Confesiones de una ex camella de drogas.

El título de este post coincide con el de un libro. Durante los últimos años se está produciendo un fenómeno que antes no ocurría o al menos no como ahora. Personas que trabajan o han trabajado en lo que conocemos por Industria Farmacéutica (concepto muy general pues en torno a los medicamentos se mueven muchas empresas con muy diferentes actitudes y enfoques), están saliendo a la palestra para contarnos las verdades incómodas sobre la misma. Para ello supongo que es especialmente interesante la difusión que se consigue a través de Internet ¿dónde si no iban a contarlo? En este caso se trata de una mujer, Gwen Olsen, que ha estado trabajando en la industria farmacéutica durante 15 años como representante, lo que aquí conocemos como visitadora médica. Es la autora del libro citado. Afirma que era una de las mejores entre los mejores. Yo no lo dudo pues he conocido a vendedores de la industria que podían acreditar que estaban entre los mejores y fueron despedidos (por lo general) o se marcharon por no poder aguantar lo que les obligaban a hacer.

Les aconsejo que vean el video entero pues sólo son siete minutos. Dice Olsen que “la industria farmacéutica se ha vuelto loca“. Y entiendo perfectamente a qué se refiere pues por lo general, los grandes laboratorios multinacionales y sus imitadores, han entrado en una fase de mercantilismo tal e interés absoluto por el beneficio económico que de alguna manera ni ellos mismos son capaces de controlarse. Estoy de acuerdo con ella en que los ciudadanos debemos recuperar nuestro poder (y no sólo sobre nuestra salud) y exigirles responsabilidades a los laboratorios por los productos defectuosos que colocan en el mercado y por numerosas prácticas que bordean la ley cuando no la saltan sin complejos. Y no digamos ya la ética. Y aprender a diferenciar entre enfermedades reales y desarreglos cotidianos, como explica la ex visitadora refiriéndose al fenómeno del tráfico o invención de enfermedades, disease mongering, que dicen los anglosajones (intentar que todos estemos enfermos aunque no lo estemos).

Tras tantos años en la industria esta mujer cree que hay alternativas más eficaes que los fármacos, como vigilar los aspectos nutricionales de nuestra dieta y nuestro estilo de vida, hacer ejercicio. Pero sobre todo autoeducarnos, cuidarnos nosotros mismos para no ser manipulados.

Miguel Jara

Anuncios

Un trabajo científico recomienda a los médicos que eviten la información de los laboratorios.

Les escribía hace poco sobre el escaso material publicado en revistas médicas o científicas sobre la influencia de los departamentos de ventas y marketing de los laboratorios farmacéuticos en la prescripción de medicamentos. En nuestro país contamos con el trabajo publicado en la Revista Clínica de Medicina de Familia. Ahora, PLOS Medicine, una de las publicaciones médico científicas más prestigiosas e independientes (creo que en el índice de influencia está en el quinto puesto, detrás de British Medical Journal (BMJ) para la que tengo el gusto de trabajar) ofrece un nuevo estudio sobre la informacion brindada a los médicos por la industria y sus consecuencias. Se titula La información de las compañías farmacéuticas y la calidad, cantidad y costo de la prescripción médica: una revisión sistemática.

Los antecedentes, nos cuenta PLOS Medicine son que

“en el año 2004, las compañías farmacéuticas gastaron 57,5 mil millones dólares en la promoción farmacéutica en los Estados Unidos. La industria farmacéutica (IF) afirma que la promoción ofrece información científica y educativa a los médicos. Mientras que algunos datos indican que la promoción puede influir negativamente en la prescripción, los médicos tienen varios puntos de vista sobre la promoción farmacéutica. El objetivo de esta revisión fue examinar la relación entre la exposición a la información de las compañías farmacéuticas y de la calidad, cantidad y costo de la prescripción médica”.

Les ahorro el apartado dedicado a la metodología empleada en este estudio científico y paso a las conclusiones del mismo:

-La “información” de las compañías está relacionada con una mayor prescripción de medicamentos por parte de los médicos.

-También con mayor desembolso para cubrir la factura de fármacos por parte de las administraciones sanitarias.

-Incluso con una menor calidad de la prescripción, es decir, que los facultativos optan por medicamentos que no son mejores que los ya existentes.

