Los médicos de la industria.

Los periódicos El Mundo y Público publicaron ayer una noticia que cuenta que a pesar de los conflictos de intereses que pueden producirse muchos doctores siguen manteniendo lazos con la industria farmacéutica. Así lo refleja un nuevo estudio publicado en el último número de la revista Archives of Internal Medicine que analiza la situación en Estados Unidos. Los resultados se basan en una encuesta realizada a 3.500 especialistas en referencia a sus actividades con la industria durante 2009. Aunque el estudio compara los datos de 2009 con otro trabajo anterior de 2004 y concluye que ahora  el compadreo de médicos y laboratorios es algo menor que un lustro antes, los datos son escandalosos:

El 84% de los médicos mantiene lazos con el poderoso sector farmacéutico, uno de los que más invierte en publicidad y márketing de todo el mercado (alrededor del 30% del presupuesto).

El Mundo explica que “las farmacéuticas no son el enemigo, pero no cabe duda de que tienen intereses comerciales y lucrativos que chocan con la importancia de poner el beneficio del paciente por encima de todo, tal y como prometen los médicos en el juramento hipocrático“.

El diario argumenta que en España no hay cifras acerca de estas relaciones. Sólo cita una pequeña encuesta realizada en centros de Atención Primaria catalanes en 2005 que reveló que el 44% de los médicos recibía a los visitadores entre dos y tres veces por semana y el 87% consideraba necesario este contacto. Pero sí que hay otros trabajos, como el que publicamos hace poco en este blog que concluye con datos de manera alarmante que:

“El 98,4% de los doctores recibe a los visitadores. El 77,8% a diario. Los vendedores aparecen como segunda fuente de información sobre medicamentos para los galenos. La opinión sobre la utilidad de la visita es mayoritariamente favorable entre los profesionales sanitarios. Cuando asisten a un congreso, el 60,3% reconoce hacerlo invitado por la IF. Suelen asistir a comidas/cenas de los visitadores el 61,9%. El 55,6% ha recibido alguna vez un regalo de los laboratorios“.

Por su parte Público ya en su titular destaca que esto es algo que ocurre en EE.UU. cuando como vemos también por estos lares sufrimos las consecuencias del “colecho” entre estos dos ámbitos, el industrial y el medicinal, en apariencia tan alejados entre sí e incluso con intereses en un principio contrapuestos (los primeros tienen como fin ganar dinero con la venta de remedios a personas enfermas y los segundos tienen como objetivo ayudarlas a sanar).

Más claro se muestra Periodismo Humano:

Una comisión de expertos del Parlamento Inglés redactó un dossier hace unos años en el que admitía que los intereses de la industria y la población no coinciden, y proponía ‘poner en marcha un régimen regulador eficaz que consiga que la industria farmacéutica no perjudique el bien común‘. (…) La búsqueda deun nuevo marco ético que rija las actuaciones y las relaciones de la industria farmacéutica con la sociedad constituye un fin en sí mismo”.

Miguel Jara

Un trabajo científico recomienda a los médicos que eviten la información de los laboratorios.

Les escribía hace poco sobre el escaso material publicado en revistas médicas o científicas sobre la influencia de los departamentos de ventas y marketing de los laboratorios farmacéuticos en la prescripción de medicamentos. En nuestro país contamos con el trabajo publicado en la Revista Clínica de Medicina de Familia. Ahora, PLOS Medicine, una de las publicaciones médico científicas más prestigiosas e independientes (creo que en el índice de influencia está en el quinto puesto, detrás de British Medical Journal (BMJ) para la que tengo el gusto de trabajar) ofrece un nuevo estudio sobre la informacion brindada a los médicos por la industria y sus consecuencias. Se titula La información de las compañías farmacéuticas y la calidad, cantidad y costo de la prescripción médica: una revisión sistemática.

Los antecedentes, nos cuenta PLOS Medicine son que

“en el año 2004, las compañías farmacéuticas gastaron 57,5 mil millones dólares en la promoción farmacéutica en los Estados Unidos. La industria farmacéutica (IF) afirma que la promoción ofrece información científica y educativa a los médicos. Mientras que algunos datos indican que la promoción puede influir negativamente en la prescripción, los médicos tienen varios puntos de vista sobre la promoción farmacéutica. El objetivo de esta revisión fue examinar la relación entre la exposición a la información de las compañías farmacéuticas y de la calidad, cantidad y costo de la prescripción médica”.

Les ahorro el apartado dedicado a la metodología empleada en este estudio científico y paso a las conclusiones del mismo:

-La “información” de las compañías está relacionada con una mayor prescripción de medicamentos por parte de los médicos.

-También con mayor desembolso para cubrir la factura de fármacos por parte de las administraciones sanitarias.

-Incluso con una menor calidad de la prescripción, es decir, que los facultativos optan por medicamentos que no son mejores que los ya existentes.

El análisis concluye:

“Recomendamos que los médicos sigan el principio de precaución y así eviten la exposición a la información de las compañías farmacéuticas”.

Las publicaciones médico científicas son la primera fuente de información de los médicos pero los visitadores o comerciales de los laboratorios son la segunda.

Miguel Jara

Pues tú también.

Conocer la actitud y el comportamiento de los médicos de atención primaria frente a los visitadores médicos de la Industria Farmacéutica (IF) en una ciudad española. Ese es el objetivo de uno de los escasos estudios sobre la materia realizado en la Península Ibérica y publicado en la Revista Clínica de Medicina de Familia. Y ofrece paradójicas conclusiones. La visita médica, según este trabajo, está prácticamente generalizada y es considerada útil por muchos. Se subestima su influencia en la prescripción propia pero todo lo contrario con la ajena. Es decir, preguntado el médico piensa que a él no le influye la presión de los vendedores de los laboratorios pero que a los demás sí. Esto me lo comentaba hace unos meses el médico Juan Gérvas en unas jornadas con universitarios de Medicina críticos con lo que está ocurriendo y ahora lo veo plasmado en un trabajo de ciencia.

La industria no dedica la mayor parte de su presupuesto a promocionar con variadas artes sus medicamentos entre la clase médica para ofrecer información y formación a los médicos. Este enorme presupuesto es la máquina que aniquila las esperanzas de quienes se mantienen firmes. Como las segadoras azotan con su rugido los campos y cortan la cabeza del trigo cuando este ha conseguido levantarse del suelo. El análisis explica que estas prácticas de marketing están ampliamente extendidas y aceptadas.

La mitad de los galenos no reconoce problemas éticos en la relación con la IF. Y yo añado que los problemas siempre los tienen los demás; una ley que hace bueno el comentario de Jean-Paul Sartre “el infierno son los otros”.

El trabajo me deja algunas cifras para la reflexión: El 98,4% de los doctores recibe a los visitadores. El 77,8% a diario. Los vendedores aparecen como segunda fuente de información sobre medicamentos para los galenos. La opinión sobre la utilidad de la visita es mayoritariamente favorable entre los profesionales sanitarios. Cuando asisten a un congreso, el 60,3% reconoce hacerlo invitado por la IF. Suelen asistir a comidas/cenas de los visitadores el 61,9%. El 55,6% ha recibido alguna vez un regalo de los laboratorios.

Más info: En los libros Traficantes de salud y La salud que viene.

Fuente: Miguel Jara