Estamos retrocediendo.

Bertín Osborne y el nuevo programa de TVE que aborda la discapacidad

Por Enrique G. Blanco (Ciudadano afectado por gran discapacidad derivada de enfermedad)

El pasado domingo pude ver en La 2 un programa recientemente creado en TVE llamado Un mundo mejor, presentado por el cantante Bertín Osborne y dedicado a aproximar a la sociedad a las personas que padecen una discapacidad u enfermedad rara entre otras cuestiones. Como persona con un alto grado de discapacidad he de decir que no me ha gustado demasiado observar que en las entrevistas el presentador trate de diferente manera a las personas con discapacidad respecto a las demás, dirigiéndose en ocasiones hacia ellas como si se dirigiera a un niño, con bromas etc.., marcando básicamente esa diferencia con el resto de personas (sin discapacidad) a las que entrevista.

En este programa hubo un detalle que me llamó la atención cuando entrevistó a una señorita con parálisis cerebral que es profesora de una universidad y a la vicerrectora (sin discapacidad). El modo de dirigirse el presentador y hacer las preguntas a una y a la otra era diferente, cayendo en el triste tópico de que a las personas con discapacidad haya que hablarlas en algún momento de forma diferente a las demás, haciéndoles el típico chistecillo o bromilla. En esta actitud de bromas y chistecillos llegó incluso a preguntar a la profesora “que si tenía novio o salía con alguien”. Y yo me pregunto: ¿por qué no le preguntaría también eso a la vicerrectora?

Es muy favorable que para este tipo de programas se deje de caer en la típica costumbre del paternalismo, del “vamos a decir que son iguales, pero nos expresamos como si fueran diferentes”. Así mismo, sería bueno que también se opte por presentadores con discapacidad visible. Creo que sería el mejor modo de enfocar un programa así, porque además serviría de auténtico ejemplo educativo a la sociedad. Sería un buen modo de predicar con el ejemplo, porque bueno es que quien habla de integración la demuestre realmente.

Esto es igual de aplicable, dicho sea de paso, a las directivas de las asociaciones de discapacitados (a las que dicho programa también tiene como meta promocionar), puesto que muchas están formadas por personas sin discapacidad o al menos sin discapacidad severa.

Volviendo al programa, imagino que TVE ha de tener en plantilla a periodistas con gran discapacidad que hayan superado sus oposiciones (aunque ahora mismo no conozca a ninguno que presente algo en TVE). Estoy convencido de que el reto de poder llevar un programa así le parecería magnífico desarrollarlo a cualquiera de ellos si se lo propusieran.

No entiendo por qué una mayoría de cadenas caen siempre en el tópico de abordar la discapacidad (las muy pocas veces que lo hacen) sin contar realmente con la participación de personas con discapacidad en la dirección, realización y presentación de esos programas. Si no cambiamos estos detalles es muy difícil que en este país podamos evolucionar y situarnos a la altura de lass ociedades más avanzadas.

No obstante, puesto que anteriormente no existía ningún programa de este tipo en TVE, bienvenido sea, porque algo más educará a la sociedad para que deje de vernos como a seres raros y sepa que existimos. En los últimos tiempos, las personas con discapacidad venimos detectando una inminente necesidad de que la sociedad sea educada en este aspecto y, como sabemos, la educación no solo se da en los colegios sino también en la televisión, que es la gran escuela de adultos, aunque en tantas cosas dé tan malos ejemplos y maleduque.

Fuente: 20Minutos

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La grandeza de la diferencia y de saber imponerse al paradigma del sistema.

Maestro Pineda

El rostro y el discurso de Pablo Pineda, el único diplomado universitario con síndrome de Down en España, removió, desde nuestra portada, a una sociedad que pone etiquetas y cercena las posibilidades de las personas con discapacidad.

Cuando nació, hace 29 años, a sus padres les dijeron que nunca podría aprender, excepto lo más sencillo. Hoy es diplomado en Magisterio y pronto se licenciará en Psicopedagogía por la Universidad de Málaga. Y ha empezado a trabajar en el área de bienestar social del Ayuntamiento de esa ciudad, que es la suya. Ciertamente, Pablo Pineda es la única persona con síndrome de Down, en toda Europa, que ha llegado tan lejos; una excepción, casi un milagro. Tal vez una esperanza para cierto número de padres que, angustiados, se preguntan qué porvenir les espera a sus hijos que, como Pablo, han nacido con un fallo genético. En esta entrevista, Pablo envía un mensaje a sus iguales, y a los padres de esos niños, a los profesores y a la sociedad entera. Sabe lo que dice: ha convertido su difícil vida, marcada por una categoría (…), en una experiencia singular a base de esfuerzo, de aguante, de buscar los caminos más idóneos; en un transcurrir lleno de satisfacciones conseguidas a pulso y una a una. La verdad es que si Pablo Pineda es una excepción, él no quiere serlo; no quiere estar solo, ni que le señalen con el dedo. Y si no para de hacer entrevistas, de salir por televisión, es porque todo lo hace para ayudar al colectivo del que se ha convertido en una bandera.