El análisis concluye:

“Recomendamos que los médicos sigan el principio de precaución y así eviten la exposición a la información de las compañías farmacéuticas”.

Las publicaciones médico científicas son la primera fuente de información de los médicos pero los visitadores o comerciales de los laboratorios son la segunda.

Miguel Jara

Visitadores médicos independientes de la industria.

Equilibrar las fuerzas como primer paso a la hora de que los médicos se informen sobre los nuevos medicamentos de manera independiente de los delegados de ventas de las farmacéuticas. Así lo están haciendo en varios centros de salud de Cáceres. Avalados por la Consejería de Salud de Extremadura se ha formado a un grupo de 24 informadores médicos independientes de la industria para contrarrestar la información de ésta. Se trata de que los profesionales sanitarios sepan distinguir la “buena mesa” de la “cocina basura”; la información de la promoción. Así lo señala Luis Palomo, responsable de este Programa de Formación en Práctica Clínica Basada en la Evidencia.

Extremadura ha creado una Oficina de Evaluación de Medicamentos, similar a las ya existentes en otras regiones, que está elaborando informes detallados sobre fármacos, su seguridad, su eficacia, si aportan alguna novedad terapéutica y el coste de su uso por el sistema sanitario comparado con otros similares. Los farmacéuticos formados por esta institución rondan con su experiencia e información depurada los centros de salud extremeños mediante un formato similar en el tiempo al que ocupa la denominada visita médica.

De alguna manera es deshacer lo andado. Corregir los fallos de la “información” sobre medicamentos que proporcionan los laboratorios, pura propaganda. ¿No sería mejor reorganizar el trabajo de los médicos para que pudiesen atender bien a sus pacientes y disponer de tiempo para informarse con rigor sobre las novedades y las no novedades en medicinay así actualizarse? Hay médicos que se forman a sí mismos con los ingentes recursos que ofrece, por ejemplo, Internet.

“Estoy de acuerdo -me comenta Palomo-. De todas maneras piensa que recibir a los visitadores es completamente voluntario, que nadie obliga a recibir visita médica. Lamentablemente puedo contar con los dedos de la mano los médicos que conozco que no recibimos visitadores“.

En el mismo edificio de Cáceres, Luis Palomo comparte amistad con el farmacéutico Galo Sánchez y sienten una preocupación activa por los asuntos de la gestión del conocimiento, la formación médica continuada y el sostenimiento de la sanidad pública. Galo fue subdirector de Farmacia de Extremadura y es la otra voz cantante de este proyecto ambicioso.

La propia Oficina de Evaluación de Medicamentos de Extremadura forma farmacéuticos que de manera voluntaria hacen una visita de extensión que prefieren llamar por su nombre original outreach visit, para evitar el concepto visita médica. La iniciativa está desarrollándose en numerosos ambulatorios de Extremadura. Los farmacéuticos, elegidos por sus dotes como líderes de opinión, son enseñados con material de gran calidad sobre los medicamentos nuevos que van apareciendo en el mercado y que el sistema sanitario ha de costear. Es información exhaustiva e independiente. En un cuarto de año 30 farmacéuticos han recuperado su vocación y más de 300 médicos, de los 800 que encierran las consultas de los centros sanitarios extremeños, han practicado un vis a vis con los anteriores para recibir información real sobre nuevos fármacos.

El proyecto podría haber interesado a los laboratorios, al fin y al cabo estos honestos visitadores hacen lo que predican las farmacéuticas, informar a los galenos. Pero las conclusiones del análisis de la primera molécula que hizo el equipo de Galo no eran para tirar cohetes. La rosuvastatina, de la marca Crestor, fabricada por AstraZeneca, suspendió el examen. Calificación: NO SUPONE AVANCE TERAPÉUTICO. Alguien comentó que esto enfadó al laboratorio que engrasó la atención de sus abogados por si acaso. Alguien le estaba tocando los rebaños. Galo y Luis han entregado unas encuestas a los profesionales visitados para conocer su grado de satisfacción con la iniciativa. Según los resultados, la aceptación del proyecto y el grado de comprensión de la información son muy altos. Además el 83,3% de los médicos que habían respondido coincidían con las conclusiones del análisis, ponían en duda la relevancia clínica del medicamento.

El equipo extremeño continúa revisando otras nuevas moléculas y expandiendo su fórmula de vis a vis entre farmacéuticos y médicos.

