puedan explicar con orgullo a sus hijos y nietos el papel que están escribiendo ustedes en esta gran página histórica. Yo permanezco con mi huelga de hambre aquí en la calle, con un cansancio y unas condiciones climáticas que se tornan inhumanas, a la espera de que ustedes, los representantes políticos, decidan dar un paso al frente y alinearse con aquellos que defendemos la justicia social y los derechos humanos. Seguiré aquí, junto a otros ciudadanos, que ante el autismo de las administraciones, hemos decidido organizarnos para defender nuestros derechos a una vida y a una vivienda digna, a una justicia global económica y fiscal. Hemos perdido el miedo. Hemos decidido acompañarnos, caminar juntos por esta larga travesía. En mi caso, con los compañeros de la PLATAFORMA DE AFECTADOS POR LA HIPOTECA y ATTAC ACORDEM. Seguiré aquí, apostillado en las puertas del banco, con la esperanza de que algún día decidan unirse a la ciudadanía, con la esperanza de que algún día decidan poner fin a toda esta tiranía y dejen de alimentar a nuestro verdugo; con la esperanza de liberar a nuestros hijos de estas cadenas.

Medios de comunicación, Jueces y Políticos: la democracia os necesita, la ciudadanía os espera.

José Luis Burgos.

Entrevista a José Luis Burgos.

Ninguna vivienda vale una vida humana, pero sí la lucha contra la tiranía del sistema.

Carta de José Luis Burgos a todas las personas que le prestan su apoyo.

La democracia, con gobernantes corruptos que sucumben a los intereses de un capital de minorías, puede convertirse en la peor de las dictaduras. Los ciudadanos que con su silencio se resisten a denunciar esta situación, forjan su negro destino y alimentan al verdugo de los débiles, con una complicidad que tal vez algún día deban explicar a sus propios hijos.

Queridos compañeros y amigos:

Hay momentos que en la vida deben tomarse ciertas decisiones difíciles, tal vez controvertidas si queréis, porque estoy seguro que muchos de vosotros compartís mi lucha pero no el modo de llevarla a cabo. Ciertamente, es una paradoja luchar contra tu enemigo debilitando tu propio cuerpo con una huelga de hambre, tal vez esa forma de proceder defina mi naturaleza.

Nací hace 48 años en una humilde familia de ocho hermanos. A los dieciocho meses de vida fui víctima de la polio, tras una infección vírica que azotó a una gran parte de la población infantil española. Ese era el primer palo que recibía como consecuencia de una dictadura franquista, que decidió emplear todo su presupuesto en la construcción del famoso Valle de los Caídos, ignorando a miles de niños que fueron vacunados, los más afortunados, entre 4 y 5 años más tarde que el resto de países europeos o que en Estados Unidos, a pesar de la contundente campaña mundial que se lanzó recomendando a todos los gobiernos que debían vacunar a esa población de indefensas criaturas. Fue una absoluta negligencia de la Administración Sanitaria de la época que marcaría la vida de miles de niños inocentes, privilegiados podríamos llamarnos, ya que hubo muchos que por falta de recursos no superaron la afección y perdieron sus vidas. Sin duda, un infanticidio sin precedentes en nuestro país, culpa de la tiranía de un dictador y su sistema.

A partir de ese momento comenzó mi crisis, pero también mi lucha por sobrevivir. Superar una niñez muy complicada, la dualidad por el deseo de una adolescencia exultante, contra las limitaciones físicas y los complejos. Luché por tener una vida similar a la de cualquier persona, por tener una formación, una familia, un trabajo digno, para que mis padres no sufrieran más de lo debido, que vieran que no pasaba nada. Buscaba una felicidad que parecía haber encontrado.

Creíamos que el final de la lucha se acercaba y obteníamos nuestro premio. Esos niños crecieron y se hicieron mujeres y hombres, habían conseguido una estabilidad que les acercaba a esa felicidad. Pero no fue así, la vida se ensaña de nuevo con nosotros, aquello no fue más que un aperitivo en nuestro gran banquete de sufrimiento, el plato fuerte estaba por servir, pero a los comensales invitados no nos habían advertido de ello. En la actualidad, muchos de nosotros nos vemos afectados por el denominado Síndrome Post-Polio.

La post-polio es una afección neurológica que produce un conjunto de síntomas, como son la fatiga y la debilidad muscular progresiva con perdida de función acompañada de dolor, sobre todo, en músculos y articulaciones, además de atrofia muscular, problemas respiratorios, etc.

Se cree que la causa radica en una utilización excesiva de las neuronas motoras que quedaron vivas, a lo largo del tiempo, sufriendo un agotamiento metabólico, que conduce a una incapacidad para regenerar nuevos axones que reemplacen a los que se degeneran. Si el virus de la polio mató el 50% de nuestras neuronas motoras, el otro 50% restante ha venido haciendo a lo largo de todos estos años un sobreesfuerzo importante para cubrir, en la medida de lo posible, esas carencias. Y vosotros os preguntaréis si algo así, que parece de tan lógico razonamiento para cualquier neurólogo que se precie, no se sabía y se podría haber prevenido. Esa misma pregunta me la hago yo con mucha frecuencia.

A mis 48 años de edad, en plena madurez intelectual, es lamentable estar sufriendo las secuelas tardías de una poliomielitis que, tan lenta y dolorosamente nos está causando una incapacidad para el desempeño de nuestras labores y vida cotidiana. Es lamentable que no recibamos la atención médica adecuada para retardar, o revertir los síntomas, y posibilitar la continuidad de nuestras vidas productivas. Es lamentable que tras largos años de esfuerzo y sacrificio, tengamos que vivir una nueva batalla para la cual nos encontramos absolutamente indefensos e ignorados por nuestros gobernantes.

Ninguno de nosotros, de esos niños afectados, podíamos imaginar que varias décadas después de sufrir la polio y haber luchado por normalizar nuestras vidas, volveríamos a atravesar por la tortura de este segundo episodio. ¿En qué piensan las autoridades sanitarias de este país? ¿Cuándo van a reaccionar ante nuestros problemas? ¿No piensan hacer nada por nosotros? ¿Esperarán a que transcurra el tiempo y poco a poco vayamos desapareciendo?

Pero esto, amigos y compañeros, no es más que un caso entre las miles de injusticias que a diario se cometen en nuestra sociedad. Mi caso no es ni más ni menos dramático que el de cualquier persona con o sin discapacidad.

Han sido muchos años de esfuerzo y periplo profesional por cuenta propia, tras 17 años como profesional libre tuve que abandonar mi despacho por no poderme centrar en el como debía, el deterioro físico y mental que estoy atravesando rompió por completo mi vida y la estabilidad de mi familia. Se hundieron con rapidez unos pilares que me habían costado mucho construir. A partir de ahí comienza un camino duro, ¡durísimo! Algunas de las amistades que creía tener y a las que tanto había beneficiado con mi despacho me dieron la espalda y me ignoraron.

Obligado a iniciar una nueva vida con más limitaciones y reducida movilidad que antes no tenía. Hacer frente a los compromisos y obligaciones contraídas con una planificación de vida que nada tenía que ver con la de ahora, una falta de comprensión y sensibilidad total por parte de agentes económicos e incluso sociales. Pero sobre todo, una falta de conciencia política y una total ignorancia que te hacen sentir, después de haber aportado mi granito de riqueza y pagado tantos impuestos, como residuo humano al que después de haber utilizado se desecha.

En la actualidad me encuentro afectado por una nueva discapacidad, como resultado de una severa escoliosis en la columna que antes no tenía y que me ha dejado en una silla de ruedas. Esta nueva situación ha derivado en una gran invalidez, que me ha sido reconocida por las Autoridades Sanitarias de Cataluña, concediéndome la pensión pertinente por dicho concepto. Tras el importante recorte de ingresos que sufrió mi economía familiar, me vi obligado a hacer uso del seguro que tenía contratado con el Banco de Santander, para liquidar la hipoteca que poseo con ellos. Estos degenerados y sinvergüenzas, en lugar de satisfacer el importe de la prima que cubría el seguro y a la que tengo derecho para cancelar mi hipoteca, han decidido no pagarme un céntimo y embargarme la casa. El motivo que argumentan es que desconocían mi discapacidad anterior y que si lo llegan a saber nunca me hubieran hecho un seguro. ¿Alguien cree que una parálisis en las dos extremidades inferiores se puede esconder?

Lo he intentado antes de tomar esta determinación: Tal y como podéis ver en mi blog, estuve un par de meses protestando ante las puertas de la central del “Banco de Satán” en Barcelona. Fue humillante la falta de atención y desprecio que sufrí por parte de los responsables de esta entidad en Barcelona. Después de esos dos meses decidí ampliar mi protesta a otras ciudades españolas, pero haciendo gala a la gran suerte que me acompaña estos últimos años, al tercer día de estar en Zaragoza ante las puertas de la central de esa Comunidad, sentí un fuerte dolor en un costado y comencé a orinar abundante sangre, lo cual me obligó a abandonar mi lucha y regresar a mi domicilio. Un sinfín de pruebas médicas y analíticas acompañadas de un largo período de reposo. Reposo que se ha visto alterado nuevamente por estos crápulas de Satán, que siguen en su afán de ganar dinero a cualquier precio, incluso robando a los más débiles.

Esta es la segunda dictadura a la que tengo que enfrentarme, la dictadura de los mercados financieros, mucho peor que la primera que me tocó vivir. Mi lucha personal contra la tiranía totalitaria que se está implantando en el mundo, no cesará mientras me queden un mínimo de neuronas semi-sanas. Soy una de las personas débiles de este sistema y como tal, considero que mi lugar está al lado de los débiles, ayudándonos a superar los atropellos que sufrimos a diario y, combatiendo como lo he venido haciendo durante toda mi vida.

