UNA ESPECIE EN PELIGRO DE EXTINCIÓN.

En estas últimas fechas se habla mucho sobre la regeneración democrática, la regeneración política y otras regeneraciones necesarias dentro de un sistema democrático que parece haber pasado a mejor vida, o que tal vez nunca formó parte de nuestras vidas y quedó en un simple documento institucional de buenas intenciones. Pero olvidamos que para que ese engranaje de la maquinaria democrática funcione correctamente, debe existir una regeneración social y una profunda regeneración de las personas.

Francisco y yo hemos pasado un mes a las puertas del Banco Santander en Paseo de Gracia de Barcelona, a escasos metros de la Plaza de Cataluña, donde todavía flotan en el aire esos sentimientos de indignación que han dejado miles de personas que ocuparon esa y otras plazas de nuestro país, y que siguen su lucha fuera de las mismas trasladándose a barrios y organizando acciones concretas, que no solamente den continuidad a este esperanzador movimiento, sino que consigan despertar conciencias en una ciudadanía que muy difícilmente se percata de lo que está ocurriendo en nuestra sociedad, ya que viven aislados en su mundo superfluo y egoísta.

Algo está cambiando, sí. Algo cambia en paralelo a toda esta iniciativa del 15 M, y es el incremento de irracionalidad y la mayor indiferencia con la que una inmensa mayoría de ciudadanos han decidido hacer frente a las dificultades que atravesamos, amén de la mayor ausencia de actitudes fundamentales que históricamente han definido a la especie humana, sentimientos como el amor, la solidaridad y el sentido de la justicia, quien tal vez no debería ser representada con la balanza y una venda en los ojos, ya que esa venda es la que muchos de nosotros nos ponemos a la hora de mirarla.

En uno de mis anteriores escritos os comunicaba que el Paseo de Gracia se convirtió durante los largos meses que estuve a las puertas del Santander, en uno de los mejores observatorios sociales y antropológicos, donde estudiar el comportamiento humano y la respuesta de las personas ante los problemas que sufre esta sociedad. Y no solamente eso, como diría mi amigo Javier Santana, el pequeño espacio urbano que estuvimos ocupando durante mi huelga de hambre, junto a centenares de personas que me acompañaban en diferentes momentos y se solidarizaban con mi lucha, se convirtió durante ese tiempo en el mayor tramo democrático de ese Paseo de Gracia, justo a la salida de una de las mayores entidades bancarias que han creado con su terrorismo financiero una dictadura sin precedentes en este país.

Ante nosotros han desfilado estos días decenas de miles de transeúntes, entre los cuales predominan de manera aplastante los “autómatas” (personas que parecen no ver ni sentir, y que han olvidado de una forma tan peligrosa su solidaridad que ponen en riesgo de extinción a toda la especie humana). Posiblemente sea muy descarnado el comentario que hago, pero es que ya no es indignación lo que siento, sino rabia e impotencia al comprobar la escasez con la que aparecen las personas de entre ese gran rebaño de cómplices de una deleznable inmoralidad que gobierna nuestra sociedad y nuestras vidas.

Hace más de medio millón de años vivió en Atapuerca (Burgos) un anciano que sufrió cierto grado de minusvalía locomotriz, causada por importantes enfermedades degenerativas que le aquejaron mucho tiempo antes de morir, con más de 45 años de edad. A esta conclusión llegó un grupo de paleontólogos del Equipo de Investigación de Atapuerca (EIA), que estudió un esqueleto fósil parcial de un corpulento varón.

El texto revela asimismo que este anciano discapacitado, antepasado de los neandertales, tuvo que haber necesitado de una atención especial para poder sobrevivir, pues las enfermedades que padecía tuvieron seguramente manifestaciones posturales y dolorosas en las zonas lumbar y pélvica que le obligarían a adoptar una posición encorvada y, quizás, a usar un báculo para mantenerse erguido. Por ello, este individuo probablemente estaría impedido para cazar, entre otras actividades.

El valor y la lucha, son elementos que hacen grandes a las personas en los momentos más difíciles, momentos en que muchos ciudadanos precisan de una ayuda, no solamente económica, principalmente emocional. La humanidad ha de caracterizarse por su condición de sensibilidad ante los atropellos que sufren los seres que la formamos, independientemente de que esos problemas no les afecten personalmente a ellos sino a sus semejantes. Posiblemente sean ciertos los datos de que casi un 30% de la población española raya o supera el umbral de la pobreza, pero es asqueroso ver y sentir la indiferencia con la que vive ese 70% restante de habitantes que no se preocupan lo más mínimo por las personas que están sufriendo. Posiblemente no sean conscientes de que todos formamos parte de un mismo círculo en el que van cambiando las tornas y se van fundiendo etapas a medida que rueda, posiblemente no sean conscientes de que en ese ecosistema existen unos recursos limitados, y para que ellos disfruten de su provisional y falsa situación de acomodo, otros tienen que ver cómo sus cadenas se restringen y les ahogan.