Miguel Jara

Menores psicofármacodrogados.

El 99% de los niños españoles diagnosticados y tratados con anfetaminas de trastornos por déficit de atención con hiperactividad (TDA/H) no están enfermos en realidad, sino que han sido víctimas de un ‘exceso en el diagnóstico‘ cometido por los psiquiatras que les trataron y por sus propios padres, que demandan la ‘pastilla mágica’ que acabe con las molestias que pueden dar los hijos”.

Así de contundente comienza un teletipo de la Agencia Europa Press que pone en boca de la médico psiquiatra Eglée Iciarte, doctora de la Universidad Autónoma de Madrid, estas declaraciones. Esta profesional habla de la “trivialización de los diagnósticos” que realizan muchos profesionales de esta especialidad por “tratar un síntoma a nivel de enfermedad“.

“Este error es fruto de un exceso de diagnóstico, de la ‘medicalización‘ de la vida y de un intento de responder a las demandas de los propios padres, quienes piden la pastilla mágica que acabe con los problemas que tienen y dan los hijos”, según la experta, que recordó que España es el tercer país del mundo, sólo por detrás de Estados Unidos y Canadá, en administrar psicofármacos a menores.

¿La consecuencia? Según esta psiquiatra, los niños y jóvenes al ser tratados con psicofármacos antes de que su personalidad y su sistema nervioso esté totalmente formado, pueden sufrir desde diabetes hasta dificultades en el crecimiento. Además, estos diagnósticos precipitados pueden convertirlos en adictos a las drogas en el futuro o generarles verdaderos problemas psicológicos.

El comunicado de Europa Press cita unas declaraciones que vamos a trabajar desde aquí. El portavoz de  la Regional Humanista Europea, Giorgio Schultze, denuncia que en Italia, farmacéuticas como Lilly, fabricante de Prozac, está “realizando test psicológicos en las escuelas donde se está diagnosticando hiperactividad a más del 50% de los niños“. “Esto es exagerado y nos preocupa que muchos menores estén siendo tratados con psicofármacos sin necesidad porque los padres tienen miedo de que expulsen a sus hijos del colegio”, dice Schultze.

En su blog Cavilaciones, la psiocóloga Liliana Castro publica un artículo en perenne actualización titulado TDAH ¿creer o no creer? en el que ofrece un montón de información pro y contra el diagnóstico del Trastorno de Déficit de Atención con o sin Hiperactividad.

Fuente: Miguel Jara


Más mercado (y víctimas) de la vacuna VPH.

La campaña para expandir la polémica vacunación contra el virus del papiloma humano toma fuerza. Hasta ahora sólo se podía vacunar a las niñas pero la Comisión Europea ha extendido su administración a mujeres de hasta 45 años.

Hay algunas cosas que llaman la atención. La primera de ellas es que antes decían que esta vacuna estaba indicada para las jóvenes que no habían iniciado relaciones sexuales ya que según un estudio realizado con una de las marcas del preparado, Gardasil, del laboratorio Merck, si la joven estaba infectada había un 44,6% de posibilidades de aumento del riesgo de desarrollar cáncer de útero. Ahora parece que obvian este estudio. Desde la Asociación de Afectadas por la Vacuna contra el Papiloma opinan:

“Creemos que este dato no se puede obviar y todas las mujeres deberían hacerse una citología o pruebas antes de recibir la vacuna para ver si están infectadas, de lo contrario en lugar de prevenir la hipotética posibilidad de contraer cáncer de útero, incrementarían esta posibilidad en un 44,6%“.

Otra cosa que llama la atención es que se ha modificado la ficha técnica pero todavía no se reconocen los graves efectos adversos provocados por la vacunación con este preparado que se están produciendo en todo el mundo. Y ello a pesar de que en la ficha técnica del producto aparecen estos efectos como notificados después de la comercialización.

Según el VAERS, el sistema de reporte de reacciones adversas provocadas por las vacunas del gobierno estadounidense, a 2 de septiembre las estadísticas de muertes y efectos adversos notificados producidos por la vacuna son: Total de notificaciones 19.024; personas fallecidas 81.

Más info: El libro La salud que viene. Nuevas enfermedades y el marketing del miedo contiene un capítulo sobre la campaña de marketing del miedo para vender esta vacuna.

Fuente: Miguel Jara