Movilización ante el Santander.

EL 8 de febrero de 2011, noche previa a la subasta de la vivienda de José Luis Burgos, un grupo de personas y entidades acudieron para dar apoyo ante las puertas del Banco Santander.

Algunas de estas personas se desplazaron al día siguiente hasta el juzgado de Manresa para impedir que se cometiera una enorme injusticia y, que el banco pudiera hacerse con una propiedad de una forma completamente fraudulenta.

Gracias al esfuerzo y solidaridad de todas estas personas, además de la lucha persistente de José Luis, el 9 de febrero de 2011, el juez instructor accedía a estudiar con más detalle la documentación presentada por José Luis y ordenaba suspender la subasta de la vivienda, requiriendo al banco para que en el plazo de 10 días presentara toda la documentación de dicho procedimiento y aclarase algunos puntos dudosos.

EL 9 DE FEBRERO DE 2001 TRIUNFÓ LA JUSTICIA, GRACIAS A LA LUCHA Y LA UNIÓN DE LA CIUDADANÍA.

ESE ES EL CAMINO QUE HEMOS DE SEGUIR PARA FRENAR ESTOS ATROPELLOS Y RECUPERAR EL CONTROL DE NUESTRA SOCIEDAD.

Un juez lleva al Constitucional por injusta la normativa sobre desahucios.

El juez de primera instancia de Sabadell Guillem Soler ha elevado al Tribunal Constitucional la normativa actual sobre desahucios y ejecución de las hipotecas. Soler considera que la ley actual vulnera principios constitucionales en perjuicio de los ciudadanos embargados. Principios como la tutela judicial efectiva y el derecho a la vivienda.

Soler ha presentado un extenso alegato jurídico de 23 páginas en el que considera que los ciudadanos perjudicados por una ejecución de desahucio tienen un margen prácticamente inexistente para plantear alegaciones que puedan paralizar el desahucio. Es el caso de una anciana de Sabadell, pensionista, que planteó ante el juzgado de Soler un recurso ante la ejecución del desahucio de su piso debido al impago de un crédito por valor de 157.000 euros. Un crédito que contenía una cláusula por la que debía ser devuelto íntegramente en solo un año.

El juez entiende que el caso de esta mujer tiene base para poder alegar la existencia de cláusulas abusivas. Sin embargo, en su escrito Soler se declara atado de pies y manos por la ley de enjuiciamiento civil, que solo permite presentar recurso contra un desahucio si se demuestra haber pagado la hipoteca o bien la entidad financiera ha cometido un error de cálculo.

Entrega de la vivienda hipotecada en pago.

La decisión de llevar la ley ante el Constitucional es inédita y constituye una iniciativa más del ámbito judicial en relación al creciente problema de las ejecuciones hipotecarias. Recientemente la Audiencia Provincial de Navarra avaló la dación en pago, el hecho de que un ciudadano liquide su hipoteca si devuelve al banco o caja el inmueble hipotecado.

El juez Soler cree que la legislación debe adaptarse a las especiales condiciones socioeconómicas actuales porque los crecientes desahucios “generan exclusión social” y apuesta también por modificaciones legales para facilitar la dación en pago o elevar el valor de la vivienda que finalmente se quedan las entidades financieras, dado que actualmente, tras la subasta, bancos y cajas adquieren el inmueble por el 50% de su valor inicial, lo cual obliga a los ciudadanos desahuciados a seguir endeudados para cubrir la diferencia entre el valor de la vivienda y el importe total de la hipoteca que firmaron.

Fidel Masreal / Barcelona
El Periodico

Testimonio Gráfico en los Juzgados de Manresa.

La verdadera fuerza de un guerrero no reside en su espada,

si no en el guerrero junto al que combate.

“Reivindico valores como la libertad y la justicia como algo único, pues no hay libertad sin justicia, ni justicia sin libertad. Reivindico el realismo de soñar en un futuro donde la vida sea mejor y las relaciones más justas, más ricas y positivas y siempre en paz. No hay camino hacia la libertad… la libertad es el camino”.
Joan Manuel Serrat


Crónica de una resistencia: al Santander se le atraganta su arrogancia.

El juez ordena suspender la subasta y exige al Santander claridad e información en su dudoso procedimiento contra José Luis Burgos.

Miércoles, 9 de febrero de 2011, 5 de la madrugada. Es la hora habitual en que me levanto diariamente para dirigirme a las puertas del Banco de Satán en Paseo de Gracia, y continuar mi interminable lucha. Me despierto como un reloj. Hoy no toca desplazarme a Barcelona, ya me gustaría. Hoy me enfrento a un amargo proceso: se subasta mi vivienda ante la pasiva y cómplice mirada de jueces, políticos y medios de comunicación.

No consigo conciliar el sueño, pasan los minutos y esta sensación me ahoga. A mi mente vienen imágenes nostálgicas de felicidad: la ilusión con la que construimos nuestra vivienda y crecieron en ella nuestros hijos. Las celebraciones navideñas y reuniones familiares. Mi amor por el arte y algunos cuadros que han ido ocupando espacios de paredes y de mi propio interior. Personas queridísimas que han compartido largas estancias con nosotros y que ya no viven. Mi refugio, ese que ha albergado mi sufrimiento y dolor desde que me quedé hace 3 años en silla de ruedas. Que ha sido cómplice de mi descanso y mi depresión, de mis reflexiones, de mi lucha por superar esta situación. Mi espacio. Nuestro hogar.

