Esta es la naturaleza real de los individuos que gobiernan este país, “los banqueros”… auténtico cáncer de nuestra sociedad.

Durante el transcurso de mi viaje por distintas ciudades de la geografía española, he ido recogiendo testimonios de distintas víctimas que han caído en las redes de la banca. El abanico está abierto a cualquier banco o caja, por tanto, no es que yo me haya centrado únicamente en las estafas del Banco Santander, pero os puedo asegurar que de cada 10 casos, casi el 50% pertenecen al Santander. ¿Casualidad? ¿Mayor volumen de negocio? ¿Más ladrones que el resto? … lo dejo a vuestra opinión.

He recogido testimonios de víctimas del Banco Santander para todos los gustos. Delitos de blanqueo de capital, utilizando cuentas y datos de clientes, sin ellos saberlo. Delitos por falsificación de firmas para quedarse con el dinero de herencias. Delitos por apropiación indebida de fondos, por incumplimientos de contrato, utilización de datos de personas difuntas para el blanqueo de capitales o evasión de fortunas hacia paraísos fiscales, acosos, amenazas… ¡Vaya, un repertorio delictivo de lo más completo!

UNA VIDA HUMANA EN PELIGRO

Hay un caso especialmente sangrante con el que se me revolvió el estómago y salí de su domicilio, después de 3 horas de entrevista y grabación en vídeo, con un nudo en la garganta y una impotencia tremenda. Una familia humilde, sin ningún tipo de cultura financiera. Una familia destrozada en manos de psiquiatras desde hace ya unos años. Una familia que vive con la desgracia de tener un hijo tetrapléjico desde hace ya 11 años, tras haber sufrido un accidente de tráfico cuando tenía tan solo 19 años y regresaba un día de su trabajo. Lesiones cerebrales tras haber permanecido sin respiración durante mucho tiempo, a la espera de que llegasen ambulancias con atención médica.

Tras una larga lucha con la compañía de seguros, consiguieron cobrar la indemnización por un importe de 300.000 euros. Tuvieron ese dinero ingresado durante bastante tiempo en una cuenta de ahorro del banco X, hasta que un día, los secuaces de Botín olieron el dinero y fueron a visitarlos a casa. El Banco de Santander les vendió una película perfecta donde iban a aportarle grandes beneficios a su hijo Juan Pedro, era una inversión que no le ofrecían a cualquier cliente, se la hicieron a ellos como atención especial a la difícil y trágica situación en la que había quedado Juan Pedro. Los padres, “repito, con una ingenuidad y falta de conocimiento absoluto en materia financiera”, dijeron al Santander por activa y por pasiva, que ese dinero no les pertenecía a ellos sino a su hijo Juan Pedro, para darle toda la atención que precisara y hacerle la vida más llevadera. En todo momento quedó claro que ese dinero no podía correr ningún riesgo y que debía tener disponibilidad absoluta ante cualquier contratiempo o tratamiento clínico que tuviera el hijo.

El Banco Santander les aseguro que su dinero no corría ningún peligro y que supondría un beneficio importante para el futuro de su hijo, con lo cual, finalmente accedieron a la operación. Se trataba de una operación para clientes selectos, ellos con su escaso dinero no podían entrar en tan selecto club, pero para que pudieran beneficiarse, “y siempre como atención especial a Juan Pedro”, el Santander pondría otros 300.000 euros. Se trataba de la famosa estafa de MADOFF que sufrió la banca, precisaba una valoración patrimonial de 1.000.000 de euros para poder acceder a las condiciones de inversión, ese dato ellos no lo sabían, pero después de los años se han dado cuenta que les hicieron firmar un contrato con una valoración total de su vivienda más el efectivo, completamente falsa, ya que tasaron la vivienda por un importe infinitamente superior, declarando que poseía un patrimonio neto de 1.200.000 euros.

Con el transcurso del tiempo, Juan Pedro ha ido empeorando. Tuvieron que vender un pequeño comercio de comestibles para dedicarse las 24 horas del día a su cuidado. El dinero que obtuvieron de la venta lo invirtieron en un tratamiento médico de una clínica privada de Galicia; 7 meses ingresado con un coste mensual superior a los 6.000 euros, pero no importaba el dinero porque a Juan Pedro se le notaba una mejora notable. Cuando agotaron el dinero se dirigieron al banco para sacar una cantidad, fue cuando ya se encontraron con el problema de que no podían retirarlo en ese momento porque sufriría una pérdida importante y el contrato que habían firmado tenía una permanencia de largo tiempo. Los vecinos, “una población pequeña de 4.000 habitantes”, hicieron una colecta por todo el pueblo y les obsequiaron un importe para que pudiera continuar su tratamiento, pero pasado un tiempo tuvieron que abandonarlo porque el dinero se acabó y el banco no les daba un céntimo.