"A los 21 años me entero de lo que es esta discapacidad. Cuando empecé a leer en los libros, me dije: yo no soy así"

"Te etiquetan y de ahí no sales. Lo que más me compensa es demostrar lo que somos capaces de hacer"

Creo que está muy acostumbrado a las entrevistas. Mucho. Al principio me chocaba, porque veía mi vida tan normal, tan fuera de interés. ¿Y qué he hecho yo de extraordinario? Aunque la primera noticia de que era síndrome de Down la tuve a los seis o siete años. Un profesor de universidad que llevaba el Proyecto Roma, don Miguel García Melero, en el despacho del director me preguntó: "¿Tú sabes que eres síndrome de Down?". Yo, inocentemente, le dije que sí, aunque no tenía ni idea. Él lo notó y se puso a explicarme qué era eso (…). Y yo, como a todo le saco punta y tengo esa agudeza mental, le dije: "Don Miguel, ¿soy tonto?".

¿Por qué se lo preguntó? No sé. Es difícil saberlo. Quizá si a los seis años te asocian con un síndrome, tú lo asocias a ser tonto o no. Él me dijo que no era tonto, y le pregunté: "¿Y voy a poder seguir estudiando?". Él me dijo: "Sí, por supuesto". Luego comenzó el proceso de la calle; los niños empezaron a decirme: "Pobrecito, está malito". Y yo me enfurruñaba, porque no estaba enfermo.

Pero sí veía que su cara era distinta. Eso sí. Que tenía los ojos más alargados, que las manos no eran iguales. No había visto a otros niños con síndrome, pero quizá tenía la mosca detrás de la oreja. En casa le pregunté a mi madre: ¿Es verdad que soy síndrome de Down? (…) Y volví a hacer la misma pregunta: "¿Puedo seguir estudiando?". "Claro", dijeron, "sin problemas". Estaba muy a gusto en el colegio, con mis compañeros. Luego, durante un tiempo, no tuve interés de saber más; hasta que empecé a estudiar la carrera de Magisterio, a los 21 años, al tocar el campo de la educación especial: ahí es cuando me entero de lo que es esta discapacidad. Aunque, al describirla, los libros hablaban de que era una enfermedad y de la cultura del déficit, de todos los problemas que tienen. Muy negativo. Y cuando empecé a leerlo, me dije: yo no soy así.

¿Pensó que era un síndrome de Down un poco especial? Exactamente. También pensé (…) que otros muchos síndromes de Down que ya conocía tampoco eran como los describían los libros. La literatura nos pone peor de lo que somos, y nos aparta. (…)

¿Y cuándo se aceptó del todo? Pronto. He dado conferencias, y en una de ellas, cuando tenía 14 años, una señora me preguntó si me haría la cirugía estética para cambiar los rasgos de mi cara. Y le dije: "No, lo tengo a mucha honra". Y luego: "¿Es que no te gusta como soy?". Yo he sido muy exigente conmigo mismo. (…)

En realidad, su vida debe de ser difícil, necesita ser un buen guerrero para llevarla. Sí que es duro, más que nada porque siempre tienes que estar demostrando que puedes. (…) Es muy cansado, te hartas. A veces piensas que los prejuicios han disminuido, pero es que están más soterrados. (…)

¿Sus padres le han empujado a que hiciera usted las cosas, consultaron a los médicos cuando era pequeño? Cuando empezamos, más que consultar a los médicos, eran ellos los que decían a los médicos qué había que hacer. Ellos decían: este niño no podrá aprender más que las cosas más sencillas, y mis padres no les hacían caso: tu ocúpate de las amígdalas, que yo me ocupo de su educación. Nunca creyeron que no podría aprender. (…) Mis padres siempre han pensado que yo debía ser autónomo y me han educado para ello. (…)

Leía el otro día en un libro que ser Down, como sucede con otras cosas, le coloca a uno en una categoría que pesa mucho más que las potencialidades que se tengan, los talentos que pueda tener. Te etiquetan y de ahí no sales. Toda la vida voy a llevarlo encima. Así como a David Bisbal le llaman el triunfito, a mí me llaman el síndrome de Down. Hay consuelos (…), yo veo que en el trabajo me consideran útil, y eso me gusta. Pero lo que más me compensa es demostrar lo que somos capaces de hacer, que lo vean a través de lo que yo hago. Claro que esto solo se puede entender si a uno le importan los demás, si eres progresista. (…)