De repente vuelvo a ahogarme, ya no se en que minuto vivo. Siento el frío intenso de estos dos meses y medio a las puertas del Santander. Me encuentro cansado, agotadísimo por el esfuerzo inhumano que he realizado. ¿Habrá servido de algo? No paran de entrar y salir directivos del banco, empleados que no son nadie pero que creen ser algo, que me miran con arrogancia y ni siquiera me obsequian con los buenos días. Una marea de gente que desfila por delante mío con sus bolsas de compra, de marcas caras. Ni siquiera miran, no se paran a leer, llevan sus auriculares puestos y escuchan música, aislándose del mundo, contribuyendo a su degradación. Pero mi público está ahí, personas fieles y solidarias que van sumándose a la lucha y prestándome apoyo. Personas humildes, sencillas, pero las más generosas, las que me ofrecen lo poco que tienen, su casa, su dinero, su tiempo. Ellos hacen menos dura mi estancia ante las puertas del infierno, con su compañía, sus charlas, su apoyo…

Suena el despertador, son las 7 de la mañana, su alarmante ruido despierta a toda la familia y nos avisa de que la hora se acerca. Su sonido persiste y mi corazón se encoge, me incorporo sentándome sobre la cama y una ola de frío me invade, el estómago se vuelca y se apodera de mi una extraña sensación de vacío, de tristeza, de impotencia. Están a punto de arrebatarme algo que es mío, que no les corresponde, una parte muy importante de nuestra historia familiar, de nuestra identidad, de nuestras vidas. Nos están matando la felicidad.

Siguen pasando los minutos, las horas, permanecemos la familia unida, mis dos hijos y mi esposa. Desayunamos todos juntos, sentados alrededor de la mesa, nuestras miradas se cruzan bajo el silencio. Son las 10, nos dirigimos al matadero. A mi esposa hace dos días que le duele el alma, siente un fuerte dolor de mandíbulas, la tensión y los nervios oprimen su pecho y fuerza inconscientemente su dentadura, muerde con rabia su impotencia, se le ingesta la injusticia y le quema. Mis hijos no paran de observarnos, sus miradas denotan la preocupación por sus padres, demasiado dura la experiencia para sus jóvenes edades.

10,30 h., nos encontramos ante el Palacio de Injusticia de Manresa. Una simpática y amable agente de seguridad me abre la puerta de salida porque es de más fácil acceso para la silla: usted, caballero, pase por aquí, el resto de personas que accedan por la puerta de entrada y pasen por el detector de seguridad.

Ya estamos dentro, nos dirigimos al corredor de la muerte. Togas negras y fúnebres caras, luto por las víctimas de este sistema capitalista. Se perciben las almas y sus voces silenciadas por los verdugos y cómplices de ese sistema. Mi teléfono no para de recibir mensajes de ánimo y llamadas de apoyo. Rosa Mª Artal, periodista y amiga: ¿qué tal José Luis, cómo te encuentras? ¿alguna novedad de última hora? Joan Tardà, diputado por ERC: ánimos y fuerza desde Madrid, no puedo estar contigo físicamente, pero estoy. Antonio Fuertes, responsable de ATTAC ACORDEM: ánimo compañero, contigo hasta el final. Ángels Tomàs, EUiA: ¡salud y fuerza! Cayo Lara, coordinador de IU: La solidaridad que quiero expresarte va acompañada de una profunda admiración, estás mostrando pertenecer a esa estirpe cuya lucha os convierte en imprescindibles. Y muchos amigos más, Víctor, Lorena, Miguel, Álvaro, Mónica, Ricardo…

10,45 h., llega mi procuradora y nos acompaña a la tercera planta, no hay novedades de última hora. El escrito que entramos ayer día 8 en el Juzgado, solicitando la suspensión de la subasta por irregularidades del banco y falta de información, lo han denegado. La subasta se llevará a cabo y el delito se consumará. La Sra. secretaria judicial, encargada de la subasta, no atiende a razones ni documentos presentados: “la gente debería ser responsable con lo que firma y no quejarse tanto”. Mi procuradora me entrega unos documentos para firmarle los poderes judiciales de su representación. Entramos en una sala de reuniones con una mesa donde estaremos más cómodos para firmar, y esperar a que se lleve a cabo el robo por parte del banco.

La puerta de la sala permanece abierta. Solos con mi familia, observamos a través de ella el mostrador de atención al público con otros ciudadanos que muestran cara de asustados. 10,55 h., los minutos se convierten en horas y se hacen eternos, de repente me parece ver a través de los cristales caras amigas. ¡No puede ser!, ¿lo estoy soñando?; ¡no, es real, están ahí!, ¡mi estirpe, mi fuerza, mis ángeles de la guarda! Veo llegar a Ana, a Marta, a Pedro, a David, entran en la sala pero siguen apareciendo nuevas caras amigas y otras que no conozco, no para de llegar gente, están llenando la sala del mostrador y los pasillos. Nos miramos mi esposa y mis hijos y sonreímos, nos brillan los ojos de alegría y felicidad, no damos crédito a lo que vemos. Acaba de llegar la esperanza, un batallón de incondicionales solidarios que se unen para ser fuertes y transmitirme esa fuerza. Mis mejores armas…

Los funcionarios preguntan desconcertados: ¿quiénes son ustedes, qué desean? Todos somos José Luis Burgos, venimos a darle apoyo, a frenar esta injusticia. No nos moveremos de aquí hasta que nos atienda el juez o se mire con atención este caso. La Sra. secretaria judicial se ha puesto muy nerviosa, no entiende nada, la situación le sobrepasa. No se preocupe señora, somos muy pacíficos, solo nos asiste la razón y buscamos la justicia.