Agradezco enormemente las muestras de afecto y apoyo que estoy recibiendo estos días. Soy consciente de que me esperan unos días muy difíciles, tremendamente inhumanos, pero también soy consciente que no haciendo nada estaré más muerto que vivo el resto de mis días. Mi éxito no depende tanto de mi propia hazaña, sino del apoyo que reciba de todos vosotros y de la manifestación que hagáis en el mismo lugar de batalla, cada uno en la medida de sus propias posibilidades. Ganaremos esta batalla, y para entonces no habré obtenido un éxito personal, sino que será el éxito de todos nosotros, el de la gente comprometida que lucha por un mundo mejor y que antepone los valores humanos al egoísmo personal y del sistema.

José Luis Burgos. http://joseluisburgos.blogspot.com

La Plataforma de Afectados por la Hipoteca impide un desalojo. Stop desahucios!

Convocatoria de Manifestación contra la Banca.

Manifiesto de Protesta

Los Bancos y entidades financieras que causaron la crisis han logrado salir de ella reforzados, sin que se hayan puesto en cuestión sus privilegios y con mucho más poder económico y financiero gracias a que los Gobiernos y los Bancos Centrales asumieron el principio de que eran demasiado grandes para caer.

Con ese criterio se han podido justificar las ayudas multimillonarias de todo tipo que se han puesto en sus manos a pesar de que así se ha dejado sin sancionar los comportamientos irresponsables, se incentiva que se vuelvan a dar y se hace a los grandes bancos más grandes aún, lo que hará que la próxima crisis que provoquen sea más dura y difícil de gobernar que esta.

Ni los gobiernos ni los Bancos Centrales ni los economistas liberales que imponen a la ciudadanía una constante disciplina en aras de lograr la eficiencia y, según dicen, la equidad (ahora nos indican que hay que reformar las pensiones para hacer que nuestro sistema sea “más justo”) no han tenido problema alguno para saltarse esos objetivos cuando se ha tratado de ayudar a la Banca.

Por el contrario, frente a los daños que han provocado los Bancos a miles de personas al actuar con ocultación, con manifiesta irresponsabilidad y mala fe, las autoridades, por regla general, son mucho más ajenas y despreocupadas.

Con el fin de aumentar de cualquier manera el volumen de deuda, que es el negocio que proporciona beneficio y poder a los Bancos, éstos han llevado a cabo en los últimos años una verdadera serie de tropelías ya bien conocidas que han sufrido principalmente los clientes más indefensos, de menor renta y con conocimientos e información sobre las prácticas bancarias. Los que, a diferencia de los Bancos, parece que son demasiado pobres como para salvarlos.

En los dos últimos años se ha empezado a comprobar que docenas de miles de personas y pequeñas y medianas empresas han sido sencilla y llanamente engañados por los Bancos que les ocultaban la letra pequeña de los contratos, que disimulaban los riesgos de los seguros que les vendían con otro nombre u ocultos en fórmulas incomprensibles y que, en suma, establecían condiciones leoninas en los préstamos o créditos que les ofrecían como si fueran un regalo de la providencia.

Las autoridades miraron entonces a otro lado y les dejaron hacer y ahora que cientos de miles de personas han perdido sus viviendas o se enfrentan a obligaciones de pago de las que nunca fueron advertidas, siguen disimulando y protegiendo a los privilegiados causantes de todos estos abusos.

Las organizaciones de defensa de los consumidores calculan que alrededor de 300.000 familias españolas han perdido su vivienda en los últimos tres años. Y no se puede alegar que se trata solo del efecto de una simple falta de pago. Detrás de ello hay, como acabo de señalar, condiciones leoninas, daciones fraudulentas, información oculta y tasaciones de viviendas hechas por una de las partes con manifiesta falta de veracidad y respeto a las condiciones del mercado que tanto pregonan los bancos y los liberales que callan ante todo esto.

El número de familias a las que se les han cortado el suministro de servicios básicos como la luz o el agua es incalculable, pero basta hablar con las organizaciones civiles que atienden estos problemas para comprobar que son también docenas de miles.

No es exagerado afirmar que solo los afectados por la estafa bancaria en torno a los “swaps”, los seguros aparentemente dirigidos para proteger a los prestatarios de las subidas de los tipos pueden ser en toda España alrededor de 100.000.

El sistema bancario español, el de más altos beneficios de Europa y el de costes de utilización para la clientela más elevados, es la fuente de un sin fin de irregularidades y de injusticias que pueden llevar a cabo con la mayor alevosía e impunidad. Es verdaderamente incomprensible que los partidos políticos, los sindicatos y las organizaciones y movimientos sociales no pongan en primer plano todo este tipo de conductas para evitar la transferencia ilegítima de renta de las personas y empresas a la Banca que llevan consigo.

No creo que haya otro país en el mundo en donde el pueblo tenga más defensores que en España pero, a pesar de ello, ninguno ha levantado su voz de una manera contundente frente a un problema que hubiera requerido su actuación mancomunada y radical pues se viene produciendo de forma alevosa, a plena luz del día y con consecuencias dramáticas, creo que se puede decir sin exagerar, para millones de personas y familias enteras.

Ni siquiera es posible confiar en España en que la administración de justicia haga honor a su nombre y ponga orden en todo ello, pues en docenas de sentencias ha resultado evidente que las atenciones de todo tipo que los bancos tienen con muchos magistrados y jueces no caen en saco rato.

Las prácticas bancarias dominantes, las que han dado lugar a la crisis y las que se siguen llevando a cabo, constituyen un mal social que hay que erradicar. A ningún otro tipo de ciudadanos se le permitiría hacer lo que hacen los bancos (y junto a ellos las grandes empresas de servicios).

Para ponerle coto al abuso bancario generalizado habría que reclamar firmemente de los poderes públicos que adoptaran algunas medidas urgentes e imprescindibles:

  • Investigar con auténtica independencia las prácticas bancarias en España, concretando la naturaleza y efectos reales de cada una de ellas para depurar las responsabilidades de cada entidad.
  • Extender esa investigación al comportamiento del Banco de España que, en lugar de haber impedido la opacidad, el abuso, las cláusulas leoninas y el engaño ha optado generalmente por el silencio o por la explícita complicidad con la Banca. No se puede entender que se haya llegado a producir un daño y un engaño tan extendido y tan rentable para la banca sin la colaboración de la máxima autoridad bancaria.
  • Conocer con exactitud las personas que han sufrido malas prácticas bancarias y cuantificar el daño que les han producido para hacer que los bancos asuman las consecuencias del daño provocado.
  • Revisar todos y cada uno de los procedimientos de desahucio o dación que se hayan producido, con especial atención a las condiciones de suscripción de los créditos y a las tasaciones realizadas.
  • Promulgación de las normas y creación de los fondos necesarios para garantizar la devolución de las viviendas a las personas de renta baja que la hayan perdido por razones de disminución de ingresos y para evitar que esto se produzca en el futuro.
  • Actuar en el mismo sentido respecto a las familias que no disponen de acceso a los servicios básicos por falta de pago como consecuencia de pérdidas imprevistas de ingresos.
  • Creación de una jurisdicción especial para perseguir los abusos bancarios y promover ante las instituciones europeas el establecimiento de un código ético de inexcusable cumplimiento por parte de todas las entidades financieras.

El daño que ha generado el sistema bancario español en los últimos años y que se traduce ahora en auténticos dramas para cientos de miles de familias y en una losa pesada para el conjunto de la economía no es un asunto menor, ni siquiera algo que solo tenga que ver con la exigencia elemental de que cualquier persona o institución que lo produzca debe resarcirlo. La cuestión principal estriba en que el mantenimiento del poder tan desmesurado que tiene la Banca y los privilegios de los que goza para ganar dinero como y en la cantidad que quiera son verdadera y materialmente incompatibles con una sociedad democrática y segura.

JUAN TORRES LÓPEZ – Consejo Científico de ATTAC España.

Manifiesto de Activos Contra La Crisis.

A todas las ciudadanas y ciudadanos.

ACTIVOS CONTRA LA CRISIS plataforma de organizaciones que denuncian la crisis generada por las políticas neoliberales y conservadoras que los gobiernos aplican hace la siguiente declaración pública.

La Huelga General del 29 de septiembre fue una medida imprescindible contra las injustas medidas del Gobierno español que hace recaer sobre las clases populares y trabajadoras los efectos más negativos de una crisis desencadenada por la especulación financiera y el estrangulamiento de la economía real y productiva.

La llamada reforma laboral por sí misma ya exigía una huelga contundente. Pero es que además la congelación de las pensiones, el plan de ajuste, el anunciado retraso de la edad de jubilación y el injusto sistema fiscal, hacen necesaria e imprescindible nuestra movilización. En este país las personas trabajadoras y autónomas y las empresas familiares, pagamos muchos más impuestos que los ricos, las grandes empresas y los bancos.

También hicimos movilizaciones contra el paro, la precariedad laboral o la sobrexplotación que padecen muchas personas jóvenes, inmigrantes o mujeres o sectores como los servicios o el campo, así como para defender los derechos laborales y sociales de las personas jóvenes, paradas y pensionistas.

La Huelga, a pesar de las mentiras y medias verdades lanzadas por los medios de “información”, los ataques de la derecha y el ninguneo del gobierno, fue un éxito, sobre todo sabiendo que la desinformación masiva, el miedo generado por la gran cantidad de eventuales y contratos temporales, así como el gran paro reinante, jugaban en su contra.

ACTIVOS CONTRA LA CRISIS no hemos bajado la guardia. El Gobierno no puede seguir ignorando la gran protesta de las clases trabajadoras y de la ciudadanía. Exigimos la retirada inmediata de la reforma laboral y de las congelaciones y reducciones de sueldos y pensiones. Exigimos igualmente un subsidio digno y universal para las personas paradas.

Nos oponemos a la decisión del gobierno de excluir del subsidio de 426 euros al colectivo de personas paradas entre 30 y 45 años sin cargas familiares que han dejado de cobrar la prestación de desempleo y exigimos que dicho subsidio se prorrogue indefinidamente para todas las personas en paro y sin prestación. Una medida que afectará a cientos de miles de parados y paradas. Un motivo más para las movilizaciones y protestas. Basta ya de subvencionar a bancos y grandes empresas, permitir el fraude fiscal y no cobrar impuestos justos a ricos y grandes fortunas y en cambio recortar prestaciones a las personas paradas.