Algo tiene que pasar para que las personas entendamos que es imprescindible recuperar nuestra esencia humanitaria, por muy escondidos y olvidados que esos ingredientes estén en nuestro interior. Algo tiene que pasar para que la razón y la justicia impere sobre la insensatez y el egoísmo, sobre la estúpida apariencia que pretendemos ofrecer a nuestro entorno, sobre el mayor daño que provocamos, si cabe, a las personas que ya sufren, porque de lo contrario, esa minoría creciente de ciudadanos va a explotar, y con ellos se van a derribar los falsos pilares de las apariencias que dan forma a un concepto de vida totalmente erróneo.

Gritos que reclamaban estos días la defensa de unos derechos humanos, han dejado afónicas las gargantas que los lanzaban. Gritos de desesperación para salvar una vida humana se apagaban estos días en el Paseo de Gracia de Barcelona, ante la masiva indiferencia de las gentes que lo recorrían. Hoy Juan Pedro, seguirá contando con el apoyo y amor incondicional de una familia que no lo abandona. Hoy Juan Pedro recibirá una doble alegría, la de un padre que regresa a su lado tras ver frustrados sus intentos de buscar apoyo para salvarle la vida, y la alegría de no poder ver la complicidad con la que toda una sociedad le niega la oportunidad a disfrutar con dignidad sus últimas luces de vida.

José Luis Burgos.

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Esta es la naturaleza real de los individuos que gobiernan este país, “los banqueros”… auténtico cáncer de nuestra sociedad.

Durante el transcurso de mi viaje por distintas ciudades de la geografía española, he ido recogiendo testimonios de distintas víctimas que han caído en las redes de la banca. El abanico está abierto a cualquier banco o caja, por tanto, no es que yo me haya centrado únicamente en las estafas del Banco Santander, pero os puedo asegurar que de cada 10 casos, casi el 50% pertenecen al Santander. ¿Casualidad? ¿Mayor volumen de negocio? ¿Más ladrones que el resto? … lo dejo a vuestra opinión.

He recogido testimonios de víctimas del Banco Santander para todos los gustos. Delitos de blanqueo de capital, utilizando cuentas y datos de clientes, sin ellos saberlo. Delitos por falsificación de firmas para quedarse con el dinero de herencias. Delitos por apropiación indebida de fondos, por incumplimientos de contrato, utilización de datos de personas difuntas para el blanqueo de capitales o evasión de fortunas hacia paraísos fiscales, acosos, amenazas… ¡Vaya, un repertorio delictivo de lo más completo!

UNA VIDA HUMANA EN PELIGRO

Hay un caso especialmente sangrante con el que se me revolvió el estómago y salí de su domicilio, después de 3 horas de entrevista y grabación en vídeo, con un nudo en la garganta y una impotencia tremenda. Una familia humilde, sin ningún tipo de cultura financiera. Una familia destrozada en manos de psiquiatras desde hace ya unos años. Una familia que vive con la desgracia de tener un hijo tetrapléjico desde hace ya 11 años, tras haber sufrido un accidente de tráfico cuando tenía tan solo 19 años y regresaba un día de su trabajo. Lesiones cerebrales tras haber permanecido sin respiración durante mucho tiempo, a la espera de que llegasen ambulancias con atención médica.

Tras una larga lucha con la compañía de seguros, consiguieron cobrar la indemnización por un importe de 300.000 euros. Tuvieron ese dinero ingresado durante bastante tiempo en una cuenta de ahorro del banco X, hasta que un día, los secuaces de Botín olieron el dinero y fueron a visitarlos a casa. El Banco de Santander les vendió una película perfecta donde iban a aportarle grandes beneficios a su hijo Juan Pedro, era una inversión que no le ofrecían a cualquier cliente, se la hicieron a ellos como atención especial a la difícil y trágica situación en la que había quedado Juan Pedro. Los padres, “repito, con una ingenuidad y falta de conocimiento absoluto en materia financiera”, dijeron al Santander por activa y por pasiva, que ese dinero no les pertenecía a ellos sino a su hijo Juan Pedro, para darle toda la atención que precisara y hacerle la vida más llevadera. En todo momento quedó claro que ese dinero no podía correr ningún riesgo y que debía tener disponibilidad absoluta ante cualquier contratiempo o tratamiento clínico que tuviera el hijo.

El Banco Santander les aseguro que su dinero no corría ningún peligro y que supondría un beneficio importante para el futuro de su hijo, con lo cual, finalmente accedieron a la operación. Se trataba de una operación para clientes selectos, ellos con su escaso dinero no podían entrar en tan selecto club, pero para que pudieran beneficiarse, “y siempre como atención especial a Juan Pedro”, el Santander pondría otros 300.000 euros. Se trataba de la famosa estafa de MADOFF que sufrió la banca, precisaba una valoración patrimonial de 1.000.000 de euros para poder acceder a las condiciones de inversión, ese dato ellos no lo sabían, pero después de los años se han dado cuenta que les hicieron firmar un contrato con una valoración total de su vivienda más el efectivo, completamente falsa, ya que tasaron la vivienda por un importe infinitamente superior, declarando que poseía un patrimonio neto de 1.200.000 euros.