Permanecen todos en la antesala y Marta entra en el espacio donde nos encontramos, asume el papel de portavoz y transmite tranquilidad: únicamente queremos que el juez atienda personalmente a José Luis, que le de la oportunidad de hacerle ver la tremenda injusticia que se está a punto de cometer. Marta, pide solamente 10 minutos de tiempo a la secretaria, esta llamando a la central del Santander para decirle lo que está ocurriendo, que si no suspenden la subasta ocuparemos el juzgado con una sentada. Hay varios medios que se encuentran aquí,  procederemos a desenmascarar al banco y denunciar su estafa. Al otro lado del teléfono, el omnipotente Sr. Pepe Vázquez, director del departamento de recuperaciones y principal responsable de instar por segunda vez esta subasta. El mismo que días atrás llamara imbécil a mi amigo Antonio Fuertes y me dijera a mi que le estaba sacando mucho partido a la silla de ruedas. La persona que ha tomado el mando de esta operación y ha encajado mi lucha como algo personal, la que no piensa perdonarme mi osadía, mi mayor verdugo. Un fiel guardián de los intereses de Botín en Cataluña, que pasó por mi lado a las puertas del banco en Paseo de Gracia hace pocos días, y ni siquiera me dirigió la palabra. Fumaba y charlaba altivo con sus compañeros de presa en el banco. Abrigo largo, marrón, impecable vestuario con corbata roja, seguramente teñida por la sangre de sus víctimas. Hablaba con sus compañeros formando un corro a pocos metros de mi, mirándome de reojo, con disimulo, jactándose de su poder y apestando a tiranía. Un olor que inunda el interior de ese maldito edificio, y crea un clima enrarecido en el que no caben sentimientos humanos ni conciencias. Pero su respuesta telefónica a Marta es infranqueable: señorita, la subasta se va a llevar a cabo hoy, sí o sí, sin más dilación.

Marta ha agotado todos los recursos de diálogo con el banco y ha intentado evitar una acción desagradable para todos, tener que ocupar el juzgado y que los mossos nos tengan que sacar a la fuerza. 33 personas entran en la sala donde nos encontramos mi familia y yo, se viven momentos de gran tensión. Aparecen los guardas de seguridad del juzgado y nos indican que el juez ha ordenado que desalojemos el lugar, al negarnos a hacerlo nos anuncian que llaman a los mossos para que intervengan. Una docena de policías llegan al juzgado y esperan órdenes para desalojarnos, a la fuerza si es necesario. De repente, la procuradora nos anuncia que el juez ha accedido a leer toda la documentación entregada y el burofax que yo hice llegar a la central del Santander en Madrid el 1 de febrero.

Pasa un largo tiempo y los rumores no cesan. Los mossos identifican a cualquier compañero que traspasa la puerta para ir al lavabo o buscar agua, estamos sedientos. El juez llama a los dos procuradores, el del banco y la nuestra, permanecen un tiempo importante reunidos. Mientras tanto, nos llegan noticias de que los responsables del Santander en Barcelona se comienzan a impacientar y envían con urgencia a uno de sus abogados para que se desplace hasta el juzgado de Manresa y exija que se celebre la subasta sin más demora.

Finalmente, tras más de una hora reunidos, el juez detecta lagunas y no ve claras las maniobras del Banco de Satán. La procuradora sale finalmente de la reunión y se dirige presta a comunicarnos: el juez ha ordenado suspender la subasta y exige al Santander claridad e información en su dudoso procedimiento de ejecución. Fija un término de 10 días para que el banco aporte una completa documentación y explique dónde están los 90.000 euros que dicen haberme ingresado, qué uso se le ha dado al dinero y porque han tomado la decisión de hacer ellos lo que les place con el dinero, si esa decisión me corresponde únicamente a mi.

Estalla el júbilo de todos los presentes y la tensión se desvanece bajo un sonoro aplauso y grito de victoria. Nos fundimos en un fuerte abrazo con mi esposa, hijos y amigos que nos han auxiliado. La procuradora nos pide por favor que abandonemos la sala, a solicitud del juez. Salimos uno a uno de nuestro encierro y un largo pasillo repleto de policías nos espera para tomar nota de cada uno de nosotros y nuestras identificaciones.

La vida es bella, hay personas que contribuyen a ello. La esperanza de crear un mundo mejor permanece viva, a pesar de los múltiples atentados que recibe diariamente nuestra democracia por parte de desalmados banqueros y especuladores, que han comprado a nuestros políticos, y se han apoderado de la ética profesional y dignidad humana de nuestros comunicadores, los cuales han pasado a ser taquígrafos que recogen únicamente la información de sus amos y la utilizan para manipular a la ciudadanía, derribando uno de los pilares democráticos por los que seguramente sus padres y profesores lucharon: la imprescindible libertad de comunicación, sin la cual los pueblos libres se convierten en esclavos. No me gustaría estar presente en sus hogares, cuando políticos y periodistas lloren el castigo y las futuras tragedias de sus propios hijos y nietos, a las cuales han contribuido y de las que son directamente culpables.

Esta noche, mi familia y yo dormiremos más tranquilos, con la satisfacción de un trabajo bien hecho y la alegría de formar parte de una estirpe que luchamos por lograr un mundo justo. Esta noche, individuos de corbata roja y largos abrigos marrones no conciliarán el sueño, su rabia y odio serán su propia pesadilla, una presa que creían haber matado anda suelta, al escapar ha asestado un zarpazo y ha herido el orgullo banquero. No se lo van a perdonar, emplearán a fondo sus deleznables prácticas y posiblemente mañana le den caza.

Hoy, la fuerza de la unión ciudadana ha vencido, ese es el camino inequívoco. Un juez se ha atrevido a salir de su despacho y mirar a los ojos del débil, percatándose de una realidad. Sigamos luchando juntos, hay esperanza…

Diligencia de Ordenación

¿A quién sirven los políticos?

La ministra de Economía y vicepresidenta del gobierno, Elena Salgado, ha reaccionado con prontitud a la histórica sentencia de un juez de la Audiencia de Navarra que considera saldada la deuda de una hipoteca impagada con la entrega del piso. España es uno de los pocos países donde rige la leonina condición de que el prestamista tasa la vivienda por la mitad de su valor y obliga a la víctima a seguir pagando aunque se haya ido a la calle. La vicepresidenta –que tanto apego siente por su cargo que obliga a sus colaboradores a que se dirijan a ella con ese apelativo-se ha apresurado a rechazar hacer cambio alguno en las condiciones hipotecarias, al hilo de esta sentencia. Menos mal, además, que no sienta jurisprudencia porque eso compete al Supremo: los bancos pueden estar tranquilos con la vicepresidenta.