Doctorado en cine

Tras la pista. El maestro Pineda, de nombre Pablo, primer universitario con síndrome de Down de Europa, tiene hoy 37 años, sigue viviendo en Málaga, en casa de sus padres, igual que sigue escuchando Los 40 principales. Se diplomó en Magisterio, pero no llegó a licenciarse en Psicopedagogía. Le quedaron cuatro asignaturas y las fue abandonando poco a poco, mientras preparaba el asalto a una trinchera inesperada y quizá aún mayor: el cine.

Concha de plata. En 2009 interpretó con éxito apabullante a un trasunto de sí mismo en la película Yo, también, junto a la actriz Lola Dueñas, rol por el que se le concedió la Concha de Plata a la mejor interpretación en el Festival de Cine de San Sebastián, y por el que fue candidato al Goya al mejor actor revelación.

Integración. Su caso abrió una cuña, pero los muros persisten: sigue siendo el único español con síndrome de Down (hay unos 34.000 en España) en posesión de un título universitario. Y solo un 5% de aquellos en edad de trabajar tiene empleo.

Su lucha. Ocho años después de que saliera su rostro en nuestra portada -"guardo la revista como oro en paño"-, Pineda se dedica a impartir conferencias y a batallar por sus semejantes. "He viajado a Bélgica y cruzado el océano hasta Colombia", dice. Para que los directivos de Endesa, Mapfre o Bancaja vean en su rostro el salto posible. "Les impresiono, se quedan descolocados". Un proyecto alicantino que lleva su nombre ha impulsado la contratación de 42 personas con discapacidad en empresas privadas.

Fuente: El País.com

“Diversidad funcional y crisis. Un silencioso clamor descompensado dispuesto a salir a la calle.”

Por Mª Ángeles Sierra.

 

La libertad no consiste en tener un buen amo, sino en no tenerlo.

(Cicerón)

En situaciones normales, ajenas a la actual crisis económica, el drama que sufrimos las personas con diversidad funcional (discapacidad) es con mucho muy superior al del resto de la población estandarizada,- por decirlo de alguna manera-, debido fundamentalmente a la falta de voluntad política y social para compensar de una forma individual y rigurosa el terrible agravio económico comparativo que tenemos que soportar para hacer frente al coste de servicios, mecanismos y herramientas que supone alcanzar nuestra igualdad de oportunidades para llegar al mismo nivel del punto de arranque que el resto de la población. Algo que más que un derecho “nuestro”, debería ser entendido como un deber inexcusable tanto político, como económico y social. Y digo esto, porque estamos hablando de una realidad, que tanto de forma directa como indirecta, nos afecta a todos y cada uno de los ciudadanos y no podemos consentirnos una exclusión ni individual ni colectiva por mor de un sistema social primero mal entendido y finalmente mal hecho y despiadado.

Durante muchos años hemos sido testigos directos de la promulgación de infinidad de leyes internacionales, nacionales y autonómicas, normativas europeas, decretos, ordenanzas, programas y planes o celebraciones de costosísimos congresos y otro tipo de eventos, que si en algo nos ha hecho avanzar, ha sido en llegar los primeros, ahora en plena crisis, en ser de los colectivos más azotados por la injusticia capitalista neoliberal y devoradora que estamos viviendo.

Todo ese supuesto bien intencionado papel mojado, -de cuya buena intencionalidad, personalmente siempre he dudado muy mucho-, nos ha llevado al punto en que hoy estamos.

La tasa de desempleo de las personas con discapacidad está cinco puntos por encima de la media, eso sin profundizar en que un alto nivel del empleo de las personas con discapacidad en este país es un empleo al más puro estilo tanto esclavizante desde el punto de vista pedagógico, como esclavizado, desde un punto de vista práctico, que apenas si da para que sean solo unos pocos los que pueden llevar una vida normal y escogida de forma libre e independiente.

Pero no nos engañemos, esto no implica que el altísimo número de personas con discapacidad que no encuentra un trabajo reciba fondo social alguno. Lo reciben, si, pero en cantidades miserables (345 Euros mensuales), en la mayoría de las veces y en muy pocos casos, ya que para alcanzar el derecho a esta mísera prestación antes tienen que cumplirse una serie de rigurosos requisitos, derivados de esas mismas leyes y de las políticas del recorte que desde hace ya mucho tiempo, se nos vienen aplicando. Lo que finalmente nos lleva a que sin la posibilidad de alcanzar una autonomía económica, lejos de la tan cacareada inclusión propagandística, se nos excluye como ciudadanos.