El Gobierno español está muy preocupado por la reacción de “los mercados”, es decir los grandes grupos de especuladores financieros, pero ¿Y las personas? ¿Importa nuestra opinión? ¿Se escuchan nuestras protestas y propuestas?

Una nueva amenaza, se cierne sobre nuestras cabezas, se nos está tratando de amedrentar sobre el tema de las pensiones. Las pensiones son una obligación solidaria intergeneracional y la caja del sistema público de pensiones es sólida. Lo que ocurre es que se quiere ir hacía una privatización paulatina en beneficio de ciertos intereses bancarios y de los fondos privados de pensiones que sí están en crisis.

Hacemos un llamamiento al conjunto de la ciudadanía, y en especial a las personas jóvenes a que defiendan su derecho a una jubilación digna y pública o perderán su futuro. Las personas jóvenes son las grandes víctimas de la reforma laboral, el paro y la posible privatización de las pensiones o su drástica reducción.

ACTIVOS CONTRA LA CRISIS no se olvida de los embargos de viviendas y la aplicación de una injusta ley que favorece a los bancos, pero castiga a las personas que sufren paro, precariedad o riesgo de exclusión social. Por eso, exigimos la modificación legal oportuna, para que la responsabilidad exigida alcance tan sólo al valor real y actual de la vivienda embargada y que quede en suspenso mientras el deudor se vea incapacitado para afrontarla por culpa de la crisis económica, y, sobre todo, que se establezca y articule legalmente, el acceso a una vivienda digna con un alquiler asequible.

Es preciso acabar con el monopolio de la creación de crédito que los gobiernos de la UE han otorgado a la banca privada y que está llevando a la quiebra a muchas empresas e incluso a estados en Europa. La Carta del Banco Central Europeo, al prohibir expresamente la financiación de la deuda pública, fuerza a gobiernos y empresas no financieras a tomar prestado de la banca privada, generando una carga financiera que podrían perfectamente evitarse gracias a una banca pública que haría lo mismo pero a coste cero. En el estado español es urgente la nacionalización de las Cajas de Ahorros.

Exigimos al gobierno que modifique su política social y económica y a la derecha, en sus diferentes corrientes, que deje de manipular y atacar a los sindicatos y a las libertades democráticas para favorecer aún más a los poderosos. Es lamentable que la política económica esté orientada por economistas neoliberales como el influyente grupo de “los cien”, los “expertos” de los bancos, especialmente el supuestamente independiente Banco de España, las agencias de calificación y la influencia de los poderosos, ninguno de ellos con legitimidad democrática y que en realidad solo buscan el beneficio propio y de los grupos financieros, pero no el interés general y mucho menos el de las clases populares.

Ante todas estas agresiones ACTIVOS CONTRA LA CRISIS apuesta por dar continuidad a las movilizaciones. Por ese motivo, apoyamos todas aquellas que se han convocado en las próximas semanas y consideramos que, de persistir con las actuales políticas de recortes de los derechos, será necesaria la convocatoria de una nueva Huelga General.

CALENDARIO DE MOVILIZACIONES:

* 13 DE NOVIEMBRE. MOVILIZACIONES DESCENTRALIZADAS CON MOTIVO REUNIÓN G- 20

* 13 NOVIEMBRE. MANIFESTACIÓN CONTRA REFORMA LABORAL Y DE PENSIONES EN BARCELONA

* 24 NOVIEMBRE. ACCIONES DE APOYO A HUELGA GENERAL EN PORTUGAL

* 20 A 27 NOVIEMBRE. MOVILIZACIONES DESCENTRALIZADAS EN LOS DIVERSOS TERRITORIOS.

* 15 DICIEMBRE. MOVILIZACIÓN A NIVEL EUROPEO, INCLUYENDO PAROS Y DIVERSAS ACCIONES.

* 18 DICIEMBRE. MANIFESTACIONES MASIVAS DESCENTRALIZADAS EN TODO EL ESTADO.

DEROGACIÓN DE LA REFORMA LABORAL YA!.

TRABAJO O, EN SU DEFECTO, PRESTACIONES DIGNAS.

PENSIONES PÚBLICAS, NO AL RETRASO DE LA EDAD DE JUBILACIÓN.

IMPUESTOS JUSTOS Y REDISTRIBUTIVOS. JUSTICIA FISCAL YA!

SUPRESIÓN DE LOS PARAISOS FISCALES Y DE LAS SICAV.

POR UNA BANCA PÚBLICA. NO A LA PRIVATIZACION DE LAS CAJAS DE AHORROS.

DERECHO A LA VIVENDA DIGNA. PARALIZACIÓN DE LOS DESHAUCIOS.

NO A LA REPRESIÓN SINDICAL, NI A LOS DESPIDOS POR CAUSAS LABORALES, SINDICALES O POR EJERCER EL DERECHO DE HUELGA.

ACTIVOS CONTRA LA CRISIS

Firmantes:

ATTAC – CONFEDERACIÓN INTERSINDICAL – ECOLOGISTAS EN ACCIÓN – FORO SOCIAL DE MURCIA – IAC INTERSINDICAL ALTERNATIVA DE CATALUNYA – INTERSINDICAL Valenciana – IZQUIERDA ANTICAPITALISTA – IZQUIERDA UNIDA –  ODG, OBSERVATORIO DE LA DEUDA DE LA GLOBALIZACIÓN – PARTIDO COMUNISTA DE ESPAÑA PCE – SOCIALISMO21 – UJCE UNIÓN DE JUVENTUDES COMUNISTAS DE ESPAÑA – UNIÓN PROLETARIA.


Arrebato social en Francia.

Ignacio Ramonet – Consejo Científico de ATTAC España.

No es una sorpresa. Desde hace más de dos siglos, la protesta está en el código genético político de la sociedad francesa. Además de ser derechos constitucionales, la manifestación callejera y la huelga constituyen modos naturales de ejercer la plena ciudadanía. Cada nueva generación considera que participar en los cíclicos arrebatos de cólera social es un rito de paso para acceder a la mayoría de edad democrática.

Esta vez, el detonante de la crisis ha sido el presidente francés. Desacreditado y enfangado en varios hediondos escándalos, obcecado por el FMI y las agencias de calificación, Nicolas Sarkozy se muestra sordo a las quejas del pueblo y pretende demoler una de las joyas principales del Estado de bienestar: el derecho a jubilarse a los 60 años.

Conquistado tras decenios de enfrentamientos, este avance social es percibido, en el imaginario colectivo, como un totem intocable. Sarkozy -que, en 2008, prometió respetarlo- ha subestimado el apego de los ciudadanos a ese derecho. Y aprovechando el choque causado por la crisis, desea imponer una reforma que retrasa la edad legal de jubilación de los 60 a los 62 años, amplía el periodo de pago de cotizaciones a 41,5 años y retrasa la edad para cobrar una pensión completa de los 65 a los 67 años.

Algunos creen que, en realidad, Sarkozy quiere romper el régimen público de jubilación por repartición, basado en la solidaridad entre las generaciones, y sustituirlo por un régimen privado que representaría un mercado de entre 40.000 y 100.000 millones de euros. Denuncian que la compañía de seguros que más se beneficiaría de ello es el grupo Malakoff Médéric cuyo consejero delegado es… Guillaume Sarkozy, el hermano del Presidente.

La reacción de los principales sindicatos es unánime. Sin rechazarla en totalidad, reclaman modificaciones argumentando que el coste de la reforma recaerá esencialmente sobre los asalariados, vapuleados ya por la crisis, y que ello agravará las desigualdades. Organizaron varias jornadas de movilización antes del verano. Pero el Gobierno, en una actitud prepotente, mantuvo su rechazo de negociar.

Grave error. Con la vuelta al trabajo, en septiembre, se reunieron asambleas generales en centenares de empresas y administraciones. Los asalariados confirmaron su decisión de no dar “ni un paso atrás”. Convencidos que si se cedía en algo tan sagrado como la jubilación a los 60 años, se les vendría encima una avalancha de nuevos recortes en la Seguridad Social, la sanidad, la educación y los servicios públicos.

Estas asambleas demostraron que las direcciones sindicales eran mucho menos radicales que sus bases exasperadas por los constantes retrocesos sociales. Inmediatamente, regueros de acciones colectivas se extendieron por todo el país; millones de personas se echaron a la calle; la huelga popular prolongada entorpeció el funcionamiento de los transportes; algunas ciudades, como Marsella, quedaron paralizadas… A medida que se repiten las jornadas de acción, nuevas categorías sociales se van sumando a una protesta que adopta expresiones inéditas.

Lo más original es el bloqueo de las refinerías y los depósitos de carburante. Lo más notable es la masiva incorporación de los estudiantes de secundaria. Algunos imaginaban a esta “generación Facebook” ensimismada y autista, pero su energía contestataria reveló su angustia frente al derrumbe del futuro… Y su temor a que, por vez primera desde 1945, si nada cambia, le toque vivir en peores condiciones que sus padres. El nuevo modelo neoliberal destroza el ascensor social…

La protesta cristaliza un malestar social profundo y una suma de descontentos acumulados: desempleo, precariedad, pobreza (hay ocho millones de pobres), dureza de la vida diaria… Ya no es sólo un asunto de pensiones sino una batalla por otro modelo social.

Lo más significativo es el apoyo popular, entre el 60% y el 70% de los franceses aprueba la protesta. Nadie acaba de entender cómo la Francia arruinada de 1945 pudo costear el Estado de bienestar, y la Francia de hoy, quinta potencia económica mundial, es incapaz de hacerlo. Nunca ha habido tanta riqueza. Los cinco principales bancos franceses obtuvieron, en 2009, unas ganancias de 11.000 millones de euros. Y las cuarenta principales empresas obtuvieron, ese mismo año, beneficios de 47.000 millones de euros…. ¿Por qué no gravar, en provecho de los pensionistas, tan cuantiosos capitales? La Comisión Europea estima que una pequeña tasa sobre las transacciones financieras aportaría al conjunto de los Estados de la Unión Europea, cada año, entre 145.000 y 372.000 millones de euros… Más que suficiente para pagar el aumento de los sistemas de pensiones.