Nuestras hipotecas están fundadas en unas condiciones. Los cambios bruscos de un día para otro serían perjudiciales para nuestro sector financiero y para futuras hipotecas y eso es algo que debemos tener en cuenta“, ha dicho Salgado. De este modo “tranquiliza” a sus jefes, a la prestigiada Agencia de calificación Moody´s que, desde EEUU, sí se ha permtido opinar sobre la sentencia española. Advierte que los inversores en bonos hipotecarios temen. si la practica se extiende, “un incremento de los impagos y la pérdida de valor de estos activos por la caída del precio de los inmuebles“. Y eso no se puede consentir. Ni lo consiente Moody´s, ni los especuladores en general, ni la vicepresidenta española, faltaba más.

Entretanto José Luis Burgos, en huelga de hambre contra el Banco de Santander, precisamente por una de esas irrelevancias como que le van a subastar su piso el día 9, tuvo ayer que irse a casa porque se sentía enfermo. Sí se están incrementado los apoyos populares a su causa. En esta página podéis firmar. Y en ella enteraros –si no lo habéis hecho ya- de cómo el nuevo banco surgido de la Caixa, regaló a los periodistasasistentes al acto de presentación –no menos de 150- un televisor de plasma Sony Bravia de 22 pulgadas. A cada uno por supuesto. La noticia esta confirmada por otras fuentes. La de los televisores. Pero no creáis que mucha gente se ha rasgado las vestiduras tampoco por esto. Aunque da alguna clave de los ominosos grandes silencios informativos ¿a que sí?

La vicepresidenta tiene este jueves visita de campanillas. Y Zapatero. Y todo el Gobierno. Y con seguridad allí se planta también la oposición siquiera sea para saludar. ¡Viene Angela Merkel a Madrid! Y con una propuesta -entre otras varias- bajo el brazo que a algunos países consideran “polémica“: Berlín exige eliminar la legislación y las prácticas que vinculan el aumento de salarios a la inflación. Es decir, que aunque suban los precios -que suben y subirán por esa preciosa política neoliberal que nos están implantando- no haga falta elevar los sueldos. A ver qué dicen los alemanes que no suelen tolerar estas cosas, aunque ganen casi el triple que los españoles. Nosotros, ya se sabe, en su mayoría a callar y obeceder. Por la tarde, a las 7, ATTAC prepara una contracumbre, con alemanes y todo. En Maldonado, 53m Madrid. #contrattacando.

Ayer en el AVE de regreso de Málaga había un ratero practicando“hurtos menores” dijo el interventor. A mí me correspondió en el turno un pequeño neceser, en el que acabo de comprobar no había nada importante, pero a otros viajeros se les llevó ordenadores, cargadores, y demás pertenencias, abriendo los bolsillos de las maletas. El interventor de RENFE no hizo absolutamente nada en un espacio cerrado donde todavía se encontraba el ladrón. Lo peor fue que, salvo una señora que me preguntó, nadie más, en dos vagones, dijo ni media palabra. Discretos y elegantes, demostraron hasta qué punto de borreguez e insolidaridad puede llegar un español. El mismo que discute de si es mejor ZP o Rajoy en el salón de su casa o en la barra de un bar. Menos mal que existe José Luis Burgos. Y quienes le apoyan. Porque, sin ellos, estamos más perdidos que Carracuca, que decía mi padre.

Rosa Mª Artal – Comité de Apoyo de ATTAC

2ª Huelga de Hambre de José Luis Burgos: un llamamiento social.

Apreciados amigos y compañeros:

He dedicado los últimos 45 días a defender mis derechos y dignidad, luchando personalmente contra la usura y tiranía de un monstruo sin conciencia y con una falta absoluta de respeto a la vida humana: el BANCO SANTANDER. Una entidad a la que nada le ha importado que pusiera en peligro y perjudicase mi salud con una huelga de hambre que ha durado 24 días, a los que se han sumado, después de abandonarla porque accedieron a suspender la subasta de mi vivienda el día 15 de diciembre de 2010, 21 días más de protesta en unas condiciones inhumanas ante las puertas de ese inmoral edificio de Paseo de Gracia nº 5 de Barcelona.

Un banco que junto al resto de sus homólogos nacionales ha desterrado, si algún día los tuvo, todos sus valores éticos y se ha convertido en el mayor fraude de la historia democrática española, llenando el país con oficinas de máquinas tragaperras que han corrompido a esta sociedad y a una buena parte de su representación política, medios de comunicación masivos y sistema legal. Y que están robando las libertades y felicidad de millones de ciudadanos convertidos en enfermos ludópatas, atrapados por el juego mediante sucias maniobras e instrumentos financieros de nombre sofisticado que muy pocos comprenden totalmente, y que solamente benefician a las mentes usurpadoras que los han creado, y a aquellas personas que han dado permiso a su licencia legal de juego.

A pesar de que estos últimos 45 días han sido quizás de los más difíciles que yo recuerdo haber vivido a lo largo de mis 48 años, Goliat ha hecho gala de su arrogancia y ha querido dejar claro quien manda aquí, quien es el amo y quien el esclavo: accedieron a suspender la subasta de mi vivienda el día 15 de diciembre, dándome unas migajas para que yo desistiera de mi lucha y sucumbiera a su estafa, pero viendo que yo persistí en mi defensa y que he continuado mi protesta a sus puertas, dañando su imagen, han decidido castigarme con una humillante burla y desprecio, presentando sólo 15 días más tarde de la 1ª subasta suspendida, el 30 de diciembre, una nueva instancia en el Juzgado que les ha sido otorgada para subastar de nuevo mi vivienda el próximo día 9 de febrero.