Con el transcurso del tiempo, Juan Pedro ha ido empeorando. Tuvieron que vender un pequeño comercio de comestibles para dedicarse las 24 horas del día a su cuidado. El dinero que obtuvieron de la venta lo invirtieron en un tratamiento médico de una clínica privada de Galicia; 7 meses ingresado con un coste mensual superior a los 6.000 euros, pero no importaba el dinero porque a Juan Pedro se le notaba una mejora notable. Cuando agotaron el dinero se dirigieron al banco para sacar una cantidad, fue cuando ya se encontraron con el problema de que no podían retirarlo en ese momento porque sufriría una pérdida importante y el contrato que habían firmado tenía una permanencia de largo tiempo. Los vecinos, “una población pequeña de 4.000 habitantes”, hicieron una colecta por todo el pueblo y les obsequiaron un importe para que pudiera continuar su tratamiento, pero pasado un tiempo tuvieron que abandonarlo porque el dinero se acabó y el banco no les daba un céntimo.

Hace tres años les propusieron un tratamiento médico regenerativo en una clínica alemana. Fue entonces cuando les dijeron definitivamente en el Santander que su dinero se había invertido en productos de alto riesgo y se había perdido. Pero desde entonces, el banco se sacude el problema de encima y no atiende a las demandas de la familia. Para compensar la pérdida, ofrecieron regalarles unas acciones preferenciales de Endesa, las cuales han perdido en más de un 40% su valor y no les dejan tocarlas. Sin recursos económicos para alimentarse y cuidar de su hijo, el Santander les concedió dos préstamos por los cuales les cobra anualmente más de 7.000 euros. Decidieron coger un abogado para interponer una demanda, pero el banco les amenazó diciendo que si hacían eso no verían un céntimo de su dinero, y los chantajeó hasta el extremo de bloquearle el dinero de los préstamos para que no pudieran hacer frente a los honorarios del abogado.

Podríamos continuar con la estafa, pero lo que cuenta en definitiva es la situación gravísima que está atravesando la familia y la salud crítica de Juan Pedro, ya que por falta de recursos económicos su deterioro es cada vez mayor. En estos momentos precisa de respiración asistida tras practicársele una traqueotomía. Debido a esto último hay que ingresarlo frecuentemente en urgencias por insuficiencia respiratoria e infecciones bronquiales… La vida de Juan Pedro se apaga. Posee un corazón fuerte que lo mantiene vivo, pero cada vez más débil y con menos esperanzas.

Mientras tanto, los deleznables responsables del Banco Santander se comportan como asesinos y miran con absoluta pasividad, sin importarles que se pierda una vida.

Ante tales hechos, he decidido aparcar mi segunda etapa del “peregrinaje” y ayudar a esta familia, defendiendo, hasta donde sea necesario, nuestra dignidad y, denunciando nuevamente en la calle y con todas las energías, ante las puertas del Santander en Paseo de Gracia, ambos atropellos, el de Juan Pedro y el mío. Mañana jueves parto hacia Jaén, donde ofreceremos una rueda de prensa en el salón de actos del Ayuntamiento de Villargordo, para desplazarnos a continuación con un numeroso grupo de vecinos, asociaciones de derechos humanos y otros movimientos, hasta las puertas de la oficina principal de Jaén, y denunciar con una concentración masiva el robo y la barbarie que se está cometiendo. En la rueda de prensa estará presente Juan Pedro, pero a Barcelona no podrá venir, ya que debería viajar en ambulancia con un equipo médico que lo asista, y aun así, se expondría su vida a un riesgo innecesario. A partir del lunes, día 6 de junio, estaremos su padre y yo ante las puertas del banco para combatir con fuerza.

Os dejo alguno de los carteles que utilizaremos, para que los podáis coger con total libertad y colgarlos en vuestros blogs, si queréis apoyarnos en esta lucha que parece sin final, solo tenéis que clicar en las imágenes para ampliarlas y descargarlas.

NOS AMENAZAN DE MUERTE A MI Y A MI FAMILIA.

El Precio de Enfrentarse al Poder de la Banca.

Piensas que estas cosas únicamente se ven en el cine, que todo esto es pura ficción cinematográfica, para darle emoción al argumento de un buen número de actores en una película. Pero un buen día te das cuenta que no es así. La realidad supera a la ficción y, como si de una pesadilla se tratara, acabas de encarnar uno de los personajes protagonistas de tu propia serie.

En los últimos días hemos sido amenazados de muerte mi familia y yo. ¿Quién ha sido el autor de la amenaza? Desconocemos el autor y la procedencia de esta amenaza, pero el mensaje que nos han dejado está claro: SR. BURGOS, SI PERSISTE EN SU INTENCIÓN DE LLEVAR A CABO EL DOCUMENTAL Y LAS PROTESTAS ANTE LAS OFICINAS DEL BANCO SANTANDER, ESTARÁ PONIENDO EN RIESGO LA VIDA DE SU FAMILIA Y LA SUYA PERSONAL. ¡QUEDA USTED ADVERTIDO!