Pero el dogma neoliberal exige que se exonere el capital y se ajusten más los salarios. De ahí el pulso actual en Francia. La sensación general es que ninguno de los dos antagonistas puede transigir. Las organizaciones sindicales, empujadas por una corriente de radicalización, siguen unidas después de varios meses de ofensiva. Ceder constituiría un fracaso semejante al de los mineros británicos en 1985 frente a Margaret Thatcher. Lo que significó el fin de la resistencia obrera en el Reino Unido y abrió la puerta a las “terapias de choque” ultraliberales.

Nicolas Sarkozy cuenta con el apoyo de la Unión Europea (1), del FMI, de la banca y del empresariado europeo(2) temeroso de que la “chispa francesa” incendie la pradera social del continente. El abandono de su reforma le condenaría a la derrota electoral en 2012.

La historia social francesa enseña que cuando una protesta ha ido tan lejos como la actual, jamás se ha desinflado. Siempre ha vencido.

Notas:

(1) El Consejo Europeo, en Barcelona, en marzo de 2002, recomendó: “Para 2010 deberá intentarse elevar progresivamente en torno a cinco años la edad media en que se produzca el cese efectivo de actividad de las personas en la Unión Europea”.

(2) En España, el presidente de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, defiende como “imprescindible y aconsejable”, la subida de “la edad de jubilación a los 70 años”. Añade que “los asalariados deben trabajar más y, desgraciadamente, ganar menos”. Pide ampliar el periodo de cálculo de la pensión a “toda la vida laboral”, y que los ciudadanos se hagan “pensiones privadas”. Europa Press, 26 de julio de 2010 y ABC, Madrid, 15 de octubre de 2010.

Artículo publicado en Le Monde Diplomatique

El despertar de Francia.

Serge Halimi – Le Monde Diplomatique

Francia no ha conocido manifestaciones de esta magnitud desde hace cuarenta años. La personalidad de Nicolas Sarkozy, su arrogancia, su deseo de aplastar al «adversario», han conseguido que un gran frente se agrupe contra él. Pero la oleada y las multitudes no se han originado por los caprichos de un hombre. Responden a la elección de una civilización injusta llevada a cabo, con la excusa de la crisis financiera, por los gobiernos europeos cuyo abanico de partidos va desde la derecha sin complejos hasta la izquierda que capituló. En Italia Berlusconi no hace ni más ni menos que los socialistas Georges Papandreu en Grecia o José Luis Rodríguez Zapatero en España. Todos ponen en peligro los servicios públicos y la seguridad social. Todos, para complacer a las agencias de calificación, pretenden hacer que paguen los trabajadores lo que costó al país el saqueo perpetrado por los bancos. Los cuales continúan ganando preservados de cualquier obligación de mostrarse «valientes» y solidarios con las generaciones futuras.

No es «la calle» que se agita, es el pueblo francés que sale a escena. Ninguna legitimidad de los gobiernos puede oponerse a su protesta. La Asamblea Nacional se eligió tras una campaña presidencial durante la que Nicolas Sarkozy escondió sus intenciones relativas a una reforma de las pensiones presentada después como la «marca» de su quinquenio. «El derecho a la jubilación a los 60 años debe permanecer», proclamó cuatro meses antes de su elección. Un año después, refiriéndose a un eventual aplazamiento de ese derecho, el nuevo presidente de la República insistía «No lo haré (…). Me comprometí con los franceses. No tengo potestad para hacerlo. Y esto es importante para mí».

Gobernados ya por un tratado constitucional europeo rechazado masivamente por referéndum y que los elegidos de derecha (respaldados por algunos socialistas) impusieron por vía parlamentaria, los franceses se manifiestan también contra el autoritarismo despectivo del poder. Los jóvenes se han dado cuenta de lo que les espera. A medida que el capitalismo encadena las crisis, endurece su lógica. Para mantenerse, primero tiene que hundirse la sociedad: evaluaciones permanentes, competencia entre los trabajadores, desgaste del trabajo. La última entrega del «informe Attali» ya recomienda la congelación del sueldo de los funcionarios hasta 2013, la transferencia a los pacientes de una parte de la carga económica de las enfermedades de larga duración (cáncer, diabetes), aumento del IVA, todo, por supuesto, manteniendo el «escudo fiscal». «Tenemos ante nosotros diez años de rigor», ha vaticinado con glotonería el ex consejero especial de François Miterrand, que ha hecho hincapié sobre el rigor del ahorro.

El pasado 7 de octubre un manifestante estudiante de secundaria explicaba el sentido de su lucha: «Primero es la enseñanza, la escuela. Después el trabajo, lo más duro. Y después la jubilación, la recompensa. Si nos roban la recompensa, ¿qué nos queda?» Los liberales ironizan sobre esos jóvenes extrañamente preocupados por su jubilación. No se dan cuenta de esa ansiedad acusadora de las políticas que han llevado a cabo desde hace treinta años y que están desembocando en un futuro sin esperanza.

Las manifestaciones y las huelgas son el mejor modo de revertir ese destino.

Traducido para Rebelión por Caty R.


La pieza que falta: políticas tras el 29-S.

Pese a las movilizaciones en Europa y el relativo éxito de la huelga general del 29-S, no se vislumbran cambios en las políticas económicas ni del Gobierno español ni de la UE.

El éxito de la movilización del pasado 29-S se arriesga a empantanarse en la arena política. A diferencia de Francia, donde una serie de huelgas sostiene la creciente ola de movilizaciones contra los ataques de Sarkozy, aquí parece que la huelga haya consumido toda la combatividad de CC OO y UGT.

Tras el 29-S, el silencio. El otoño caliente que nos prometían parece que no pasará de octubre y ya se nos ha echado encima un crudo invierno de recetas neoliberales. Y mientras que en Francia van a por la octava, aquí parece que tendremos que ver cómo el PSOE completa su giro neoliberal prácticamente sin oposición, retardando la jubilación a los 67 años y ampliando el cálculo de las pensiones de 15 a 20 –bajada efectiva de un 5,54% en las pensiones resultantes–.

Sin embargo, aquí como allá, una misma política provoca rechazo: otra vuelta de tuerca neoliberal a la que la izquierda gestionaria, desde el PSOE a las grandes centrales sindicales pasando por la izquierda subalterna (IU-ICV, ERC, BNG, etc.), no sabe –o, peor aún, no quiere– dar respuesta ni batalla. Ciertamente, en Francia esta izquierda claudicante y claudicada puede sumarse a las luchas con la misma facilidad con que la izquierda que nos gobierna se incorporó en su día contra la LOU, el Prestige o la Guerra. La pregunta, no obstante, no es quién nos causa el mal, sino cómo nos defendemos de esta izquierda que acepta el papel de alternante en el turnismo neoliberal.

Antes de nada urge comprender la naturaleza de la crisis, la manera en que afecta al trabajo al tiempo que afirma el mando del capital. Desde que a principios de los ‘80 el neoliberalismo emprendiese la estrategia de readaptación del mando al desafío de la ola de movilizaciones de los ‘60 y ‘70, hemos asistido a una lenta agonía de una modalidad de trabajo; un trabajo que había sido constitucionalizado tras la segunda postguerra mundial por medio del ‘wellfarismo’ y la acción social concertada –la negociación colectiva que implicaba en el mando a las grandes agencias del trabajo: las centrales sindicales–.

Modelo productivo.

En el caso de las dictaduras del Mediterráneo sólo en la segunda mitad de los ‘70 se produjo esta incorporación al capitalismo europeo occidental. El crecimiento de las últimas décadas, sin embargo, no modificó sustantivamente el modelo productivo. Turismo y construcción, sabido es, han sostenido el crecimiento en un país que liquidó industrias enteras o las vendió a los socios europeos en la firme convicción de que el proceso de unificación económica europea revertiría en beneficio propio.

Los tiempos del europeísmo pasaron y el repliegue sobre los Estados nacionales se dejó notar, si bien no en la variante de un europeísmo de clase, sino más bien de reacciones resistencialistas y defensivas a la manera del “no” francés al Tratado de Constitución Europea. Sintomáticamente, ha sido la extrema derecha y no la extrema izquierda quien ha acabado capitalizando la crisis del proyecto europeo. No defendemos con esto el TCE, claro está.

Pero a juzgar por lo sucedido –sobre todo desde la crisis– tampoco parece que la estrategia centrada en la defensa de la estructura interna del trabajo tardofordista y sus modelos organizativos hayan servido para cambiar las tornas. De acuerdo con distintas corrientes teóricas –escuela de la regulación, ‘neoschumpeterianos’, ‘postoperaistas’, etc.–, el tránsito al postfordismo comporta diferentes procesos que afectan a la composición social del trabajo –desterritorialización, inmaterialización, etc.–. En el postfordismo, las instituciones del fordismo –partido obrero, sindicatos, etc.– se han quedado desfasadas. A ello contribuye tanto el éxito –histórico– del movimiento obrero como la ausencia de reflexión teórica crítica. Y es que el éxito dificulta la autocrítica.

No es extraño escuchar en nuestros días apologías de la socialdemocracia como si ésta no hubiera sido liquidada por el social-liberalismo. En vano los herederos del eurocomunismo se emocionan con Die Linke y la posibilidad de ocupar el espacio socialdemócrata –en un notorio desconocimiento de la política alemana, por cierto–. Tampoco sorprende escuchar a anarquistas, trotskistas e independentistas, ideologemas como la necesidad de repetir el modelo insurreccionalista, la organización leninista o los movimientos de liberación nacional, como si su éxito otrora fuera una garantía de futuro. La Historia se repite como farsa.

