NADA SOBRE NOSOTROS, SIN NOSOTROS.

No podemos pedir a nuestros políticos un compromiso social si nosotros mismos, las personas que les votamos, no somos capaces de implicarnos en las movilizaciones que han de dar un giro total al rumbo del desastre que está invadiendo el planeta.

El compromiso de la ciudadanía pasa por renunciar a la pasividad y defenderse de la gran epidemia de ignorancia que reina en nuestras mentes y nuestros hogares. El virus de la ignorancia es el principal aliado de los poderes financieros y gubernamentales. Tiene su origen en nuestra educación y se extiende principalmente a través de las televisiones, utilizando también otros medios escritos para desinformar o manipular la información.

La falta de pensamiento crítico en nuestra sociedad, contribuye a la pérdida de unos valores fundamentales en el género humano, necesarios para la honestidad y libertad de las personas. Los centros docentes y universitarios, lugares donde se deberían encontrar las neuronas cerebrales de ese pensamiento crítico, por el contrario, desarrollan y suministran talentos a un sistema que utiliza su capital intelectual para fomentar la corrupción y destruir nuestro entorno natural y social.

Se ha abierto la campaña electoral, y con ella la vergonzosa manipulación que los medios informativos, principalmente las televisiones, comienzan a ejercer sobre una parte importantísima de la ciudadanía que todavía no se ha enterado del argumento que tiene esta escabrosa película llamada “crisis”, y de los perversos objetivos que persiguen sus actores.

Se ha anunciado a los cuatro vientos un debate televisivo entre los que parecen ser “únicos” candidatos a dirigir este país. Más de medio millón de euros gastados de nuestros impuestos por una televisión pública, para ofrecer un combate entre los dos púgiles que la banca ha decidido poner al frente de nuestro país. Porque dando tanta proyección a ese debate, meten en el subconsciente de esa ciudadanía ingenua e indecisa que los demás candidatos no cuentan, que el resto de partidos políticos son solo comparsa.

Ese es el único margen de maniobra que dejan a la ciudadanía para que sigan creyendo que son libres y que esto es una democracia. Elijan ustedes a su verdugo, o lo que es mejor…, ¡háganse ustedes mismos el harakiri! Pero sepan que después del 20N habrá un claro vencedor y un evidente perdedor; el vencedor y gobernante: LA BANCA, el perdedor, el de siempre: NOSOTROS.

A medida que pasan los meses, se suman por decenas los miles de personas que acuden a la llamada de las movilizaciones sociales, no convocadas por los sindicatos, sino por los propios colectivos de afectados y, otros comprometidos en la lucha que hemos de llevar a cabo para cambiar este mundo. Personas que manifiestan su rechazo a las políticas que toman nuestros gobiernos, gritándoles muy claramente que no se sienten representados. Una vez más, esos políticos se dirigen a nosotros dejando muy clara una cosa: que hace ya mucho tiempo que nos perdieron el respeto.

ES MOMENTO DE CAMPAÑA

Y lo que está claro es que en campaña electoral es importantísimo que, además de los políticos, hablemos nosotros. Llevo dos años luchando públicamente, no solo contra el Santander, contra la banca en general. He visitado 28 ciudades españolas recogiendo testimonios de víctimas de esa banca, que reflejan en su mirada el drama y la tragedia por la que están atravesando. Me he gastado todos los ahorros, que con sacrificio, había conseguido reunir para comprarme una silla de ruedas eléctrica, algo que me resulta imprescindible para tener una mayor independencia y libertad. No sé si llegaré a recuperar ese dinero, pero en mi orden de prioridades, liberar a nuestros hijos de esta esclavitud financiera, y que todos los ciudadanos despertemos de la gran mentira que vivimos, están por delante de mi precaria movilidad.

Es una absoluta falta de respeto comprobar que la gran mayoría de partidos que se presentan a estas elecciones y, que dicen querer salvarnos de la crisis, no hacen alusión alguna a los culpables que han generado esta situación, ni incluyen en sus programas las responsabilidades que piensan exigir a esos culpables. Siento una gran decepción e impotencia al comprobar que tanto esfuerzo y sacrificio empleados estos dos años, no dan todavía un mínimo resultado… ¡Pero éste que escribe dice que no se rinde!