Hace tres años les propusieron un tratamiento médico regenerativo en una clínica alemana. Fue entonces cuando les dijeron definitivamente en el Santander que su dinero se había invertido en productos de alto riesgo y se había perdido. Pero desde entonces, el banco se sacude el problema de encima y no atiende a las demandas de la familia. Para compensar la pérdida, ofrecieron regalarles unas acciones preferenciales de Endesa, las cuales han perdido en más de un 40% su valor y no les dejan tocarlas. Sin recursos económicos para alimentarse y cuidar de su hijo, el Santander les concedió dos préstamos por los cuales les cobra anualmente más de 7.000 euros. Decidieron coger un abogado para interponer una demanda, pero el banco les amenazó diciendo que si hacían eso no verían un céntimo de su dinero, y los chantajeó hasta el extremo de bloquearle el dinero de los préstamos para que no pudieran hacer frente a los honorarios del abogado.

Podríamos continuar con la estafa, pero lo que cuenta en definitiva es la situación gravísima que está atravesando la familia y la salud crítica de Juan Pedro, ya que por falta de recursos económicos su deterioro es cada vez mayor. En estos momentos precisa de respiración asistida tras practicársele una traqueotomía. Debido a esto último hay que ingresarlo frecuentemente en urgencias por insuficiencia respiratoria e infecciones bronquiales… La vida de Juan Pedro se apaga. Posee un corazón fuerte que lo mantiene vivo, pero cada vez más débil y con menos esperanzas.

Mientras tanto, los deleznables responsables del Banco Santander se comportan como asesinos y miran con absoluta pasividad, sin importarles que se pierda una vida.

Ante tales hechos, he decidido aparcar mi segunda etapa del “peregrinaje” y ayudar a esta familia, defendiendo, hasta donde sea necesario, nuestra dignidad y, denunciando nuevamente en la calle y con todas las energías, ante las puertas del Santander en Paseo de Gracia, ambos atropellos, el de Juan Pedro y el mío. Mañana jueves parto hacia Jaén, donde ofreceremos una rueda de prensa en el salón de actos del Ayuntamiento de Villargordo, para desplazarnos a continuación con un numeroso grupo de vecinos, asociaciones de derechos humanos y otros movimientos, hasta las puertas de la oficina principal de Jaén, y denunciar con una concentración masiva el robo y la barbarie que se está cometiendo. En la rueda de prensa estará presente Juan Pedro, pero a Barcelona no podrá venir, ya que debería viajar en ambulancia con un equipo médico que lo asista, y aun así, se expondría su vida a un riesgo innecesario. A partir del lunes, día 6 de junio, estaremos su padre y yo ante las puertas del banco para combatir con fuerza.

Os dejo alguno de los carteles que utilizaremos, para que los podáis coger con total libertad y colgarlos en vuestros blogs, si queréis apoyarnos en esta lucha que parece sin final, solo tenéis que clicar en las imágenes para ampliarlas y descargarlas.

NOS AMENAZAN DE MUERTE A MI Y A MI FAMILIA.

El Precio de Enfrentarse al Poder de la Banca.

Piensas que estas cosas únicamente se ven en el cine, que todo esto es pura ficción cinematográfica, para darle emoción al argumento de un buen número de actores en una película. Pero un buen día te das cuenta que no es así. La realidad supera a la ficción y, como si de una pesadilla se tratara, acabas de encarnar uno de los personajes protagonistas de tu propia serie.

En los últimos días hemos sido amenazados de muerte mi familia y yo. ¿Quién ha sido el autor de la amenaza? Desconocemos el autor y la procedencia de esta amenaza, pero el mensaje que nos han dejado está claro: SR. BURGOS, SI PERSISTE EN SU INTENCIÓN DE LLEVAR A CABO EL DOCUMENTAL Y LAS PROTESTAS ANTE LAS OFICINAS DEL BANCO SANTANDER, ESTARÁ PONIENDO EN RIESGO LA VIDA DE SU FAMILIA Y LA SUYA PERSONAL. ¡QUEDA USTED ADVERTIDO!

Hemos presentado una denuncia ante la Dirección General de la Policía, Departamento de Interior de la Generalitat de Catalunya, y hemos solicitado el amparo de la Fiscalía Provincial de Barcelona, para que haga un seguimiento del caso.

Todo esto coincide con la gira que estoy llevando a cabo por distintas ciudades españolas, denunciando los abusos y tiranía de la banca ante las puertas de las oficinas principales del Banco Santander, en cada una de esas ciudades. Durante mi recorrido, estamos elaborando un documental donde se recogen distintos casos de víctimas estafadas por la banca, entre los que se encuentran un buen número de casos del Banco Santander. Presuntos delitos de blanqueo de capital, utilizando cuentas y datos de clientes, sin ellos saberlo. Falsificación de firmas para quedarse con importantes cantidades de dinero procedente de herencias familiares. Apropiación indebida de fondos tras incumplimientos contractuales. Estafas de grandes cantidades a familias humildes que poseen un conocimiento financiero nulo, donde se les han realizado, sin ellos saberlo,  operaciones de inversión en productos de alto riesgo y han perdido su dinero. Personas que permanecen en un estado vegetativo desde hace ya varios años, y que pueden estar próximos a perder sus vidas por no poderse someter a tratamientos médicos regenerativos de alto coste en clínicas privadas, porque el Santander se ha quedado con todo su dinero y no se lo devuelve ni implorándoles de rodillas. Chantajes, amenazas, acosos… ¡Vaya, un repertorio delictivo de lo más completo!