Hemos presentado una denuncia ante la Dirección General de la Policía, Departamento de Interior de la Generalitat de Catalunya, y hemos solicitado el amparo de la Fiscalía Provincial de Barcelona, para que haga un seguimiento del caso.

Todo esto coincide con la gira que estoy llevando a cabo por distintas ciudades españolas, denunciando los abusos y tiranía de la banca ante las puertas de las oficinas principales del Banco Santander, en cada una de esas ciudades. Durante mi recorrido, estamos elaborando un documental donde se recogen distintos casos de víctimas estafadas por la banca, entre los que se encuentran un buen número de casos del Banco Santander. Presuntos delitos de blanqueo de capital, utilizando cuentas y datos de clientes, sin ellos saberlo. Falsificación de firmas para quedarse con importantes cantidades de dinero procedente de herencias familiares. Apropiación indebida de fondos tras incumplimientos contractuales. Estafas de grandes cantidades a familias humildes que poseen un conocimiento financiero nulo, donde se les han realizado, sin ellos saberlo,  operaciones de inversión en productos de alto riesgo y han perdido su dinero. Personas que permanecen en un estado vegetativo desde hace ya varios años, y que pueden estar próximos a perder sus vidas por no poderse someter a tratamientos médicos regenerativos de alto coste en clínicas privadas, porque el Santander se ha quedado con todo su dinero y no se lo devuelve ni implorándoles de rodillas. Chantajes, amenazas, acosos… ¡Vaya, un repertorio delictivo de lo más completo!

En paralelo también a ésta amenaza de muerte, han aparecido en Internet graves acusaciones hacia mi persona y oscuras maniobras que pretenden desacreditar por completo la lucha que estoy llevando a cabo desde hace ya mucho tiempo contra la banca y, en especial, contra el Banco Santander:

http://www.capitalmadrid.com/2011/6/4/0000021210/lider_de_la_revuelta_anticapitalista_burgos_utiliza_a_politicos_de_izquierda_para_no_pagar_sus_deudas.html

Debo manifestar respecto a este último capítulo, que la inmensa mayoría de datos que se proporcionan en ese artículo son ABSOLUTAMENTE FALSOS, si bien las personas que han elaborado toda esta trama han tomado como base los nombres de alguna de las empresas que formaban parte de mi antigua actividad profesional, la cual me vi obligado a abandonar debido a la fuerte depresión en la que caí cuando me diagnosticaron el nuevo estado de mi columna vertebral, que acabó más tarde dejándome, hace ya 3 años, en una silla de ruedas.

La actividad desempeñada durante 17 años, situó a mi despacho y las distintas empresas que lo formaban en un referente del mercado de la formación empresarial y profesional en toda Cataluña y fuera de ella, convirtiéndose en una de las firmas de mayor prestigio profesional. Todo ello construido desde cero y con una trayectoria inmaculada de trabajo y esfuerzo personal, de la que pueden dar fe cerca de 3.000 empresas formadas y más de trescientos profesionales de máximo prestigio que impartían esa formación, además de entidades y organismos públicos que prestaban su apoyo y colaboración.

Hasta ahí el trabajo y resultado de mi trayectoria, hasta vender mi despacho. Lo que se pueda haber hecho posteriormente con esas empresas, por parte de los nuevos propietarios, ya no es cosa mía, “las sociedades mercantiles poseen personalidad jurídica propia, independientemente de las personas que la constituyan o hayan constituido”. En cualquier caso, me consta que las empresas que yo vendí siguen gozando de una imagen intachable y funcionando correctamente. Se proporciona en ese artículo el nombre de empresas y actividades que no conozco y de las que nunca he sido propietario, así como datos e informaciones que no corresponden a ninguna realidad que yo haya vivido.

Se tergiversa la realidad dando a entender que vivo en una especie de mansión señorial, cuando en realidad es una vivienda con una antigüedad de 200 años que hemos rehabilitado para poder vivir en ella, y cubierto toda su fachada de piedra de aspecto antiguo, ya que la vivienda se encuentra en un entorno antiguo y el ayuntamiento no nos permitió poner ciertos materiales. Un “palacete” de 210 metros cuadrados con baño y dormitorio adaptados, rampas interiores y montacargas que facilitan la movilidad… Vaya, que al margen de desacreditarme, ésta chusma cree que de esa forma me van a poder robar mi casa.

Con respecto a mi “escabrosa actividad pornográfica” deciros que, efectivamente, ese dominio de nenablue.com es mío en propiedad, lo registré yo mismo, al igual que algún otro, para ofrecer a las empresas que formábamos una línea de servicios para la celebración de congresos y, cursos a medida para el personal de las mismas, celebrados fuera de sus instalaciones. Ese dominio nunca llegó a ver la luz con esa actividad, ya que ese proyecto y otros no se llevaron a cabo debido al empeoramiento de mi salud.