Hoy parto con dirección a Madrid para comenzar mañana jueves, 10 de noviembre, una huelga de hambre junto a Francisco Cañas, padre de una de las víctimas que encontré en Jaén, y que durará los días que restan de campaña electoral. Nos plantamos ante el Congreso de Diputados con la pancarta que os adjunto al final.

En esta campaña electoral, las víctimas de este sistema tenemos que hablar muy alto, no permitamos que sigan hablando públicamente de nosotros sin estar presentes. Nada sobre nosotros, sin nosotros. ¿Alguien se anima a acompañarnos al Congreso de Diputados en Madrid? Será un placer veros allí.

José Luis Burgos

Anuncios

MURCIA TOMA LA CALLE

¡Democracia real, YA!

15 de mayo de 2011

Movilización ante el Santander.

EL 8 de febrero de 2011, noche previa a la subasta de la vivienda de José Luis Burgos, un grupo de personas y entidades acudieron para dar apoyo ante las puertas del Banco Santander.

Algunas de estas personas se desplazaron al día siguiente hasta el juzgado de Manresa para impedir que se cometiera una enorme injusticia y, que el banco pudiera hacerse con una propiedad de una forma completamente fraudulenta.

Gracias al esfuerzo y solidaridad de todas estas personas, además de la lucha persistente de José Luis, el 9 de febrero de 2011, el juez instructor accedía a estudiar con más detalle la documentación presentada por José Luis y ordenaba suspender la subasta de la vivienda, requiriendo al banco para que en el plazo de 10 días presentara toda la documentación de dicho procedimiento y aclarase algunos puntos dudosos.

EL 9 DE FEBRERO DE 2001 TRIUNFÓ LA JUSTICIA, GRACIAS A LA LUCHA Y LA UNIÓN DE LA CIUDADANÍA.

ESE ES EL CAMINO QUE HEMOS DE SEGUIR PARA FRENAR ESTOS ATROPELLOS Y RECUPERAR EL CONTROL DE NUESTRA SOCIEDAD.

Aumentan los botines de Botín.

Y luego aparece el mayor sinvergüenza del país ante “sus” medios de comunicación, diciendo que están muy contentos por los miles de millones que ha obtenido de beneficio el Santander en el 2010, un 1% más que el año anterior 2009, de los cuales han repartido más de 5.000 millones en dividendos a los accionistas.

Al borde de la miseria con cuarenta mil euros.

Antonio López protesta ante la sucursal del BSCH en Maó para reclamar el dinero que la entidad invirtió sin su permiso.

De la impotencia a la desesperación pasando por la angustia y la irritación. Así asegura sentirse el cliente de la sucursal del BSCH en Sant Lluís, Antonio López Bonnín, quien reclama la devolución de unos 40.000 euros que tenía ingresados en dicho banco.

El denunciante, quien ayer reiteró su protesta plantándose ante la entidad bancaria de la calle Ses Moreres en Maó, asevera que el banco sigue sin pronunciarse al respecto. “Nadie ha reaccionado, sigo sin respuestas y la situación empieza a ser límite”, indica. Además añade que la Justicia tampoco avanza. Fue en agosto de 2009 cuando presentó ante los Juzgados de Maó una denuncia por apropiación indebida, estafa por comportamiento engañoso e inversiones no autorizadas, entre otros delitos, y “no comprendo cómo ante un problema tan grave aún no me han citado a declarar”. Intuye que “hay algo o alguien que retrasa el proceso”. López Bonnín resalta incrédulo que “nos han informado que falta que se personen los directores que según la denuncia han falsificado mi firma”.