En el área de educación no estamos mejor, por mucho que algunos se empeñen en vendernos lo contrario y si no que se escuche el que desde hace años viene siendo el clamor de miles de madres y padres porque no están dispuestos a que sus hijos por falta de dotaciones económicas y recursos humanos, sean segregados, entre otras muchas razones éticas y humanas, porque de esa segregación se acabará enquistando un déficit de educación y formación de las que con el tiempo serán “culpados” y por tanto excluidos socialmente, siendo entendidos de un lado como carga social insostenible y de otro como ciudadanos improductivos en el mundo del trabajo.

Y por último, -y para no extenderme demasiado aunque la problemática da para mucho más-, los recortes en salud y en dependencia, al ser uno de los colectivos con mayor número de usuarios, ni que decir tiene que volverá a situarnos socialmente en el mismo nivel del que veníamos el de ser un grupo de ciudadanos ajenos, desconocidos, estigmatizados, invisibilizados y por tanto, sistemáticamente discriminados, al abrigo del paradigma del modelo médico rehabilitador del que con mucho sacrificio y desde hace muchos años, las personas con diversidad funcional nos venimos alejando, para dar paso al nuevo modelo social de vida independiente, actualmente secuestrado .

De esta realidad que se irá sin lugar a dudas con la actual crisis acrecentando y de la que ya podemos dar buena fe con datos de recortes de centros, atención en educación a la inclusión, prestaciones económicas que no llegan, sistemática negativa a tomarse en serio la necesidad, la productividad económica y el ahorro que implicaría la aplicación de la demandada e ignorada asistencia personal, etc., hay sin duda dos grandes responsables que como siempre y frente a su responsabilidad miran para otro lado.

Por línea directa esos que durante décadas han ido recabando fondos y prebendas a cambio de ser nuestros interlocutores válidos transformándose más bien en clase dominante, silenciadora e invisibilizadora de nuestros colectivos bajo el paraguas de ONGs; y aquellos otros que como tal les constituyeron, para quitarnos como fuerza demandante del medio a la par que se sirvieron de su falso visto bueno y sus aplausos y que no podían ser otros que quienes optan por llamarse, tras imponernos unas marcadas y segregacionistas reglas de juego democrático, nuestros máximos representantes: nuestros políticos con responsabilidad y representatividad en tanto en cuanto son los responsables del control, la productividad, la eficiencia y la gestión de nuestro erario, como indiscutible posesión del Estado encaminada a proteger y desarrollar la mejora de calidad de vida de la ciudanía y que sin temblarles el pulso han ido dilapidando.

A ambos, representantes directos y políticos, si es que en este país aun se puede decir algo, deberíamos y cuanto antes exigirles responsabilidades. No debemos consentir y tampoco comprender, tras habernos demostrado su pésima “buena voluntad” y su peor hacer, porque de ser así, estaremos nosotros dando también el visto bueno a ser entendidos como una especie de pseudo-ciudadanos, con lo que nos acabaremos auto-discriminando.

Es hora ya de tirarse a la calle de manera inclusiva con el resto de la población, si de verdad nos autoproclamamos parte de ella porque nuestros problemas son los mismos, con una única salvedad que dadas nuestras circunstancias, en nosotros se acrecientan.

 

15 de Octubre, que nada ni nadie ahogue nuestra verdad.

Podemos y debemos en la calle, hacer acto presencia.

Un agravio que con la actual situación política y financiera volverá a sepultarnos.

El CERMI denuncia ante la ONU el "agravio" económico que genera la pobreza entre las personas con discapacidad

MADRID, 7 Sep. (EUROPA PRESS) –


   El Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI) ha denunciado ante la Organización de Naciones Unidas (ONU) el "agravio" económico que genera la pobreza entre las personas con discapacidad, según ha explicado en un comunicado.

   Así, en el marco de la IV Conferencia de Estados Parte de la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, que se celebra estos días en Nueva York, en la sede de la ONU, el CERMI ha presentado la publicación ‘Pobreza, Discapacidad y Derechos Humanos’ de Beatriz Martínez Ríos, que consiguió el III Premio CERMI Discapacidad y Derechos Humanos en 2011.

   En este estudio, señala la conexión que existe entre discapacidad, pobreza y vulneración de los derechos humanos, "factores que mutuamente se alimentan y condenan a las personas con discapacidad a la exclusión más severa".