El dominio nenablue.com lo cedí hace ya años a un buen amigo de Madrid que es webmaster, sabía perfectamente que el dominio estaba funcionando en una página de contenido erótico, lo cual nunca me ha importado en absoluto ya que carezco de esa doble moral tan estúpida que poseen ellos. Lo que nunca había advertido es que en un recóndito lugar de esa Web apareciera mi dirección particular, que por lo visto va ligada a la dirección de la propiedad del dominio.

Ojala cobrase yo esos miles de dólares que dicen en el artículo, me dedicaría al porno como actor si fuera preciso, ya que el sexo y el amor son necesarios en este mundo e infinitamente mejor que el robo, el asesinato y otras lindezas que comete el Banco Santander, el cual no es difícil adivinar que se esconde detrás de toda esta redacción lanzada sobre mi. Si se buscan las IP informáticas desde las que trabajan esta Web de nenablue, se podrá comprobar que efectivamente es una Web que se administra desde Madrid ya hace muchos años.

Entiendo que las antiquísimas maniobras que utiliza el poder para confundir a la población sigan funcionando, pero cada día menos, por suerte, ya que la gente no es tan estúpida como ellos creen. El auténtico tirano en este país, culpable de esta crisis y de la tragedia de tantísimas familias, sigue cometiendo sus crímenes en lugar de entrar en prisión, mientras criminaliza y llena de mierda a todo aquel que le plante cara.

Habrán de responder ante una demanda por delitos cometidos contra el derecho al honor y la imagen, así como satisfacer las indemnizaciones económicas que el juez estime aceptar. Pero eso a ellos no les preocupa, ya están acostumbrados, tienen todo el dinero del mundo, nuestro dinero, y unas espaldas muy anchas.

José Luis Burgos.

Movilización ante el Santander.

EL 8 de febrero de 2011, noche previa a la subasta de la vivienda de José Luis Burgos, un grupo de personas y entidades acudieron para dar apoyo ante las puertas del Banco Santander.

Algunas de estas personas se desplazaron al día siguiente hasta el juzgado de Manresa para impedir que se cometiera una enorme injusticia y, que el banco pudiera hacerse con una propiedad de una forma completamente fraudulenta.

Gracias al esfuerzo y solidaridad de todas estas personas, además de la lucha persistente de José Luis, el 9 de febrero de 2011, el juez instructor accedía a estudiar con más detalle la documentación presentada por José Luis y ordenaba suspender la subasta de la vivienda, requiriendo al banco para que en el plazo de 10 días presentara toda la documentación de dicho procedimiento y aclarase algunos puntos dudosos.

EL 9 DE FEBRERO DE 2001 TRIUNFÓ LA JUSTICIA, GRACIAS A LA LUCHA Y LA UNIÓN DE LA CIUDADANÍA.

ESE ES EL CAMINO QUE HEMOS DE SEGUIR PARA FRENAR ESTOS ATROPELLOS Y RECUPERAR EL CONTROL DE NUESTRA SOCIEDAD.

Aumentan los botines de Botín.

Y luego aparece el mayor sinvergüenza del país ante “sus” medios de comunicación, diciendo que están muy contentos por los miles de millones que ha obtenido de beneficio el Santander en el 2010, un 1% más que el año anterior 2009, de los cuales han repartido más de 5.000 millones en dividendos a los accionistas.

Al borde de la miseria con cuarenta mil euros.

Antonio López protesta ante la sucursal del BSCH en Maó para reclamar el dinero que la entidad invirtió sin su permiso.

De la impotencia a la desesperación pasando por la angustia y la irritación. Así asegura sentirse el cliente de la sucursal del BSCH en Sant Lluís, Antonio López Bonnín, quien reclama la devolución de unos 40.000 euros que tenía ingresados en dicho banco.

El denunciante, quien ayer reiteró su protesta plantándose ante la entidad bancaria de la calle Ses Moreres en Maó, asevera que el banco sigue sin pronunciarse al respecto. “Nadie ha reaccionado, sigo sin respuestas y la situación empieza a ser límite”, indica. Además añade que la Justicia tampoco avanza. Fue en agosto de 2009 cuando presentó ante los Juzgados de Maó una denuncia por apropiación indebida, estafa por comportamiento engañoso e inversiones no autorizadas, entre otros delitos, y “no comprendo cómo ante un problema tan grave aún no me han citado a declarar”. Intuye que “hay algo o alguien que retrasa el proceso”. López Bonnín resalta incrédulo que “nos han informado que falta que se personen los directores que según la denuncia han falsificado mi firma”.

El caso se remonta a 2007 cuando regresó a la Isla tras un tiempo trabajando fuera. Al interesarse por su dinero el banco le comunicó que había sido invertido en diferentes productos y valores. Según López, una parte de la cantidad estaba a plazo fijo y el resto en una libreta de ahorros. El denunciante se dio cuenta de que habían falsificado su firma, aspecto que corroboró un perito calígrafo.