Autonomía, no autoexclusión.

Pero si la izquierda tradicional no da para grandes esperanzas, por parte de una cierta autonomía la cosa no está mucho mejor: la confusión de autonomía con negación, como si ambas fuesen una misma cosa, es muy frecuente entre activistas de todo tipo. Nos encontramos así que, aunque no falta quien entiende el desafío postfordista, acaba finalmente enrocado en posiciones pseudoautónomas, esto es, en posiciones determinadas, en rigor, por la propia heteronomía del capital desde el margen que la sociedad de la opulencia deja al antagonismo a fin de determinar su propia vulnerabilidad, sus necesidades de readaptación y riesgos efectivos en la implementación del neoliberalismo.

Llegado este punto la cosa se pone realmente complicada, porque la izquierda no parece que esté por refundarse en serio y el interfaz representativo del movimiento es la pieza que falta contra el neoliberalismo. Subvertir los viejos lugares ideológicos de la izquierda es una tarea primera, la desobediencia a sus repertorios para visibilizar las otras realidades del trabajo –a la manera, por ejemplo, del Moviment del 25–, una prioridad. Pero tampoco lo es menos pensar las maneras de influir sobre los partidos y sindicatos. El ejemplo del Tea Party y su presión sobre el Partido Republicano, con todas las salvedades debidas, muestra hasta qué punto la extrema derecha lleva ventaja.

Así las cosas, más nos valdría aprestarnos a organizar las herramientas que impidan las derivas neoliberales de las izquierdas y no a consumirnos en los partidos imposibles y derivas electoralistas. La ley electoral no está ahí para nada. Si no se dispone de capacidad para cambiarla hay que adaptarse. El municipalismo puede ser una herramienta en pequeños ayuntamientos, pero a escalas mayores radicalizar la democracia pasa por imponerse a las opciones presentes en las instituciones. El movimiento debe alcanzar su madurez. Esta se expresa hoy en entender los efectos de la maquinaria legislativa e influir sobre quien la hace funcionar.

Raimundo Viejo Viñas.

  • Profesor de la Universidad Pompeu Fabra.
  • Investigador del Instituto de Gobierno y Políticas Publicas de la Universidad Autónoma de Barcelona IGOP/UAB.

Ignacio Ramonet: «Las cosas solo cambian si la sociedad dice basta».

Elianne Ros – El Periódico

En un pequeño y luminoso despacho de la calle Stephen-Pichon, en el distrito 13 de París, cerca de la Plaza d’Italie, Ignacio Ramonet dirige la edición española de Le Monde Diplomatique. Las estanterías repletas de libros están salpicadas de fotografías. Testimonios de los viajes y las inquietudes del periodista de origen gallego. Ramonet aparece en ellas acompañado del líder cubano Fidel Castro, del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, o de tres guerrilleros de Chiapas. A los 67 años mantiene intacta su curiosidad por el mundo y su voluntad de convertirlo en un lugar mejor.

El Premio Antonio Asensio de Periodismo le ha sido concedido por su labor como intelectual, pero también por su voluntad de cambiar el mundo, por su compromiso social. ¿Qué representa este reconocimiento para usted?

-Recibir el Premio Antonio Asensio de Periodismo es un gran honor, no solo por su seriedad, sino también porque reconoce toda mi labor, y no camufla la faceta de activista.

¿Qué es para usted el periodismo?

-Creo que llega un momento en que el periodista no debe limitarse a reflejar una situación, debe hacer propuestas. Como actor intelectual puede sugerir pistas para buscar soluciones. Eso es lo que he pretendido con la creación de Attac o del Foro Social Mundial.

Se muestra muy crítico con los medios de comunicación. ¿Cuál cree que debe ser su papel en la era de internet?

-No es casualidad que Superman, Spiderman o Tintín fueran periodistas. Pero hoy el periodista ya no es un héroe. Para la gran mayoría la situación laboral se degrada, e internet ha provocado una crisis de identidad. Los medios dominantes son las redes sociales. Hoy hay un discurso que consiste en decir que todo el mundo es periodista.

¿Cuáles son los efectos de esta transformación en la sociedad?

-Internet está produciendo un fenómeno que yo llamo la inseguridad informativa. Está lleno de informaciones falsas y de rumores, que a partir del momento en que un medio creíble las reproduce se convierten en verdades, como ocurrió con el famoso rumor de la crisis del matrimonio Sarkozy. Luego estamos inmersos en una carrera por la inmediatez, que no siempre es sinónimo de calidad. Hay problemas nuevos, pero no creo que haya habido nunca una edad de oro del periodismo, siempre ha sido difícil ejercerlo.

¿Somos víctimas de una sobredosis de información?

-Se produce hoy lo que llamo la censura democrática. En realidad todos estamos tan asfixiados de información, tenemos tanta, que no sabemos cuál es la que falta. Es decir, no tenemos ni tiempo de preguntarnos cuál es la que no nos dieron. Antes, entre la información y la opinión pública había la barrera del poder. Hoy se ha construido una nueva barrera, que paradójicamente es la de la información. Hay un muro en el que la información no deja pasar la información.

En su último libro, La catástrofe perfecta, dice que la crisis financiera nos brinda una oportunidad para cambiar el sistema, siempre que no se caiga en las actitudes del pasado. ¿No es justamente eso lo que está pasando?

-Cuando se produjo el crac financiero, muchos analistas pensaron que después de un desastre de tales dimensiones no podía volver a reproducirse un capitalismo en el que los mercados actuaran sin ley. Y, sin embargo, para gran sorpresa de los propios dirigentes que dijeron que había que refundar el sistema, hoy estamos ante el mismo tipo de capitalismo.

¿Los estados no pueden hacer nada para remediarlo?

-Claro que sí, curiosamente Europa apuesta por una política de austeridad para defender ante todo la fortaleza del euro. En cambio, Estados Unidos opta por una política más neokeynesiana, primando la inversión pública para crear empleo. Es paradójico que el comportamiento de Europa sea más neoliberal que el de Norteamérica.

En Europa parece que la única solución a la crisis económica pasa por los recortes sociales.

-Habrá que ver qué pasa en Francia. No sería la primera vez que la sociedad se subleva, tiene esa especialidad histórica. Si los franceses consiguen detener la reforma de las pensiones, ¿qué pasará en los demás países? Eso puede estimular la resistencia social. La crisis tiene varias fases, la bancaria, la industrial y la social. Ahora estamos de lleno en este periodo, que será largo y penoso.

¿Y cómo ve usted la situación en España?

-Es diferente que en Francia. Tiene el doble de parados -un 20% es muchísimo-, pero también hay más solidaridad familiar y más economía sumergida. El desastre social es enorme, y una gran parte de los ciudadanos está bajo el choque del cambio de orientación del Gobierno. De la noche a la mañana ha cambiado la política de ayuda pública para acatar la del eje franco-alemán, que en realidad es la que marca Alemania. Muchas personas están desconcertadas, y temo que esto se traduzca en una abstención aún mayor en las elecciones y un aumento de la xenofobia, como está sucediendo en muchos países de Europa.

De hecho, en su libro, usted alerta del riesgo de que surjan nuevos Hitler o Stalin.

-En general, las grandes crisis llevan al poder a personajes autoritarios, antidemocráticos, salvadores de la patria que no necesitamos. Las crisis hacen ansiar soluciones sencillas para un mundo complicado, y no hay soluciones sencillas.

¿Cual cree que puede ser la salida del capitalismo ante la actual situación de la economía mundial?

-El capitalismo siempre ha funcionado en base a la articulación del mercado con el Estado. En 1980 triunfó la idea de que el mercado no necesitaba al Estado. Al final de cada ciclo se buscaba una solución razonable, keynesiana, pero siempre se volvía a caer en la tentación del mercado salvaje, y la explosión de cada burbuja era peor que la precedente. No hay ninguna razón para creer que un mercado desbocado no nos lleve a un desastre peor.

¿No aprenderemos nunca?

-El sistema no puede ir de burbuja en burbuja. De cada 10 euros, nueve los crea el sistema financiero y solo uno el sistema de producción. Somos un coche de carreras que circula sin control y a toda velocidad. La esperanza es que la gente diga basta. Hasta ahora ha reaccionado de forma extremadamente serena y sumisa. Lo que está pasando en Francia puede ser un detonante para el resto del mundo, puede generar una revolución. Solo cambiaremos las cosas si la sociedad se subleva y dice basta.

¿Cómo explica la explosión de cólera de los franceses? ¿Se debe solo a la reforma de las pensiones?

-Esta reforma ha sido la gota que ha colmado el vaso de un malestar general por el endurecimiento de la vida cotidiana. Detrás de la prolongación de la edad legal de la jubilación la gente ve una nueva vuelta de tuerca en la precarización del trabajo. Además de las consecuencias de la crisis, ha cristalizado una irritación creciente contra la política de Nicolas Sarkozy.

¿A qué se debe esta desafección de los franceses hacia Sarkozy?

-No es tanto por su política de derechas, sino por una actitud que se percibe como soberbia y prepotente, el llamado espíritu de Fouquets [el restaurante de lujo de los Campos Elíseos donde el presidente celebró su victoria electoral rodeado de un puñado de amigos ricos y famosos], que tiene su máxima ilustración en el caso Bettencourt [la heredera de L’Oréal, la mujer más rica de Francia, acusada de evasión de impuestos, habría financiado de forma ilegal la campaña de Sarkozy].

A diferencia de otros presidentes franceses, Sarkozy se muestra inflexible ante la presión de la calle. ¿Qué consecuencias puede tener su posición?

-Su actitud es irresponsable. Se ha producido una bifurcación, y los dos caminos son malos. Una vía es que Sarkozy consiga hacer lo mismo que hizo Margaret Thatcher en Gran Bretaña: romper el espinazo a los sindicatos. La otra lleva a un endurecimiento del movimiento social que puede desembocar en una parálisis del sistema. La situación se les puede escapar de las manos a los agentes sociales y conducir a una situación de gran violencia.