Mantengo intacto mi espíritu de lucha, pero debo reconocer que mi salud ha empeorado en estos 45 días pasados. Justo ahora, cuando había aprovechado la semana de Reyes para visitar médicos y cogerme algún día de descanso, me he encontrado con un fuerte bajón a nivel anímico y he tenido que aumentar mi dosis diaria de Besitran (antidepresivos), de 150 mg. a 200 mg. Imagino que debe ser normal, después del esfuerzo sobrehumano que he realizado en esta batalla, en el momento de relajar la tensión me han bajado las defensas… Tal vez muchos de vosotros hayáis atravesado una depresión y sabéis de lo que estoy hablando. Yo hace años que la sufro y ahora mismo estoy en un bajón muy duro, ¡durísimo! Uno de esos momentos que inundan tu interior de fuertes sentimientos y que profundizas en ti mismo con tal intensidad que duele el alma. Un momento de cruces emocionales y amargas explosiones de nostalgia, porque como decía Jorge Manrique, “cualquier tiempo pasado fue mejor”.

Allá quedan esos amargos años de infancia, cuando fui víctima de uno de los peores castigos que puede sufrir una criatura, la parálisis de una parte de mi cuerpo provocada por el virus de la polio: múltiples intervenciones quirúrgicas, larguísimos días de dolor e interminables noches de llanto. Un llanto que se confundía con el del resto de mis compañeros afectados por el mismo virus, que compartíamos la entonces “Sala infantil del Hospital de San Juan de Dios”, y que se iba debilitando con suspiros por el agotamiento y el sueño. Allá quedan también esos difíciles años de adolescencia y todos los que vendrían después, de permanente ejercicio de superación y lucha personal por conseguir una vida suficientemente digna, y una estabilidad para mi y para mi familia.

Momentos tremendamente duros de mi niñez, pero que toda la vida recordaré entrañables con nostalgia, porque siempre conté con la protección y el amor de unos padres y unos hermanos que me hicieron la vida menos amarga. La peor etapa de esa historia regresa y se toca con la actual, dejándome claro que esta vez no hay amor y me encuentro solo, porque no hay políticos, ni justicia, ni grandes medios de comunicación que me protejan y me acompañen.

El próximo martes, día 18 de enero de 2011, daré nuevamente inicio a una 2ª Huelga de Hambre, ante las puertas del Banco de Satán en Paseo de Gracia nº 5 de Barcelona. No tengo ni la más remota posibilidad de vencer a Goliat sin armas, pero mantengo viva una última esperanza: que los ciudadanos que se encuentran en similar situación a la mía, los que se identifican como más débiles, y los que desean un mundo mejor, unamos nuestras fuerzas y consigamos la mejor arma para defendernos de estos lobos que se comen nuestros rebaños y nos esclavizan a nosotros y a nuestros hijos.

El capitalismo injusto, que enriquece a una minoría y arruina a una mayoría más débil, tal vez tiene los días contados, porque en esa mayoría está la fuerza, y la mejor arma, que es la unión de los ciudadanos, decidirá cuando poner fin a esta dictadura de los mercados financieros.

José Luis Burgos.

CARTA ABIERTA DE UN AFECTADO POR LA HIPOTECA A NUESTROS DIRIGENTES POLÍTICOS Y PARLAMENTARIOS

Barcelona, 18 de diciembre de 2010

Me llamo José Luis Burgos, tengo 48 años, soy discapacitado físico y preciso para movilizarme la ayuda de una silla de ruedas. Hace ya 19 días que permanezco en huelga de hambre en Paseo de Gracia nº 5 de Barcelona, ante las puertas de una de las entidades financieras más fuertes de este país, el Banco de Santander.

Soy un estafado e ignorado por un sistema capitalista brutal y despiadado. Una de las centenares de miles de personas que con sus respectivas familias están a punto de perder su vivienda o ya la han perdido. Un durísimo castigo para ciudadanos que han cometido un solo delito: perder de forma injusta su puesto de trabajo, por culpa de un mercado laboral que ha saltado por los aires debido a las sucias maniobras de los mercados financieros, que no son otros que la banca y las transnacionales.

Sepan ustedes que denuncio públicamente y con todas mis fuerzas las tropelías que desde hace ya mucho tiempo vienen cometiendo estas instituciones ambiciosas e inhumanas. Pero sepan también ustedes que mi mayor decepción es comprobar que los representantes políticos en los que hemos confiado nuestra vida y futuro, no están haciendo absolutamente nada por evitar estos atropellos y poner fin a esta barbarie.

Y si en algún momento se ha hecho, ha sido a favor de esa banca privada, ya que entre los años 91 y 98 los dos equipos de gobierno, primero socialista y luego popular, fusionaron los bancos públicos de crédito en nuestro país a través de Argentaria, para venderla posteriormente al sector privado de forma poco transparente, y ello cuando era rentable y sus acciones tenían buen comportamiento en bolsa. Ahora es obvio que estos bancos de crédito nos habrían sacado del apuro inyectando liquidez a empresas y familias. Sin embargo nuestros representantes en el gobierno y en la oposición se ponen de nuevo de acuerdo para abrir las cajas al capital financiero y bancarizarlas, cuando una medida social sería su nacionalización y funcionamiento como entidades públicas, éticas en la inversión y con control ciudadano.

Soy un simple ciudadano, no me siento representante de nada ni nadie, pero creo ser una muestra de esa gran parte de la población que está viviendo momentos amargos y situaciones de tragedia familiar, ante la mirada pasiva de todos ustedes.

Es totalmente inadmisible que millones de personas se encuentren en la calle o estén a punto de hacerlo, por una legislación obsoleta e injustamente aplicada en este tipo de situaciones de crisis. Pero lo que es incomprensible es que se les esté esclavizando financieramente de por vida, porque aún entregando su vivienda y perdiendo todo el dinero que ya habían invertido en ella, son condenados durante el resto de sus días a pagar una deuda ficticia e inmoral, como resultado de la diferencia de valoración de esas viviendas entre el precio de compra inicial y el precio de subasta actual, al cual hay que sumar las abusivas e inexplicables costas judiciales del proceso de ejecución.