Antonio López está en paro, sin cobrar prestación puesto que es menor de 45 años de edad y no tiene cargas familiares. “Vivo gracias a mis hermanos”, a pesar de ello, de los siete, uno es minusválido y otro tan solo recibe una prestación de 400 euros con la que justo puede sobrevivir. “Estoy desesperado, mi hermana ha tenido que dejarme dinero para poder pagar el alquiler de la casa donde resido”, reitera. López Bonnín asegura haber tocado fondo. La desesperación es tal que se ha visto obligado a acudir, alguna noche, a recoger alimentos de algún supermercado.

Apareció ayer casi sin fuerzas, apoyado en una pancarta de cartón que rezaba “El Banco Santander me ha quitado todo mi dinero falsificando mis firmas. Justicia” y otro sujetado por su hermana Consuelo y que literalmente decía “Pedimos justicia para mi hermano”.

La protesta tan solo duró una hora y media. A pesar de ello, el denunciante asegura haberse sentido arropado por la ciudadanía atestiguando que “más de uno se ha parado preocupándose por mi caso y otros incluso se han sincerado explicándome problemas similares, el Santander nos está engañando”. Además de todas estas desgracias, López Bonnín declara sentirse vetado. “He intentado contactar con medios nacionales y todos han hecho caso omiso al problema, me ha llegado a los oídos que el banco tiene demasiado poder para que alguien se atreva a hacerle la zancadilla”.

Fuente: Menorca Info

 

Testimonio Gráfico en los Juzgados de Manresa.

La verdadera fuerza de un guerrero no reside en su espada,

si no en el guerrero junto al que combate.

“Reivindico valores como la libertad y la justicia como algo único, pues no hay libertad sin justicia, ni justicia sin libertad. Reivindico el realismo de soñar en un futuro donde la vida sea mejor y las relaciones más justas, más ricas y positivas y siempre en paz. No hay camino hacia la libertad… la libertad es el camino”.
Joan Manuel Serrat


Crónica de una resistencia: al Santander se le atraganta su arrogancia.

El juez ordena suspender la subasta y exige al Santander claridad e información en su dudoso procedimiento contra José Luis Burgos.

Miércoles, 9 de febrero de 2011, 5 de la madrugada. Es la hora habitual en que me levanto diariamente para dirigirme a las puertas del Banco de Satán en Paseo de Gracia, y continuar mi interminable lucha. Me despierto como un reloj. Hoy no toca desplazarme a Barcelona, ya me gustaría. Hoy me enfrento a un amargo proceso: se subasta mi vivienda ante la pasiva y cómplice mirada de jueces, políticos y medios de comunicación.

No consigo conciliar el sueño, pasan los minutos y esta sensación me ahoga. A mi mente vienen imágenes nostálgicas de felicidad: la ilusión con la que construimos nuestra vivienda y crecieron en ella nuestros hijos. Las celebraciones navideñas y reuniones familiares. Mi amor por el arte y algunos cuadros que han ido ocupando espacios de paredes y de mi propio interior. Personas queridísimas que han compartido largas estancias con nosotros y que ya no viven. Mi refugio, ese que ha albergado mi sufrimiento y dolor desde que me quedé hace 3 años en silla de ruedas. Que ha sido cómplice de mi descanso y mi depresión, de mis reflexiones, de mi lucha por superar esta situación. Mi espacio. Nuestro hogar.

De repente vuelvo a ahogarme, ya no se en que minuto vivo. Siento el frío intenso de estos dos meses y medio a las puertas del Santander. Me encuentro cansado, agotadísimo por el esfuerzo inhumano que he realizado. ¿Habrá servido de algo? No paran de entrar y salir directivos del banco, empleados que no son nadie pero que creen ser algo, que me miran con arrogancia y ni siquiera me obsequian con los buenos días. Una marea de gente que desfila por delante mío con sus bolsas de compra, de marcas caras. Ni siquiera miran, no se paran a leer, llevan sus auriculares puestos y escuchan música, aislándose del mundo, contribuyendo a su degradación. Pero mi público está ahí, personas fieles y solidarias que van sumándose a la lucha y prestándome apoyo. Personas humildes, sencillas, pero las más generosas, las que me ofrecen lo poco que tienen, su casa, su dinero, su tiempo. Ellos hacen menos dura mi estancia ante las puertas del infierno, con su compañía, sus charlas, su apoyo…

Suena el despertador, son las 7 de la mañana, su alarmante ruido despierta a toda la familia y nos avisa de que la hora se acerca. Su sonido persiste y mi corazón se encoge, me incorporo sentándome sobre la cama y una ola de frío me invade, el estómago se vuelca y se apodera de mi una extraña sensación de vacío, de tristeza, de impotencia. Están a punto de arrebatarme algo que es mío, que no les corresponde, una parte muy importante de nuestra historia familiar, de nuestra identidad, de nuestras vidas. Nos están matando la felicidad.