En su libro augura el fin de la hegemonía de Estados Unidos y el desplazamiento del eje geopolítico a la zona asiática. ¿Qué consecuencias puede tener esa transformación desde el punto de vista de los derechos humanos?

-En China el sistema económico actual es el capitalismo más salvaje. No es deseable que, tal como funciona, pase a ser la matriz del mundo. Pasaríamos de un mundo malo a uno peor. China no puede seguir así, no puede mantener dos dinámicas contradictorias. No se puede mantener fija la estructura política y dinámico el desarrollo de la sociedad. Inevitablemente se romperá un eslabón de la cadena, y esto pasará más pronto que tarde.

¿Se puede abrir un nuevo foco revolucionario?

-No necesariamente debe ser una revolución desordenada. Al mundo no le interesa que se abra un nuevo espacio de caos. China puede evolucionar transformando sus instituciones.

Para reducir las diferencias entre los países ricos y los pobres usted propuso la tasa Tobin. ¿Continúa siendo una solución válida?

-Estoy convencido. En el mundo, lo que se compra y se vende más no es el petróleo o el trigo, es el dinero. Una gran parte de las actividades financieras las genera el mercado de divisas. Tobin propuso que cada Estado creara una tasa de 0,1% sobre cada transacción para frenar el movimiento especulativo. Sobre este principio, yo propongo una tasa que vaya a un fondo gestionado por la ONU destinado al desarrollo de los países del sur. Se calcula que si solo hablamos del mercado de divisas este fondo tendría cada año unos 30.000 millones de euros. Las Naciones Unidas calculan que 12.000 millones al año serían suficientes.

¿Pero en un contexto de crisis una medida así no es mucho más difícil de aplicar?

-Cuando se creó el IRPF todos decían que era una catástrofe, y lo mismo pasó con el IVA. Si hoy la principal riqueza la crean las finanzas es indispensable que exista algo, un impuesto al valor añadido. Si es sobre el mercado de divisas, la suma sería tan importante que los estados podrían dedicar una parte a políticas sociales. Por ejemplo, a financiar las pensiones.

Después de las grandes movidas de principios de la década da la impresión de que el movimiento altermundialista está estancado.

-Hemos entrado en otra fase. La palabra altermundialismo surgió del lema del Foro Social Mundial, Otro mundo es posible. Algunas de las propuestas, que parecían muy revolucionarias, como la tasa Tobin, han acabado cuajando. Aún no se aplican pero hoy hasta Sarkozy defiende la medida.

20 países no deben decidir el destino del mundo entero.

Más de 100 organizaciones sociales de todo el mundo, entre las que se encuentran ATTAC España y otros ATTAC nacionales, han hecho un llamamiento para protestar contra las falsas soluciones a la crisis global que plantea el G-20, que se reunirá el próximo noviembre en Seúl.

Con el lema “20 países no deben decidir el destino del mundo entero”, organizaciones de los cinco continentes señalan en un documento que las reformas financieras planteadas no imponen ningún control real para bancos que originaron la crisis, y que el G-20 no propone salidas de fondo a la grave situación que afronta el planeta.

Para estas organizaciones, el G-20 es un espacio que representa a las corporaciones y no a los pueblos que sufren los efectos de la crisis, y que garantiza las ganancias de los inversionistas antes que la solución del grave problema de empleo e impacto del cambio climático que enfrentan hoy el mundo.

El incendio social francés.

Editorial de La Jornada (México)

Por segunda ocasión, Nicolas Sarkozy ha provocado un incendio social en Francia. La primera fue hace cinco años, cuando el entonces ministro del Interior alimentó con su insensibilidad y su torpeza el descontento juvenil que cunde en los barrios de la periferia parisina, poblados en buena proporción por descendientes de inmigrantes magrebíes y africanos en general. En aquel entonces la magnitud de las protestas, protagonizadas por adolescentes que no tenían (ni tienen) un lugar definido en su propio país y son objeto automático de sospecha y de atropello policial, llevaron a la suspensión de garantías, al toque de queda y, lo más grave, a una fractura de la sociedad a partes iguales. Fue una revuelta contra el racismo estructural y la marginación.

Hoy, por razones diferentes, las acciones de Sarkozy desde la Presidencia han suscitado una ola de protestas que incluye a la mayor parte de los franceses. El empeño presidencial por imponer una ley que aumenta la edad mínima de jubilación –de 60 a 62 años, y de 65 a 67 para quienes pretendan cobrar la pensión completa– ha unificado en su contra a más de dos tercios de la población, y ha generado una confluencia política y generacional sin precedente desde las jornadas de mayo de 1968: a los paros diarios promovidos por las centrales sindicales se han unido las protestas de organizaciones estudiantiles y juveniles de diversas localidades francesas, y se ha creado, así, una doble crisis: mientras los primeros han afectado severamente los transportes ferroviarios y aéreos y han provocado un desabasto generalizado de gasolina, las segundas han desembocado en violentos enfrentamientos con la policía, con el cierre de numerosos planteles y con bloqueos y barricadas.

El problema de fondo es la intención del gobierno francés de pasar la factura por la crisis económica a los asalariados: ante el declive en las finanzas estatales, se pretende optar por una reformulación del sistema de pensiones que, en última instancia, despoja a los beneficiarios del monto equivalente a dos años de su jubilación. Se trata de una típica acción depredadora de las que caracterizan a la escuela neoliberal, como muchas de las que han sido aplicadas en América Latina y en México, en particular, y se traducen en un incremento de las desigualdades sociales.

Paradójicamente, el empecinamiento del gobierno de Sarkozy en hacer aprobar las modificaciones legales correspondientes ha puesto en evidencia una gran capacidad de articulación de la sociedad francesa en defensa de conquistas sociales históricas, así como la conciencia laboral y la visión de futuro –que hasta hace pocos días resultaban insospechadas– de que es dueña una generación de jóvenes que ni siquiera ha ingresado al mercado de trabajo.

Ante la magna convulsión social causada por sus políticas, el mandatario no ha tenido más iniciativas que anunciar medidas emergentes para regularizar el abasto de gasolina y amenazar a los manifestantes con la adopción de medidas represivas.

Pero, a una semana de iniciados los paros sindicales, y ante la profundización, extensión y masificación de las protestas –se calcula que en la jornada de ayer más de tres millones de personas participaron en las marchas de inconformidad–, la situación política de Sarkozy empieza a ser angustiosa, y lo será más en tanto no se normalice la vida pública. Si las mayorías francesas permanecen movilizadas, el gobernante no tendrá más remedio que echar marcha atrás en su iniciativa de despojo a los pensionados. Cabe esperar que así sea.

Guerra mundial financiera, G 20 y el “ITF YA”

Fernando Moreno Bernal. Presidente de ATTAC Andalucia

Hoy día 22 de octubre de 2010 se ha abierto la reunión de Ministros de Finanzas, Gobernadores de Bancos Centrales y jefes de las principales instituciones internacionales en Gyeongju (Corea del Sur) preparatoria de la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno del G20 que se celebrará los días 11 y 12 de noviembre en Seúl. El objetivo buscado, según manifiestan, es poner freno a la guerra de divisas desatada en el verano, e intentar acercar las posturas de las economías emergentes y las ricas para no poner en riesgo la recuperación económica. No asisten ni el Ministro de finanzas ni el Gobernador del Banco Central de Brasil, para qué si EE UU no cede, según manifiestan. El pasado 4 de octubre subió su impuesto a los especuladores con su moneda, el real, del 2% al 4%, y anuncian su nueva subida al 6% para el lunes 25 de octubre. China, Rusia, Brasil y Turquía ya han firmado acuerdos para utilizar sus propias monedas al margen del Dólar y el Euro.

Vivimos el colapso del sistema de relaciones monetarias y comerciales multilaterales vigentes y de las probabilidades de una coordinación multilateral para salir de la crisis del capitalismo financiero. Los diferentes Estados-nación tratan de superar su crisis aumentando sus exportaciones dada la caída de la demanda interna, pero los mercados extranjeros están estancados, todos menos los emergentes BRIC que crecen entre el 5 y el 9,6% de China. El sistema financiero internacional esta basado en la supremacía económica y la posición privilegiada del dólar estadounidense como la moneda mundial de comercio y reserva. Y este se ha roto.

El año 2010 el sistema capitalista en crisis agudiza sus contradicciones sin ninguna alternativa estratégica al mismo aún en el horizonte. Los procesos lógicos y previsibles lo han llevado al callejón sin salida en el que se mueve la economía-mundo de este sistema capitalista que agoniza. Los rescates de la banca privada especuladora y los estímulos nos han abocado al endeudamiento fiscal y de deuda sin respaldo real y la quiebra de los estados, que tan sólo EE UU puede mantener abusando del dólar como moneda internacional de intercambio, pero agudizando con ello las tensiones en el sistema financiero internacional. Al suspender los estímulos la rápida recaída en el consumo y la producción profundiza la crisis social y política por el desempleo y la crisis de las prestaciones y servicios públicos que conlleva. Es una lucha de todos contra todos, combinada con un ataque general en cada país contra la ciudadanía que es forzada a pagar con reducción de salarios directos, atrasos en la edad de jubilación y pérdida de derechos en el Estado de bienestar, que denominan “medidas de austeridad”, por el colapso del orden económico capitalista global. Las huelgas y conflictos sociales generalizados en todo el mundo no han hecho sino comenzar. 2010 esta siendo el año de la soledad y la angustia para los Estados-nación al romperse todas las alianzas. La desconfianza y la inseguridad se generalizan. Nadie confía en nadie. Todos se enfrentan a todos. La propia Unión Europea se ha visto abocada a grandes enfrentamientos en su seno que pusieron en peligro la supervivencia de la zona euro, y que todavía hoy pueden llegar a fracturarla. Los principales ataques a los países periféricos de la zona euro provienen de Alemania y Francia con la intención de debilitar al euro y mejorar sus posiciones exportadoras en esta batalla mundial comercial y de divisas.