No deja de ser deleznable que los mismos culpables de originar esta crisis sean premiados con miles de millones de euros de nuestros impuestos, que el gobierno ha tenido a bien ofrecerles sin hacer a la ciudadanía consulta alguna, en lugar de exigir los castigos y penas de esta estafa y burla social. Pero todavía es más intolerable que ustedes, políticos y vendedores de promesas electorales salvadoras, permitan y hagan lícita esa esclavitud para sufragar las pérdidas de éstas entidades financieras que lejos de generar riqueza se han dedicado a manipular y especular sin control alguno y, rescatarlas de su propio pozo de suciedad con la explotación y cautividad legal de sus víctimas. Las mismas víctimas ciudadanas que se sienten traicionadas por aquellos representantes políticos que pidieron su voto y que ahora lo agradecen con su indiferencia.

Es un deber y una obligación política y moral, exigir que los errores y pérdidas de la banca, así como la crisis que han originado, la paguen ellos. Con sus millonarios beneficios acumulados durante tantos años, con las reservas que deberían haber dotado en sus balances en lugar de repartir miles y miles de millones en dividendos a sus accionistas, con el asqueroso beneficio que obtienen participando o financiando la fabricación de armamento con el que matar a miles y miles de niños y demás personas inocentes, que podrían ser nuestros propios hijos, padres, hermanos… Y también, claro está, con esas sucias e incalculables fortunas multimillonarias que duermen tranquilamente en paraísos fiscales sin haber pagado un solo céntimo de impuestos, mientras cada año aumenta el empobrecimiento de la clase obrera en los países avanzados y se registran paralelamente millones de personas que mueren de hambre en el mundo.

La entidad ante la que me encuentro protestando y que pretende quitarme lo que es mío, ha repartido hasta el mes de noviembre de este año entre sus accionistas más de 5.000 millones de euros de beneficios. La misma que se jacta de invertir 200 millones de euros en el equipo de Ferrari y Fernando Alonso, para seguir luciendo poderío en esta Cataluña nuestra, en esta España de amodorramiento, de circo y pandereta. La misma que financia con fortunas inmorales la compra de futbolistas, para que ese poderío, forjado con el dinero de sus clientes y los abusos que le permite el Gobierno ejercer sobre los mismos, traspase fronteras y muestre al mundo el despilfarro que existe en este país, por encima de necesidades sociales de primer orden, por encima de conciencias y personas desesperadas, para hacer todavía más evidente la falta de sensibilidad y compromiso con una sociedad que le ha permitido todo y se ha convertido en la Meca de ávidos banqueros y políticos corruptos.

Un país que no siendo ni de lejos una potencia económica mundial, ha metido entre las filas del capitalismo internacional a uno de los bancos más potentes, ese que con nuestro dinero se ha convertido en uno de los más ricos, pero también de los más pobres en gratitud y calidad humana. Ese que ha sabido, como todos sus homólogos nacionales, aprovecharse de la bondad de las gentes conformistas de este país, aprovecharse también de sus desgracias y, de una legislación que parece proteger únicamente los intereses de estas entidades, en detrimento de los más débiles. Una legislación que utiliza la maquinaria democrática y su Estado de Derecho, para dar forma a un inverosímil escenario de injusticia para sus ciudadanos y, albergar a un gran número de insaciables tragaperras que se han arropado bajo las sábanas celestiales de este fantástico paraíso financiero situado al sur de Europa.

Señores representantes políticos, ha llegado el momento de demostrar su talla profesional y humana, ha llegado el momento de demostrar si son dignos representantes nuestros. Nosotros, los ciudadanos, cumplimos puntualmente y con sacrificio para poderles pagar sus privilegiados salarios, para que nos defiendan de esta estafa permanente. Se encuentran ustedes ante una oportunidad histórica en la que tendrán que elegir entre defender a la ciudadanía, o traicionarla mientras siguen el juego de la tiranía totalitaria del dinero, que se está apoderando de nuestras vidas y robando nuestra felicidad.

La democracia está enferma, reclama a gritos que la rescatemos, que le quitemos este tupido velo que la envuelve de corrupción e injusticia. Ustedes, señores políticos, se llenan la boca a diario con sus discursos vacíos y cada día menos creíbles, orgullosos de ejercer sus funciones en un marco de derecho y honradez democrática en el que se escudan. Tal vez no se den ustedes cuenta, aunque me temo que sí, que están traicionando a esa democracia por la que tanto hemos luchado, convirtiéndola con su permanente ejercicio de permisividad y protección a la banca, en una total dictadura de los mercados financieros.

Su falta de valentía a la hora de decir la verdad, de poner freno a los graves atropellos que está cometiendo la banca en nuestro país, no permitirá que puedan explicar con orgullo a sus hijos y nietos el papel que están escribiendo ustedes en esta gran página histórica. Yo permanezco con mi huelga de hambre aquí en la calle, con un cansancio y unas condiciones climáticas que se tornan inhumanas, a la espera de que ustedes, los representantes políticos, decidan dar un paso al frente y alinearse con aquellos que defendemos la justicia social y los derechos humanos. Seguiré aquí, junto a otros ciudadanos, que ante el autismo de las administraciones, hemos decidido organizarnos para defender nuestros derechos a una vida y a una vivienda digna, a una justicia global económica y fiscal. Hemos perdido el miedo. Hemos decidido acompañarnos, caminar juntos por esta larga travesía. En mi caso, con los compañeros de la PLATAFORMA DE AFECTADOS POR LA HIPOTECA y ATTAC ACORDEM. Seguiré aquí, apostillado en las puertas del banco, con la esperanza de que algún día decidan unirse a la ciudadanía, con la esperanza de que algún día decidan poner fin a toda esta tiranía y dejen de alimentar a nuestro verdugo; con la esperanza de liberar a nuestros hijos de estas cadenas.