Siguen pasando los minutos, las horas, permanecemos la familia unida, mis dos hijos y mi esposa. Desayunamos todos juntos, sentados alrededor de la mesa, nuestras miradas se cruzan bajo el silencio. Son las 10, nos dirigimos al matadero. A mi esposa hace dos días que le duele el alma, siente un fuerte dolor de mandíbulas, la tensión y los nervios oprimen su pecho y fuerza inconscientemente su dentadura, muerde con rabia su impotencia, se le ingesta la injusticia y le quema. Mis hijos no paran de observarnos, sus miradas denotan la preocupación por sus padres, demasiado dura la experiencia para sus jóvenes edades.

10,30 h., nos encontramos ante el Palacio de Injusticia de Manresa. Una simpática y amable agente de seguridad me abre la puerta de salida porque es de más fácil acceso para la silla: usted, caballero, pase por aquí, el resto de personas que accedan por la puerta de entrada y pasen por el detector de seguridad.

Ya estamos dentro, nos dirigimos al corredor de la muerte. Togas negras y fúnebres caras, luto por las víctimas de este sistema capitalista. Se perciben las almas y sus voces silenciadas por los verdugos y cómplices de ese sistema. Mi teléfono no para de recibir mensajes de ánimo y llamadas de apoyo. Rosa Mª Artal, periodista y amiga: ¿qué tal José Luis, cómo te encuentras? ¿alguna novedad de última hora? Joan Tardà, diputado por ERC: ánimos y fuerza desde Madrid, no puedo estar contigo físicamente, pero estoy. Antonio Fuertes, responsable de ATTAC ACORDEM: ánimo compañero, contigo hasta el final. Ángels Tomàs, EUiA: ¡salud y fuerza! Cayo Lara, coordinador de IU: La solidaridad que quiero expresarte va acompañada de una profunda admiración, estás mostrando pertenecer a esa estirpe cuya lucha os convierte en imprescindibles. Y muchos amigos más, Víctor, Lorena, Miguel, Álvaro, Mónica, Ricardo…

10,45 h., llega mi procuradora y nos acompaña a la tercera planta, no hay novedades de última hora. El escrito que entramos ayer día 8 en el Juzgado, solicitando la suspensión de la subasta por irregularidades del banco y falta de información, lo han denegado. La subasta se llevará a cabo y el delito se consumará. La Sra. secretaria judicial, encargada de la subasta, no atiende a razones ni documentos presentados: “la gente debería ser responsable con lo que firma y no quejarse tanto”. Mi procuradora me entrega unos documentos para firmarle los poderes judiciales de su representación. Entramos en una sala de reuniones con una mesa donde estaremos más cómodos para firmar, y esperar a que se lleve a cabo el robo por parte del banco.

La puerta de la sala permanece abierta. Solos con mi familia, observamos a través de ella el mostrador de atención al público con otros ciudadanos que muestran cara de asustados. 10,55 h., los minutos se convierten en horas y se hacen eternos, de repente me parece ver a través de los cristales caras amigas. ¡No puede ser!, ¿lo estoy soñando?; ¡no, es real, están ahí!, ¡mi estirpe, mi fuerza, mis ángeles de la guarda! Veo llegar a Ana, a Marta, a Pedro, a David, entran en la sala pero siguen apareciendo nuevas caras amigas y otras que no conozco, no para de llegar gente, están llenando la sala del mostrador y los pasillos. Nos miramos mi esposa y mis hijos y sonreímos, nos brillan los ojos de alegría y felicidad, no damos crédito a lo que vemos. Acaba de llegar la esperanza, un batallón de incondicionales solidarios que se unen para ser fuertes y transmitirme esa fuerza. Mis mejores armas…

Los funcionarios preguntan desconcertados: ¿quiénes son ustedes, qué desean? Todos somos José Luis Burgos, venimos a darle apoyo, a frenar esta injusticia. No nos moveremos de aquí hasta que nos atienda el juez o se mire con atención este caso. La Sra. secretaria judicial se ha puesto muy nerviosa, no entiende nada, la situación le sobrepasa. No se preocupe señora, somos muy pacíficos, solo nos asiste la razón y buscamos la justicia.