Los que contraponen las medidas adoptadas por EE UU con las de la UE olvidan la posición distinta en la que se mueven sus oligarquías. Todas ellas van dirigidas a favorecer a sus propios especuladores, pero desde posiciones hegemónicas o subalternas en el vigente aún sistema financiero internacional.

Los planes de rescate de la banca privada tras el estallido de la burbuja de 2008 inundaron de liquidez al sistema. Necesario, decían, para que siguiera fluyendo el crédito a las empresas y familias. Al no utilizar estas aportaciones de fondos para nacionalizar consecuentemente a la banca y dejarla hacer sin ningún control, este exceso de liquidez ha fluido no hacia la economía real y productiva que crea empleo y satisface necesidades sociales, sino a la especulación internacional con las divisas, aumentando las tasas de cambio de estas y perjudicando sus exportaciones al encarecerla, y a los bonos soberanos de los Estados creando crisis artificiales para obtener jugosas ganancias con su especulación. Lejos de ayudar a la recuperación global la “marea de liquidez” procedente de la Reserva Federal y del Banco Central Europeo está causando el caos en los mercados de divisas y en el sistema financiero internacional.

La Reserva Federal de EE UU ha anunciado la puesta en circulación de otro plan de estímulos por cuantía cercana al billón de dólares. Desde comienzo de Septiembre el precio del oro se ha disparado, los inversores institucionales venden dólares, bajando su cotización y mejorando su posición exportadora, y las demás naciones y divisas a adoptar medidas tendentes a proteger sus propias economías. Sobre todo los BRIC que al crecer y disponer de tipos de interés más altos atraen los fondos de inversión como refugio.

De esta forma el actual sistema financiero internacional empuja la especulación y obliga a los Bancos Centrales de los demás países a realizar empréstitos a EE UU. Los especuladores obtienen beneficio doble: por un lado el margen entre prestamos al 0,25% ó 1% tomados en EE UU o la UE y los rendimientos de los bonos soberanos de los países a los que se lo prestan, y por otro lado, la ganancia en el mercado resultante de la revalorización de la tasa de cambio de la divisa en la que presta.

El crecimiento de dólares en las reservas de los Bancos Centrales trasfieren la financiación del déficit presupuestario de EE UU al resto del mundo, mayoritariamente provocado por las guerras de Irak y Afganistán, el despliegue militar en Bases militares repartidas por todo el mundo, y los planes públicos para salvar a los especuladores internacionales que los sacan de USA y la UE. Enfrentados a la entrada masiva de dólares todos los países se ven obligados a manipular la cotización de sus divisas en su autodefensa.

El sistema financiero global esta roto. Las posibilidades de actuar son tres: 1) Reciclar los dólares entrados comprando bonos de EE UU, que se viene haciendo, 2) Controlar los movimientos de capital, como hizo Malasia en 1998 y Lula en Brasil vía impositiva, 3) evitar el uso de dólares y euros como está haciendo China, Rusia, Brasil, Turquía, India, y cada vez más países.

Tanto la posibilidad 2 como la 3 significan caminar en dirección contraria a la seguida hasta ahora y el fin del FMI, del Banco Mundial y de la OMC.

En este contexto se abre la reunión de Ministros y Gobernadores del G 20. El Secretario del Tesoro norteamericano, Timothy Geithner, la ha abierto con un escrito en la línea del borrador preparado por la organización que es un ataque a los BRIC y que ya ha sido rechazado por estos, Japón y Australia. El pasado Lunes 18 en Shangai la reunión preparatoria entre el FMI y China se cerró sin rueda de prensa entre sus primeros espadas, que trasmitió la permanencia de los desacuerdos y enfrentamientos dados en las reuniones anuales del FMI y Banco Mundial celebradas el 9 y 10 de octubre en New York.

La alternativa es clara: o se apoya con sentido común y coherencia a la economía productiva normalizando el comercio internacional y regulando las finanzas internacionales en un sistema financiero internacional que responda al interés compartido de todos, o por el contrario, se crean y mantienen las oportunidades para los especuladores institucionales, de lo que se benefician no más de 200.000 personas en todo el mundo, y en beneficio exclusivo del complejo industrial-militar de EE UU y Gran Bretaña manteniendo el actual sistema financiero con retoques que no cambien en esencia nada.

Y es en este contexto donde ATTAC España lanza su Campaña por un Impuesto a las Transacciones Financieras (ITF) YA. Por que existe una salida en la correcta dirección del “buen vivir”, que pasa por hacer pagar la crisis a sus causantes mediante la imposición de un impuesto a los especuladores, tanto en las transacciones financieras en divisas como internamente en los estados-nación, y haciendo aflorar el dinero negro de los paraísos fiscales.

La lucha por establecer un ITF es mucho más que conseguir unos ingresos para financiar los Objetivos del Milenio (ODM). Dentro de este orden de las cosas los ODM son inalcanzables y cada vez estarán más lejanos, como hoy lo están más que en el año 2000. Los escasos logros se han conseguido en los países del BRIC que rompieron con las directrices neoliberales.

Establecer un ITF es luchar contra la especulación que destruye el empleo y el bienestar de la ciudadanía, por lo que tiene que ser lo suficientemente alto como para imposibilitar esta especulación. Establecer un ITF es defender el sistema democrático, que supone salir de la crisis situándonos en la perspectiva de solucionar las necesidades de las personas primero, lo que necesariamente implica regular y controlar al sistema financiero especulador. Establecer un ITF es apostar por la salida de la crisis, porque el escenario posible sin él es un 2011 recesivo, de ruptura y contracción hasta el agotamiento y cansancio final.

Fernando Moreno Bernal

Cádiz, a 22 de octubre de 2010

[Manifiesto] Cien académicos catalanes denuncian la actual política de criminalización de los movimientos sociales

Las y los abajo firmantes, profesoras y profesores de las universidades catalanas, denunciamos la actual política de criminalización de los movimientos sociales por parte de la gran mayoría de medios de comunicación de nuestro país y de muchos responsables políticos de las instituciones que lo gobiernan. Se ignora, se esconde, se desinforma y nunca se dialoga con el abanico de propuestas y alternativas que desde estos movimientos sociales se están haciendo en todas partes, para transformar y dar nuevas opciones de vida en sociedad.

Focalizar en ciertos episodios violentos, sin ni siquiera escuchar la contestación y la voz de los movimientos sociales a los que se ataca es directamente criminalizarlos; construir el chivo expiatorio y desviar la atención ciudadana de los conflictos reales en los que estamos inmersos más que nunca en nuestra sociedad: el paro, la pobreza y la exclusión social, la desigualdad creciente entre grupos, el recorte constante de los derechos sociales, el debilitamiento de las reivindicaciones del movimiento obrero organizado, el racismo y la xenofobia, la corrupción política y su impunidad, la violencia contra las mujeres, la dureza y la severidad del control penal contra los más vulnerables, el índice creciente de encarcelamientos, detenciones, sanciones … Espiral de violencia estructural en aumento. Una sociedad verdaderamente democrática, que debe respetar plenamente el derecho a disentir y a discrepar, no se lo puede permitir.

¡Digamos basta!

Cataluña ha sido, es y queremos que sea una sociedad de acogida y de refugio a la diversidad de todo tipo, a la diferencia de color, de sexo, de opinión y también de revuelta. Bienvenida sea.

Digamos basta a la invención mediática que etiqueta de antisistema a los movimientos sociales. Los movimientos sociales se sublevan, luchan y proponen que otro mundo es posible.

Digamos basta a la criminalización de los movimientos sociales!