El caso se remonta a 2007 cuando regresó a la Isla tras un tiempo trabajando fuera. Al interesarse por su dinero el banco le comunicó que había sido invertido en diferentes productos y valores. Según López, una parte de la cantidad estaba a plazo fijo y el resto en una libreta de ahorros. El denunciante se dio cuenta de que habían falsificado su firma, aspecto que corroboró un perito calígrafo.

Antonio López está en paro, sin cobrar prestación puesto que es menor de 45 años de edad y no tiene cargas familiares. “Vivo gracias a mis hermanos”, a pesar de ello, de los siete, uno es minusválido y otro tan solo recibe una prestación de 400 euros con la que justo puede sobrevivir. “Estoy desesperado, mi hermana ha tenido que dejarme dinero para poder pagar el alquiler de la casa donde resido”, reitera. López Bonnín asegura haber tocado fondo. La desesperación es tal que se ha visto obligado a acudir, alguna noche, a recoger alimentos de algún supermercado.

Apareció ayer casi sin fuerzas, apoyado en una pancarta de cartón que rezaba “El Banco Santander me ha quitado todo mi dinero falsificando mis firmas. Justicia” y otro sujetado por su hermana Consuelo y que literalmente decía “Pedimos justicia para mi hermano”.

La protesta tan solo duró una hora y media. A pesar de ello, el denunciante asegura haberse sentido arropado por la ciudadanía atestiguando que “más de uno se ha parado preocupándose por mi caso y otros incluso se han sincerado explicándome problemas similares, el Santander nos está engañando”. Además de todas estas desgracias, López Bonnín declara sentirse vetado. “He intentado contactar con medios nacionales y todos han hecho caso omiso al problema, me ha llegado a los oídos que el banco tiene demasiado poder para que alguien se atreva a hacerle la zancadilla”.

Fuente: Menorca Info

 

Testimonio Gráfico en los Juzgados de Manresa.

La verdadera fuerza de un guerrero no reside en su espada,

si no en el guerrero junto al que combate.

“Reivindico valores como la libertad y la justicia como algo único, pues no hay libertad sin justicia, ni justicia sin libertad. Reivindico el realismo de soñar en un futuro donde la vida sea mejor y las relaciones más justas, más ricas y positivas y siempre en paz. No hay camino hacia la libertad… la libertad es el camino”.
Joan Manuel Serrat


Crónica de una resistencia: al Santander se le atraganta su arrogancia.

El juez ordena suspender la subasta y exige al Santander claridad e información en su dudoso procedimiento contra José Luis Burgos.

Miércoles, 9 de febrero de 2011, 5 de la madrugada. Es la hora habitual en que me levanto diariamente para dirigirme a las puertas del Banco de Satán en Paseo de Gracia, y continuar mi interminable lucha. Me despierto como un reloj. Hoy no toca desplazarme a Barcelona, ya me gustaría. Hoy me enfrento a un amargo proceso: se subasta mi vivienda ante la pasiva y cómplice mirada de jueces, políticos y medios de comunicación.

No consigo conciliar el sueño, pasan los minutos y esta sensación me ahoga. A mi mente vienen imágenes nostálgicas de felicidad: la ilusión con la que construimos nuestra vivienda y crecieron en ella nuestros hijos. Las celebraciones navideñas y reuniones familiares. Mi amor por el arte y algunos cuadros que han ido ocupando espacios de paredes y de mi propio interior. Personas queridísimas que han compartido largas estancias con nosotros y que ya no viven. Mi refugio, ese que ha albergado mi sufrimiento y dolor desde que me quedé hace 3 años en silla de ruedas. Que ha sido cómplice de mi descanso y mi depresión, de mis reflexiones, de mi lucha por superar esta situación. Mi espacio. Nuestro hogar.