Medios de comunicación, Jueces y Políticos: la democracia os necesita, la ciudadanía os espera.

José Luis Burgos.

La Plataforma de Afectados por la Hipoteca impide un desalojo. Stop desahucios!

El impago de hipotecas: una extorsión legal.

En España, la legislación permite a los bancos practicar una extorsión legal sobre sus clientes hipotecados en caso de impago. En Francia y EE UU, si una persona no puede pagar la hipoteca de su vivienda, entrega las llaves al banco y se queda en la calle. En España, la justicia desahucia al moroso a petición del banco, pero la cosa no acaba ahí. El desahuciado, sin casa, debe seguir pagando la deuda más los intereses.

En España, cuando una persona que tiene contraida una hipoteca con un banco no es capaz de seguir abonando sus letras, la entidad embarga la vivienda y la pone a subasta. Quedarse en la calle sería un mal menor comparado con la tenebrosa realidad. Pues el afectado por desahucio tiene la deuda viva si esta supera el valor del inmueble. De esta forma, el drama de una familia que ha perdido su piso adquiere tintes de verdadera tragedia personal. El desahuciado, sin casa, debe seguir pagando la deuda más los intereses. De lo contrario, el banco está legalmente facultado para retener el resto de bienes disponibles.

Los bancos son directamente responsables de esta extorsión, ya que en su momento no dudaron en inflar la burbuja inmobiliaria concediendo hipotecas sobre viviendas cuyo precio estaba sobrevalorado. Tras el pinchazo de la burbuja, el banco subasta la vivienda del moroso a un precio muy inferior al de la hipoteca, y el deshauciado debe seguir pagando la diferencia entre el precio de venta en subasta de la vivienda y el préstamo original.

Cayo Lara, Coordinador de Izquierda Unida (IU), exige al Gobierno que ataje una situación que califica de “insultante”. En este sentido, una de las propuestas presentadas por esta formación política es la regulación de la dación en pago. Es decir, que si un ciudadano no puede pagar su hipoteca, entregue al banco su vivienda y con ello dé por cancelada por completo su deuda. Es una fórmula que ya existe en Francia y EEUU, y se conoce como efecto sonajero evocando la imagen de devolver las llaves de una casa.

IU avanza que haría falta retocar, por un lado, la Ley Hipotecaria, para que “sólo el bien hipotecado responda como garantía del pago del crédito concedido”. Y por otro, se incluiría la dación en pago en el Código Civil como “procedimiento preferente” para liquidar los impagos de un crédito. Además, IU demanda una Ley de Endeudamiento Familiar, a fin de que las familias no puedan entramparse de forma ilimitada.

Las hipotecas están ahogando no sólo a las familias, sino también al conjunto de la economía. El fuerte nivel de endeudamiento familiar, debido en gran medida a la burbuja inmobiliaria, pesa más cuanto menores sean los ingresos de los hogares. Tras pagar la letra de la hipoteca, las familias apenas disponen de renta líquida para el consumo de otros bienes. Y así, la sombra de la recesión continúa planeando sobre una economía que, como la española, ha sido secuestrada por los banqueros.

Y mientras tanto la banca, a través de sus servicios de estudios y sus 100 economistas incluidos en la nómina de “investigadores” de Fedea, sigue reclamando una reforma a peor, del sistema público de pensiones. Por cierto, ¿saben ustedes quienes integran el Patronato de Fedea?

Josep Oliu i Creus (BANCO SABADELL) Salvador Alemany Mas (ABERTIS Infraestructuras, S.A.), Fernando Becquer Zuazua (IBERDROLA, S.A.) Felipe Benjumea Llorente (ABENGOA S.A.) Ángel Ron Güimil (BANCO POPULAR) Miguel Blesa de la Parra (CAJA MADRID), Ana Patricia Botín O’Shea (BANCO ESPAÑOL DE CRÉDITO), Emilio Botín Ríos (SANTANDER), Antonio Brufau Niubo (REPSOL – YPF), Santos Martínez-Conde Gutierrez-Barquin (CORPORACIÓN FINANCIERA ALBA, S.A.), Francisco González Rodríguez (BANCO BILBAO VIZCAYA ARGENTARIA), José Luis Malo de Molina Martín Montalvo (BANCO DE ESPAÑA), Javier Ramos Gascón (BOLSA DE MADRID), Luis Angel Rojo Duque (FUNDACIÓN RAMÓN ARECES), Isidro Fainé (LA CAIXA), Alejandro Beltrán de Miguel (McKinsey&Company).

Aviso: Se ruega a los viandantes presten atención a sus carteras.

José Antonio Pérez – ATTAC Madrid

Yo invito, tú pagas.

A comienzos del año 2009 la economía mundial pendía de un hilo: los mercados de valores se desinflaban, el crédito era un sueño de los buenos tiempos y los bancos caían como fichas de dominó desde Estados Unidos hasta Europa. La deuda privada se convirtió en pública y los gobiernos, auspiciados por las grandes instituciones bancarias y financieras, empezaron con los recortes. Esta semana las grandes firmas financieras de Wall Street anuncian nuevo récord en el pago de bonus y las grandes fortunas siguen evadiendo impuestos con sus artificios de ingeniería fiscal. Recuerda a esa broma que suelen hacerse los amigos en el bar, yo invito y tú pagas.

Por segundo año consecutivo, los banqueros de Wall Street se van a repartir 140.000 millones de dólares, un 4% más que el año pasado, en un país donde la tasa de desempleo no desciende y la protección social está bajo mínimos. Lo más grave es que entre los afortunados hay entidades que fueron rescatados con dinero público, como AIG.