LISTADO DE PERSONAS ADHERIDAS AL MANIFIESTO

1.Albert Sales (Universitat Pompeu Fabra) 2.Alejandro Andreassi Cieri (Universitat Autònoma de Barcelona) 3.Alessandra Caporale (Universitat Oberta de Catalunya) 4.Ana Isabel Garay Uriarte (Universitat Autònoma de Barcelona) 5.Ana Collado Sevilla (Universitat de Barcelona) 6.Àngel Cebollada Frontera (Universitat Autònoma de Barcelona) 7.Anna Camps Mundó (Universitat Autònoma de Barcelona) 8.Antonio Giménez Merino (Universitat de Barcelona) 9.Antonio Madrid (Universitat de Barcelona) 10.Apen Ruiz (Universitat Oberta de Catalunya) 11.Arcadi Oliveres (Universitat Autònoma de Barcelona) 12. Aurora Leal (Universitat Autònoma de Barcelona) 13.Barbara Biglia (Universitat Rovira i Virgili) 14.Bernat Muniesa Brito (Universitat de Barcelona) 15.Blanca Callén (Universitat Autònoma de Barcelona) 16.Carles Feixa Pampols (Universitat de Lleida) 17.Carmen Azcárate (Universitat Autònoma de Barcelona)18.Carolina Puga (Universitat de Barcelona) 19.Clara Camps Calvet (Universitat de Barcelona) 20.Conchi San Martín (Universitat de Barcelona) 21.Daniel Raventós (Universitat de Barcelona) 22.Daniel Turón (Universitat Oberta de Catalunya) 23.Dídac Sánchez-Costa (Universitat Oberta de Catalunya) 24.Dino Di Nella (Universitat de Barcelona) 25.Eduard Vinyamata (Universitat Oberta de Catalunya) 26.Elisabet Almeda Samaranch (Universitat de Barcelona) 27.Encarna Bodelón González (Universitat Autònoma de Barcelona) 28.Esteve Espelt (Universitat de Barcelona) 29.Fabià Díaz-Cortés (Universitat Autònoma de Barcelona) 30.Fèlix Balanzó Guerendiain (Universitat Autònoma de Barcelona) 31.Ferran Cortes Izquierdo (Universitat de Barcelona) 32.Ferran Izquierdo Brichs (Universitat Autònoma de Barcelona) 33.Francesc Espinet (Universitat Autònoma de Barcelona) 34.Francisco Fernández Buey (Universitat Pompeu Fabra) 35.Gerard Pla Cadafalch (Llotja, Escola superior d’arts i disseny) 36.Gerardo Pisarello (Universitat de Barcelona) 37.Ignasi Pons i Anton (Universitat de Barcelona) 38.Iker Puente Vigiola (Universitat Autònoma de Barcelona) 39.Isabel Gómez Alemany (Universitat Autònoma de Barcelona) 40.Jaume Botey Vallès (Universitat Autònoma de Barcelona) 41.Joaquim Sempere (Universitat de Barcelona) 42.Joan Benach (Universitat Pompeu Fabra) 43.Joan Pujol Tarrés (Universitat Autònoma de Barcelona) 44.Joana Conill Amelivia (Universitat Pompeu Fabra) 45.Joel Feliu (Universitat Autònoma de Barcelona) 46.Jordi Ibáñez Fanés (Universitat Pompeu Fabra) 47.Jordi Mir Garcia (Universitat Pompeu Fabra) 48.José Adelantado (Universitat Autònoma de Barcelona) 49.José Luis Gordillo Ferré (Universitat de Barcelona) 50.José Luis Lalueza (Universitat Autònoma de Barcelona) 51.Josep Canals Sala (Universitat de Barcelona) 52.Josep Maria Antentas (Universitat Autònoma de Barcelona) 53.Josep Mª Fericgla (Universitat de Barcelona) 54.Josep Fontana (Universitat Pompeu Fabra) 55.Juan-Ramón Capella (Universitat de Barcelona) 56.Lourdes Beneria (Universitat de Barcelona) 57.Manuel Aguilar Hendrickson (Universitat de Barcelona 58.Manuel Castells Oliván (Universitat Oberta de Catalunya) 59.Manuel Delgado Ruiz (Universitat de Barcelona) 60.Marc Sanjaume i Calvet (Universitat Pompeu Fabra) 61.Ma.Inés Massot Lafón (Universitat de Barcelona) 62.Marcel Pie Barba (Universitat de Barcelona) 63.Mar Morón Velasco (Universitat Autònoma de Barcelona) 64.Margot Pujal Llombart (Universitat Autònoma de Barcelona) 65.María Jesús Izquierdo (Universitat Autònoma de Barcelona) 66.María José González Madrid (Universitat de Barcelona) 67.Marta Llobet (Universitat de Barcelona) 68.Marta Utset Canal (Universitat Autònoma de Barcelona) 69.Martí López Andreu (Universitat Autònoma de Barcelona) 70.Martin Rodrigo y Alharilla (Universitat Pompeu Fabra) 71.Mercè Izquierdo (Universitat Autònoma de Barcelona) 72.Miguel Angel Sahagún Padilla (Universitat Autònoma de Barcelona) 73.Miguel Candioti (Universitat Pompeu Fabra) 74.Miquel Izard (Universitat de Barcelona) 75.Miriam Sol Torelló (Universitat Oberta de Catalunya) 76.Natalia Ribas Mateos (Universitat de Barcelona) 77.Natalia Rosetti Maffioli (Universitat Autònoma de Barcelona) 78.Núria Vergés Bosch (Universitat de Barcelona) 79.Pep Garcia-Borés i Espí (Universitat de Barcelona) 80.Pere Solà Gussinyer (Universitat Autònoma de Barcelona) 81.Pilar Albertín (Universitat de Girona) 82.Rafael Merino (Universitat Autònoma de Barcelona) 83.Raimundo Viejo Viñas (Universitat Pompeu Fabra) 84.Ramon Franquesa (Universitat de Barcelona) 85.Ricard Vinyes (Universitat de Barcelona) 86.Robert Tomàs Calvo (Universitat Autònoma de Barcelona) 87.Salvador Aguilar Solé (Universitat de Barcelona) 88.Salvador López Arnal (Universidad Nacional de Educación a Distancia) 89. Silvia Lannitelli Muscolo (Universitat de Barcelona) 90.Samuel-Lajeunesse (Universitat Autònoma de Barcelona) 91.Sònia Arribas (Universitat Pompeu Fabra) 92.Sònia Sánchez Busques (Universitat Autònoma de Barcelona) 93.Susana Narotzky (Universitat de Barcelona) 94.Tomás Herreros Sala (Universitat de Barcelona) 95.Tomàs de Montagut (Universitat Pompeu Fabra) 96.Xavier Domènech Sampere (Universitat Autònoma de Barcelona) 97.Xavier Ferrer Gallardo (Universitat Autònoma de Barcelona) 98.Xavier Oliveras González (Universitat Autònoma de Barcelona) 99.Víctor Jorquera (Universitat de Barcelona) 100.Verena Stolcke (Universitat Autònoma de Barcelona)

Para muestra un botón de RTVE:

Corrent Roig

¿Antisistema? Por supuesto

Josep Maria Antentas y Esther Vivas son autores de ‘Resistencias Globales. De Seattle a la crisis de Wall Street’

A raíz de los incidentes ocurridos en Barcelona el 29-S, la crítica a los “antisistema” ha inundado el debate en los medios de comunicación asociando, de forma reduccionista y descontextualizada, el concepto antisistema y la violencia urbana.

Lejos de esta imagen interesada, la práctica diaria de los “antisistema” se encuentra en las federaciones de vecinos opuestas a la especulación inmobiliaria, en el sindicalismo alternativo, en el activismo contra el cambio climático, en los foros sociales, en la defensa del territorio frente a las grandes infraestructuras, en los centros sociales autogestionados, en la generación de experiencias de consumo alternativo y de promoción de la agroecología, o en los intentos de abrir una brecha en el sistema político impulsando candidaturas alternativas. Los movimientos sociales alternativos se caracterizan por ser motores del cambio social, generar propuestas rompedoras y fomentar nuevas formas de sociabilidad, de pensamiento crítico y de creación artística, liberando la creatividad humana encorsetada en las rutinas cotidianas.

En un contexto donde la credibilidad y la legitimidad del actual modelo económico está en entredicho, a pesar de que sus valores han penetrado profundamente en las conciencias de los de abajo, el poder establecido lucha para evitar que descrédito y malestar se transformen en movilización. Para conseguirlo es preciso que los trabajadores piensen que esta no sirve para nada y que todo está perdido de antemano. De ahí los discursos oficiales sobre la imposibilidad de practicar otra política, de ir contra los mercados internacionales, de la inevitabilidad de las reformas anunciadas, y las tentativas de fabricar un mensaje mediático de fracaso del 29-S con fines desmoralizadores.

Se requiere también desacreditar al anticapitalismo emergente y a los movimientos sociales. Los intentos de criminalizarlos y estigmatizarlos pretenden abrir una fosa insalvable entre las minorías activistas y el grueso de los sectores populares. Lo vimos a comienzos de siglo en el momento de auge del movimiento “antiglobalización” y lo vemos ahora en medio de las resistencias a la crisis.

El sensacionalismo en torno a la violencia del 29-S ha buscado descalificar directamente a la huelga, en el caso de los sectores reaccionarios opuestos a la misma, o a los movimientos sociales alternativos, en el caso de la izquierda institucional, favorable a la convocatoria, pero contraria a una perspectiva de ruptura con el presente orden de cosas.

El tratamiento mediático de las acciones violentas cuando tienen lugar en manifestaciones y actos de protesta contrasta crudamente con el de la violencia de todo tipo que emana de las relaciones de poder, dominación y explotación del sistema actual, a menudo invisibilizada y naturalizada. Así, por ejemplo, el énfasis exagerado en los destrozos en inmuebles el día de la huelga sirve para esconder violencias mucho más graves sobre personas ocurridas durante la misma, como la represión policial a los piquetes sindicales y, sobre todo, las coacciones empresariales a los trabajadores para que no secundaran la huelga.

Ante un sistema sombrío y violento, incapaz de satisfacer las necesidades básicas de la mayoría de seres humanos y responsable de una crisis ecológica global que amenaza a la propia supervivencia de la especie, somos muchos quienes sin duda nos consideramos antisistema, aunque le veamos poca utilidad en utilizar un concepto fabricado por los mass media y de claras connotaciones peyorativas. Si el sistema al que nos oponemos es el capitalismo, nada mejor que definirnos simplemente como anticapitalistas.

A pesar de su aparente carácter negativo, el anticapitalismo, tal y como lo entendemos, desemboca directamente en la formulación de propuestas alternativas que apuntan hacia otro modelo de sociedad. “La indignación es un comienzo. Uno se indigna, se levanta y después ya ve”, señalaba el filósofo francés Daniel Bensaïd. Del rechazo inicial a lo existente se pasa después a la defensa de otra lógica opuesta a la del capital y a la dominación.

Los límites del término son, en cierta forma, los límites del periodo actual, todavía de resistencia y de (re)construcción, marcado por la dificultad para expresar una perspectiva estratégica en positivo y para afirmar tanto una perspectiva revolucionaria de transformación, como un horizonte de sociedad alternativo. Los grandes conceptos de la historia del movimiento obrero, como “socialismo” o “comunismo”, tienen hoy un significado equívoco debido al fracaso de los proyectos emancipatorios del siglo XX. Se precisan todavía nuevas experiencias fundacionales para imponer nuevos términos o recuperar los antiguos.

En vistas de cómo va el mundo, el anticapitalismo es hoy una apuesta perfectamente razonable y un verdadero imperativo moral y estratégico. No parece que sean los antisistema quienes deban justificarse, sino los pro-sistema quienes deberían hacerlo. “No se puede ser neutral en un tren en marcha”, nos recordaba el historiador Howard Zinn en su autobiografía, y menos en un tren desbocado hacia el precipicio como lo es la humanidad, retomando la lúcida metáfora de Walter Benjamin. Hay que escoger entre dos lógicas antagónicas, la de la competencia y del todos contra todos o la de los bienes comunes y la solidaridad. Este es el dilema planteado por los movimientos anticapitalistas y antisistémicos de hoy en día.

Fuente: Josep Maria Antentas y Esther Vivas / Público