De repente vuelvo a ahogarme, ya no se en que minuto vivo. Siento el frío intenso de estos dos meses y medio a las puertas del Santander. Me encuentro cansado, agotadísimo por el esfuerzo inhumano que he realizado. ¿Habrá servido de algo? No paran de entrar y salir directivos del banco, empleados que no son nadie pero que creen ser algo, que me miran con arrogancia y ni siquiera me obsequian con los buenos días. Una marea de gente que desfila por delante mío con sus bolsas de compra, de marcas caras. Ni siquiera miran, no se paran a leer, llevan sus auriculares puestos y escuchan música, aislándose del mundo, contribuyendo a su degradación. Pero mi público está ahí, personas fieles y solidarias que van sumándose a la lucha y prestándome apoyo. Personas humildes, sencillas, pero las más generosas, las que me ofrecen lo poco que tienen, su casa, su dinero, su tiempo. Ellos hacen menos dura mi estancia ante las puertas del infierno, con su compañía, sus charlas, su apoyo…

Suena el despertador, son las 7 de la mañana, su alarmante ruido despierta a toda la familia y nos avisa de que la hora se acerca. Su sonido persiste y mi corazón se encoge, me incorporo sentándome sobre la cama y una ola de frío me invade, el estómago se vuelca y se apodera de mi una extraña sensación de vacío, de tristeza, de impotencia. Están a punto de arrebatarme algo que es mío, que no les corresponde, una parte muy importante de nuestra historia familiar, de nuestra identidad, de nuestras vidas. Nos están matando la felicidad.

Siguen pasando los minutos, las horas, permanecemos la familia unida, mis dos hijos y mi esposa. Desayunamos todos juntos, sentados alrededor de la mesa, nuestras miradas se cruzan bajo el silencio. Son las 10, nos dirigimos al matadero. A mi esposa hace dos días que le duele el alma, siente un fuerte dolor de mandíbulas, la tensión y los nervios oprimen su pecho y fuerza inconscientemente su dentadura, muerde con rabia su impotencia, se le ingesta la injusticia y le quema. Mis hijos no paran de observarnos, sus miradas denotan la preocupación por sus padres, demasiado dura la experiencia para sus jóvenes edades.

10,30 h., nos encontramos ante el Palacio de Injusticia de Manresa. Una simpática y amable agente de seguridad me abre la puerta de salida porque es de más fácil acceso para la silla: usted, caballero, pase por aquí, el resto de personas que accedan por la puerta de entrada y pasen por el detector de seguridad.

Ya estamos dentro, nos dirigimos al corredor de la muerte. Togas negras y fúnebres caras, luto por las víctimas de este sistema capitalista. Se perciben las almas y sus voces silenciadas por los verdugos y cómplices de ese sistema. Mi teléfono no para de recibir mensajes de ánimo y llamadas de apoyo. Rosa Mª Artal, periodista y amiga: ¿qué tal José Luis, cómo te encuentras? ¿alguna novedad de última hora? Joan Tardà, diputado por ERC: ánimos y fuerza desde Madrid, no puedo estar contigo físicamente, pero estoy. Antonio Fuertes, responsable de ATTAC ACORDEM: ánimo compañero, contigo hasta el final. Ángels Tomàs, EUiA: ¡salud y fuerza! Cayo Lara, coordinador de IU: La solidaridad que quiero expresarte va acompañada de una profunda admiración, estás mostrando pertenecer a esa estirpe cuya lucha os convierte en imprescindibles. Y muchos amigos más, Víctor, Lorena, Miguel, Álvaro, Mónica, Ricardo…

10,45 h., llega mi procuradora y nos acompaña a la tercera planta, no hay novedades de última hora. El escrito que entramos ayer día 8 en el Juzgado, solicitando la suspensión de la subasta por irregularidades del banco y falta de información, lo han denegado. La subasta se llevará a cabo y el delito se consumará. La Sra. secretaria judicial, encargada de la subasta, no atiende a razones ni documentos presentados: “la gente debería ser responsable con lo que firma y no quejarse tanto”. Mi procuradora me entrega unos documentos para firmarle los poderes judiciales de su representación. Entramos en una sala de reuniones con una mesa donde estaremos más cómodos para firmar, y esperar a que se lleve a cabo el robo por parte del banco.