   En este sentido, explica que el colectivo "no solo dispone de menos ingresos, sino que ve cómo se encarecen los productos, bienes y servicios que necesita para su vida diaria a causa de su discapacidad".

   El acto ha sido presidido por la secretaria general de Política Social y Consumo Isabel Martínez y en él han participado el presidente del CERMI, Luis Cayo Pérez Bueno; el embajador de España ante la ONU, Juan Pablo de la Iglesia; un miembro del Comité de Derechos de las Personas con Discapacidad, Ana Peláez; y la autora del estudio.

Fuente: EPSOCIAL

MANIFIESTO SALTAMONTES.

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A todas y a todos:

Una compañera del colectivo Patrañas, Carmen Soria, os convoca a la presentación de su libro Manifiesto saltamontes, el día 2 de septiembre, viernes, a las 17,30 h., en la FNAC de ParqueSur, Leganés.

Dª Carmen Soria ha vivido para escribir este Manifiesto saltamontes. Tanto esfuerzo, tanta energía ha consumido durante los dos años largos de trabajo casi diario, que ha terminado agotada psíquica y físicamente. Lo ha escrito para nada, dice ella, pues no cree en la propia salvación y ha perdido mucha fe en sus contemporáneos, en su patria y en esta civilización. Sin embargo, lo ha escrito…

Y leído como lo que es este Manifiesto saltamontes, como la dura biografía de una generación de Personas Diversas Funcionales en Europa, se convierte en una bofetada –por más que amable en las formas, que Dª Carmen Soria jamás da un puñetazo sobre la mesa– en nuestra cara siempre recién lavada de civilización del desarrollo.

Enviado por A. M.

Discriminadores a sueldo en la Xunta de Galicia.

El Concello de Arteixo no garantiza la seguridad de Arturo en un

campamento y además le expulsa vía telefónica por tener diversidad

funcional.

 

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Por Esther Cuadrado,

Correo que he enviado al gabinete del presidente de la Xunta, a Educación, y a Bienestar. Mañana pondremos la correspondiente denuncia.

Buenas tardes,

Por la presente pongo en su conocimiento que mi hijo, Arturo Piñeiro Cuadrado, se matriculó en el Campus Medio Ambiental del Concello de Arteixo  como cualquier niño empadronado en el concello. Actividad por la que hemos abonado el precio público fijado por el Concello. Hoy primer día del campamento, acude como todos los niños al Colegio Ponte dos Brozos a las 9:30 de la mañana. Recibo una llamada a las 12 y media de la mañana en la que me comunican que mi hijo se ha caído a un río, y nos piden ropa de recambio.

Se desplaza mi marido de inmediato con ropa seca, y  trae a Arturo de vuelta a casa. A las 14:20 de la tarde recibo una llamada telefónica en la que se me comunica que mi hijo no puede acudir a este campamento. Que un niño “así” no puede estar. Que en la Concejalía de Educación les habían dicho que no querían a este niño en sus campamentos. Se niegan a comunicarnos por escrito la expulsión de Arturo del campamento.

Arturo tiene una discapacidad del 35% conocida por el Concello.

Realizamos la matrícula al campamento adjuntando copia del certificado de minusvalía.

Días antes a la realización de la matrícula nos dirigimos vía correo a la concejalía de medio ambiente y a la concejalía de educación solicitando que Arturo pudiese asistir a los campamentos de Educación, ya que este año están limitados a los niños cuyos padres trabajan en verano, y explicamos que es muy beneficioso para Arturo poder estar y relacionarse con otros niños también en época estival.

Registramos escrito en el Concello dejando constancia de que matriculábamos al niño en el campus ambiental y que estábamos a la espera de que Educación buscase una solución, ya que llamaron a  mi marido y le mostraron su total disposición para encontrar la solución para que Arturo pudiese pasar las mañanas con otros niños.

Arturo ha acudido en tres ocasiones a campamentos organizados por la concejalía de Educación, sin que ni los trabajadores del Concello ni las monitoras nos hayan reportado jamás ningún tipo de incidencia ni hayamos tenido ningún inconveniente para realizar su matrícula.

No entendemos cómo además de que por falta de vigilancia o mala praxis se ponga en riesgo la integridad física de Arturo, se permitan comunicarnos la expulsión de Arturo del campamento por tener una diversidad funcional.

Comprenderán ustedes que además de hacer pública la situación, tomemos las medidas que consideremos oportunas.

Esther Cuadrado

¡Algo está cambiando, estamos despertando!

Nuestros compañeros adredistas  de Leganés, en la lucha. Si a alguien no le interesa en este país la inclusión es precisamente a quienes dicen representarnos y no nos representan.