Permanecen todos en la antesala y Marta entra en el espacio donde nos encontramos, asume el papel de portavoz y transmite tranquilidad: únicamente queremos que el juez atienda personalmente a José Luis, que le de la oportunidad de hacerle ver la tremenda injusticia que se está a punto de cometer. Marta, pide solamente 10 minutos de tiempo a la secretaria, esta llamando a la central del Santander para decirle lo que está ocurriendo, que si no suspenden la subasta ocuparemos el juzgado con una sentada. Hay varios medios que se encuentran aquí,  procederemos a desenmascarar al banco y denunciar su estafa. Al otro lado del teléfono, el omnipotente Sr. Pepe Vázquez, director del departamento de recuperaciones y principal responsable de instar por segunda vez esta subasta. El mismo que días atrás llamara imbécil a mi amigo Antonio Fuertes y me dijera a mi que le estaba sacando mucho partido a la silla de ruedas. La persona que ha tomado el mando de esta operación y ha encajado mi lucha como algo personal, la que no piensa perdonarme mi osadía, mi mayor verdugo. Un fiel guardián de los intereses de Botín en Cataluña, que pasó por mi lado a las puertas del banco en Paseo de Gracia hace pocos días, y ni siquiera me dirigió la palabra. Fumaba y charlaba altivo con sus compañeros de presa en el banco. Abrigo largo, marrón, impecable vestuario con corbata roja, seguramente teñida por la sangre de sus víctimas. Hablaba con sus compañeros formando un corro a pocos metros de mi, mirándome de reojo, con disimulo, jactándose de su poder y apestando a tiranía. Un olor que inunda el interior de ese maldito edificio, y crea un clima enrarecido en el que no caben sentimientos humanos ni conciencias. Pero su respuesta telefónica a Marta es infranqueable: señorita, la subasta se va a llevar a cabo hoy, sí o sí, sin más dilación.

Marta ha agotado todos los recursos de diálogo con el banco y ha intentado evitar una acción desagradable para todos, tener que ocupar el juzgado y que los mossos nos tengan que sacar a la fuerza. 33 personas entran en la sala donde nos encontramos mi familia y yo, se viven momentos de gran tensión. Aparecen los guardas de seguridad del juzgado y nos indican que el juez ha ordenado que desalojemos el lugar, al negarnos a hacerlo nos anuncian que llaman a los mossos para que intervengan. Una docena de policías llegan al juzgado y esperan órdenes para desalojarnos, a la fuerza si es necesario. De repente, la procuradora nos anuncia que el juez ha accedido a leer toda la documentación entregada y el burofax que yo hice llegar a la central del Santander en Madrid el 1 de febrero.

Pasa un largo tiempo y los rumores no cesan. Los mossos identifican a cualquier compañero que traspasa la puerta para ir al lavabo o buscar agua, estamos sedientos. El juez llama a los dos procuradores, el del banco y la nuestra, permanecen un tiempo importante reunidos. Mientras tanto, nos llegan noticias de que los responsables del Santander en Barcelona se comienzan a impacientar y envían con urgencia a uno de sus abogados para que se desplace hasta el juzgado de Manresa y exija que se celebre la subasta sin más demora.

Finalmente, tras más de una hora reunidos, el juez detecta lagunas y no ve claras las maniobras del Banco de Satán. La procuradora sale finalmente de la reunión y se dirige presta a comunicarnos: el juez ha ordenado suspender la subasta y exige al Santander claridad e información en su dudoso procedimiento de ejecución. Fija un término de 10 días para que el banco aporte una completa documentación y explique dónde están los 90.000 euros que dicen haberme ingresado, qué uso se le ha dado al dinero y porque han tomado la decisión de hacer ellos lo que les place con el dinero, si esa decisión me corresponde únicamente a mi.

Estalla el júbilo de todos los presentes y la tensión se desvanece bajo un sonoro aplauso y grito de victoria. Nos fundimos en un fuerte abrazo con mi esposa, hijos y amigos que nos han auxiliado. La procuradora nos pide por favor que abandonemos la sala, a solicitud del juez. Salimos uno a uno de nuestro encierro y un largo pasillo repleto de policías nos espera para tomar nota de cada uno de nosotros y nuestras identificaciones.

La vida es bella, hay personas que contribuyen a ello. La esperanza de crear un mundo mejor permanece viva, a pesar de los múltiples atentados que recibe diariamente nuestra democracia por parte de desalmados banqueros y especuladores, que han comprado a nuestros políticos, y se han apoderado de la ética profesional y dignidad humana de nuestros comunicadores, los cuales han pasado a ser taquígrafos que recogen únicamente la información de sus amos y la utilizan para manipular a la ciudadanía, derribando uno de los pilares democráticos por los que seguramente sus padres y profesores lucharon: la imprescindible libertad de comunicación, sin la cual los pueblos libres se convierten en esclavos. No me gustaría estar presente en sus hogares, cuando políticos y periodistas lloren el castigo y las futuras tragedias de sus propios hijos y nietos, a las cuales han contribuido y de las que son directamente culpables.

Esta noche, mi familia y yo dormiremos más tranquilos, con la satisfacción de un trabajo bien hecho y la alegría de formar parte de una estirpe que luchamos por lograr un mundo justo. Esta noche, individuos de corbata roja y largos abrigos marrones no conciliarán el sueño, su rabia y odio serán su propia pesadilla, una presa que creían haber matado anda suelta, al escapar ha asestado un zarpazo y ha herido el orgullo banquero. No se lo van a perdonar, emplearán a fondo sus deleznables prácticas y posiblemente mañana le den caza.

Hoy, la fuerza de la unión ciudadana ha vencido, ese es el camino inequívoco. Un juez se ha atrevido a salir de su despacho y mirar a los ojos del débil, percatándose de una realidad. Sigamos luchando juntos, hay esperanza…

Diligencia de Ordenación