La puerta de la sala permanece abierta. Solos con mi familia, observamos a través de ella el mostrador de atención al público con otros ciudadanos que muestran cara de asustados. 10,55 h., los minutos se convierten en horas y se hacen eternos, de repente me parece ver a través de los cristales caras amigas. ¡No puede ser!, ¿lo estoy soñando?; ¡no, es real, están ahí!, ¡mi estirpe, mi fuerza, mis ángeles de la guarda! Veo llegar a Ana, a Marta, a Pedro, a David, entran en la sala pero siguen apareciendo nuevas caras amigas y otras que no conozco, no para de llegar gente, están llenando la sala del mostrador y los pasillos. Nos miramos mi esposa y mis hijos y sonreímos, nos brillan los ojos de alegría y felicidad, no damos crédito a lo que vemos. Acaba de llegar la esperanza, un batallón de incondicionales solidarios que se unen para ser fuertes y transmitirme esa fuerza. Mis mejores armas…

Los funcionarios preguntan desconcertados: ¿quiénes son ustedes, qué desean? Todos somos José Luis Burgos, venimos a darle apoyo, a frenar esta injusticia. No nos moveremos de aquí hasta que nos atienda el juez o se mire con atención este caso. La Sra. secretaria judicial se ha puesto muy nerviosa, no entiende nada, la situación le sobrepasa. No se preocupe señora, somos muy pacíficos, solo nos asiste la razón y buscamos la justicia.

Permanecen todos en la antesala y Marta entra en el espacio donde nos encontramos, asume el papel de portavoz y transmite tranquilidad: únicamente queremos que el juez atienda personalmente a José Luis, que le de la oportunidad de hacerle ver la tremenda injusticia que se está a punto de cometer. Marta, pide solamente 10 minutos de tiempo a la secretaria, esta llamando a la central del Santander para decirle lo que está ocurriendo, que si no suspenden la subasta ocuparemos el juzgado con una sentada. Hay varios medios que se encuentran aquí,  procederemos a desenmascarar al banco y denunciar su estafa. Al otro lado del teléfono, el omnipotente Sr. Pepe Vázquez, director del departamento de recuperaciones y principal responsable de instar por segunda vez esta subasta. El mismo que días atrás llamara imbécil a mi amigo Antonio Fuertes y me dijera a mi que le estaba sacando mucho partido a la silla de ruedas. La persona que ha tomado el mando de esta operación y ha encajado mi lucha como algo personal, la que no piensa perdonarme mi osadía, mi mayor verdugo. Un fiel guardián de los intereses de Botín en Cataluña, que pasó por mi lado a las puertas del banco en Paseo de Gracia hace pocos días, y ni siquiera me dirigió la palabra. Fumaba y charlaba altivo con sus compañeros de presa en el banco. Abrigo largo, marrón, impecable vestuario con corbata roja, seguramente teñida por la sangre de sus víctimas. Hablaba con sus compañeros formando un corro a pocos metros de mi, mirándome de reojo, con disimulo, jactándose de su poder y apestando a tiranía. Un olor que inunda el interior de ese maldito edificio, y crea un clima enrarecido en el que no caben sentimientos humanos ni conciencias. Pero su respuesta telefónica a Marta es infranqueable: señorita, la subasta se va a llevar a cabo hoy, sí o sí, sin más dilación.

Marta ha agotado todos los recursos de diálogo con el banco y ha intentado evitar una acción desagradable para todos, tener que ocupar el juzgado y que los mossos nos tengan que sacar a la fuerza. 33 personas entran en la sala donde nos encontramos mi familia y yo, se viven momentos de gran tensión. Aparecen los guardas de seguridad del juzgado y nos indican que el juez ha ordenado que desalojemos el lugar, al negarnos a hacerlo nos anuncian que llaman a los mossos para que intervengan. Una docena de policías llegan al juzgado y esperan órdenes para desalojarnos, a la fuerza si es necesario. De repente, la procuradora nos anuncia que el juez ha accedido a leer toda la documentación entregada y el burofax que yo hice llegar a la central del Santander en Madrid el 1 de febrero.