Al otro lado del Atlántico, España sufre los recortes que Europa ha impuesto con el beneplácito del Gobierno. Las clases medias son las más afectadas, con la bajada y la congelación de sueldos a funcionarios y pensionistas, así como un incremento en los impuestos indirectos que afectan a toda la población. En un intento de contentar a la izquierda, el Gobierno ha elevado el fisco a los que “más tienen”, pero a pesar del guiño, los que de verdad “más tienen” son las grandes fortunas, aquellas que evaden impuestos de forma sistemática a través de las SICAV (Sociedad de Inversión de Capital Variable).

Estas sociedades invierten en valores mobiliarios y financieros. Tributan un 1%, cuando tendrían que hacerlo al 30% como las demás sociedades. Para poder crear una SICAV hay que comenzar con un capital mínimo de 2.400.000 euros y las plusvalías quedan libres de tributación. A pesar de que la sociedad debe estar constituida por un mínimo de 100 accionistas, suelen usar lo que se denomina “el mariachi”, alguien que sólo pone el nombre para que los verdaderos accionistas trabajen a su antojo y disfruten de pingües beneficios gracias a los chanchullos que cometen, ya que cuando sacan dinero dicen que no se trata de ganancias sino de reducción de capital. Mientras, los mileuristas siguen aportando religiosamente su granito de arena para salir de la crisis.

El Gobierno de España parece que ha metido mano en el asunto. A partir del 1 de enero del 2011, las SICAV van a tener que tributar entre un 19 y un 21%. Pero desde el primer día del anuncio del cambio de la normativa fiscal ya se están augurando grandes fugas de capitales. ¿Acaso estos evasores de impuestos consentidos no quieren ayudar a su país? ¿Acaso estos evasores que se han estado beneficiando de un régimen favorable ahora que toca “arrimar el hombro” en tiempos difíciles va a dejar sus compatriotas a solas con la crisis?

Las grandes fortunas y los bancos tienen responsabilidades y cuentas que rendir con la sociedad, pero parece que para algunos su máxima sigue siendo la irresponsabilidad. Una prueba de ello es el informe publicado por SETEM (federación de ONGs de solidaridad internacional), que demuestra que 49 grandes bancos europeos, entre ellos los españoles BBVA y Santander, fomentan que “los países pobres pierdan cada año 160.000 millones de dólares a causa de la evasión fiscal”. Otro ejemplo de esta irresponsabilidad son las irregularidades que bancos estadounidenses como JPMorgan Chase o Bank of America han cometido con el embargo de viviendas a sus prestatarios.

Esos que cometen estas irregularidades e inventan nuevas formas para encubrir sus ganancias a través de innovaciones financieras, son los mismos que provocaron la crisis de las hipotecas subprime a través de maquillaje y fórmulas engañosas. Son los mismos que nutren de capital a los paraísos fiscales y fomentan masivamente los flujos de economía sumergida. Son como el amigo con el que vas al bar y dice: yo invito y tú pagas.

David García Martín – El Mercurio

El banquero que te desahucia.

Primero dieron las hipotecas a mansalva sin importar si el cliente podía afrontar las cuotas, las empaquetaron para que no oliesen a subprime o basura y las vendieron a través de paraísos fiscales. ¿Se acuerdan? Ese fue el origen de la crisis.

Ahora vuelven. Son los mismos banqueros de Wall Street, o sus primos, o los que los absorbieron, los de JP Morgan, Bank of America, Wells Fargo… Vuelven para hacer lo inverso: practicar desahucios a mansalva a quienes hipotecaron en recua. Desahucios firmados en serie (¡hasta 100.000 expulsiones al mes!), a veces sin respetar las garantías legales.

La fiscalía les hurga. Cunde el clamor por una moratoria de las ejecuciones. Pero el rojísimo Gobierno de Obama se tienta el pulso: “Una moratoria tendría consecuencias inesperadas”, dijo el martes el portavoz Robert Gibbs: cree que aplazaría la recuperación inmobiliaria. Varios bancos implicados se han avenido a suspender temporalmente las evacuaciones.

En España, la expulsión casera más frecuente no es tanto el desahucio bancario por impago de hipoteca como el del acoso inmobiliario a arrendatarios de alquiler antiguo. A ver si sale a la luz esta ruin operativa a raíz del caso Helios, un asunto de corrupción de licencias en el barrio del Raval barcelonés, en que la mafia de turno amenazó de muerte a la (hoy ex) concejal Itziar González, quien más sabe en España de ese tipo de acoso.

Volvamos a los simpáticos banqueros desahuciadores. Mientras sus clientes desempleados están en vilo, ellos brindan. Un estudio de The Wall Street Journal, la Biblia del lugar, acaba de cuantificar en 104.000 millones de euros las primas que recibirán este año los altos empleados de sus 35 primeras firmas: un 4% más que en 2009. Ya Obama aseguraba en septiembre de 2009: “Estamos en un país en el que generalmente el Gobierno no dice lo que uno puede pagar o no a sus empleados”. Mientras el muy conservador Durão Barroso se quejaba: “Nuestros ciudadanos están horrorizados ante las informaciones de que los bancos que han recibido dinero público están pagando bonus exorbitantes”.

Los datos del WSJ discrepan de la encuesta realizada en julio por la consultora Mercer a 39 entidades de ambos lados del Atlántico: según ella, el 94% habría recortado el bono de sus directivos. Pero en caso de duda, siempre la Biblia.

¿Mantendrán los europeos el plantel de exigencias para no contaminarse otra vez del virus de Wall Street? La directiva acordada en julio por la Comisión, el Consejo y la Eurocámara es sólida: separa del todo los componentes variables y fijos de la retribución; ordena que entre el 40% y el 60% del bonus no pueda cobrarse antes de tres o cinco años; obliga a recuperarlo si los resultados son malos… Pero es eso, una directiva, no un reglamento: cada país la traspone con sus acentos. Aunque el Comité de Supervisores Bancarios (CEBS) acaba de ordenar que todos mantengan el mismo nivel de rigor. Veremos.

Xavier Vidal-Folch – El País