Pasa un largo tiempo y los rumores no cesan. Los mossos identifican a cualquier compañero que traspasa la puerta para ir al lavabo o buscar agua, estamos sedientos. El juez llama a los dos procuradores, el del banco y la nuestra, permanecen un tiempo importante reunidos. Mientras tanto, nos llegan noticias de que los responsables del Santander en Barcelona se comienzan a impacientar y envían con urgencia a uno de sus abogados para que se desplace hasta el juzgado de Manresa y exija que se celebre la subasta sin más demora.

Finalmente, tras más de una hora reunidos, el juez detecta lagunas y no ve claras las maniobras del Banco de Satán. La procuradora sale finalmente de la reunión y se dirige presta a comunicarnos: el juez ha ordenado suspender la subasta y exige al Santander claridad e información en su dudoso procedimiento de ejecución. Fija un término de 10 días para que el banco aporte una completa documentación y explique dónde están los 90.000 euros que dicen haberme ingresado, qué uso se le ha dado al dinero y porque han tomado la decisión de hacer ellos lo que les place con el dinero, si esa decisión me corresponde únicamente a mi.

Estalla el júbilo de todos los presentes y la tensión se desvanece bajo un sonoro aplauso y grito de victoria. Nos fundimos en un fuerte abrazo con mi esposa, hijos y amigos que nos han auxiliado. La procuradora nos pide por favor que abandonemos la sala, a solicitud del juez. Salimos uno a uno de nuestro encierro y un largo pasillo repleto de policías nos espera para tomar nota de cada uno de nosotros y nuestras identificaciones.

La vida es bella, hay personas que contribuyen a ello. La esperanza de crear un mundo mejor permanece viva, a pesar de los múltiples atentados que recibe diariamente nuestra democracia por parte de desalmados banqueros y especuladores, que han comprado a nuestros políticos, y se han apoderado de la ética profesional y dignidad humana de nuestros comunicadores, los cuales han pasado a ser taquígrafos que recogen únicamente la información de sus amos y la utilizan para manipular a la ciudadanía, derribando uno de los pilares democráticos por los que seguramente sus padres y profesores lucharon: la imprescindible libertad de comunicación, sin la cual los pueblos libres se convierten en esclavos. No me gustaría estar presente en sus hogares, cuando políticos y periodistas lloren el castigo y las futuras tragedias de sus propios hijos y nietos, a las cuales han contribuido y de las que son directamente culpables.

Esta noche, mi familia y yo dormiremos más tranquilos, con la satisfacción de un trabajo bien hecho y la alegría de formar parte de una estirpe que luchamos por lograr un mundo justo. Esta noche, individuos de corbata roja y largos abrigos marrones no conciliarán el sueño, su rabia y odio serán su propia pesadilla, una presa que creían haber matado anda suelta, al escapar ha asestado un zarpazo y ha herido el orgullo banquero. No se lo van a perdonar, emplearán a fondo sus deleznables prácticas y posiblemente mañana le den caza.

Hoy, la fuerza de la unión ciudadana ha vencido, ese es el camino inequívoco. Un juez se ha atrevido a salir de su despacho y mirar a los ojos del débil, percatándose de una realidad. Sigamos luchando juntos, hay esperanza…

Diligencia de Ordenación

VÚDEOchat con José Luis Burgos.

VÚDEO | Plataforma Mediática Audiovisual Ciudadana.

http://www.vudeo.org

Mi especial agradecimiento a Merche y a todo el equipo que formáis Vúdeo. Creo sinceramente que en estos momentos de “traición” a la ciudadanía por parte de los principales medios de comunicación españoles, son importantísimas y cobran una gran relevancia las iniciativas como Vúdeo, que nos hacen llegar una información directa, sin censura, y totalmente independiente. Sin duda, lugares de encuentro ciudadano en la Red, como éste, contribuyen muchísimo para poder regenerar la democracia en nuestro país. También quiero agradecer enormemente vuestro interés y paciencia, a los centenares de personas que habéis soportado este tostón de discurso.

Salud y fuerza para todos.

José Luis Burgos.