En paralelo también a ésta amenaza de muerte, han aparecido en Internet graves acusaciones hacia mi persona y oscuras maniobras que pretenden desacreditar por completo la lucha que estoy llevando a cabo desde hace ya mucho tiempo contra la banca y, en especial, contra el Banco Santander:

http://www.capitalmadrid.com/2011/6/4/0000021210/lider_de_la_revuelta_anticapitalista_burgos_utiliza_a_politicos_de_izquierda_para_no_pagar_sus_deudas.html

Debo manifestar respecto a este último capítulo, que la inmensa mayoría de datos que se proporcionan en ese artículo son ABSOLUTAMENTE FALSOS, si bien las personas que han elaborado toda esta trama han tomado como base los nombres de alguna de las empresas que formaban parte de mi antigua actividad profesional, la cual me vi obligado a abandonar debido a la fuerte depresión en la que caí cuando me diagnosticaron el nuevo estado de mi columna vertebral, que acabó más tarde dejándome, hace ya 3 años, en una silla de ruedas.

La actividad desempeñada durante 17 años, situó a mi despacho y las distintas empresas que lo formaban en un referente del mercado de la formación empresarial y profesional en toda Cataluña y fuera de ella, convirtiéndose en una de las firmas de mayor prestigio profesional. Todo ello construido desde cero y con una trayectoria inmaculada de trabajo y esfuerzo personal, de la que pueden dar fe cerca de 3.000 empresas formadas y más de trescientos profesionales de máximo prestigio que impartían esa formación, además de entidades y organismos públicos que prestaban su apoyo y colaboración.

Hasta ahí el trabajo y resultado de mi trayectoria, hasta vender mi despacho. Lo que se pueda haber hecho posteriormente con esas empresas, por parte de los nuevos propietarios, ya no es cosa mía, “las sociedades mercantiles poseen personalidad jurídica propia, independientemente de las personas que la constituyan o hayan constituido”. En cualquier caso, me consta que las empresas que yo vendí siguen gozando de una imagen intachable y funcionando correctamente. Se proporciona en ese artículo el nombre de empresas y actividades que no conozco y de las que nunca he sido propietario, así como datos e informaciones que no corresponden a ninguna realidad que yo haya vivido.

Se tergiversa la realidad dando a entender que vivo en una especie de mansión señorial, cuando en realidad es una vivienda con una antigüedad de 200 años que hemos rehabilitado para poder vivir en ella, y cubierto toda su fachada de piedra de aspecto antiguo, ya que la vivienda se encuentra en un entorno antiguo y el ayuntamiento no nos permitió poner ciertos materiales. Un “palacete” de 210 metros cuadrados con baño y dormitorio adaptados, rampas interiores y montacargas que facilitan la movilidad… Vaya, que al margen de desacreditarme, ésta chusma cree que de esa forma me van a poder robar mi casa.

Con respecto a mi “escabrosa actividad pornográfica” deciros que, efectivamente, ese dominio de nenablue.com es mío en propiedad, lo registré yo mismo, al igual que algún otro, para ofrecer a las empresas que formábamos una línea de servicios para la celebración de congresos y, cursos a medida para el personal de las mismas, celebrados fuera de sus instalaciones. Ese dominio nunca llegó a ver la luz con esa actividad, ya que ese proyecto y otros no se llevaron a cabo debido al empeoramiento de mi salud.

El dominio nenablue.com lo cedí hace ya años a un buen amigo de Madrid que es webmaster, sabía perfectamente que el dominio estaba funcionando en una página de contenido erótico, lo cual nunca me ha importado en absoluto ya que carezco de esa doble moral tan estúpida que poseen ellos. Lo que nunca había advertido es que en un recóndito lugar de esa Web apareciera mi dirección particular, que por lo visto va ligada a la dirección de la propiedad del dominio.

Ojala cobrase yo esos miles de dólares que dicen en el artículo, me dedicaría al porno como actor si fuera preciso, ya que el sexo y el amor son necesarios en este mundo e infinitamente mejor que el robo, el asesinato y otras lindezas que comete el Banco Santander, el cual no es difícil adivinar que se esconde detrás de toda esta redacción lanzada sobre mi. Si se buscan las IP informáticas desde las que trabajan esta Web de nenablue, se podrá comprobar que efectivamente es una Web que se administra desde Madrid ya hace muchos años.

Entiendo que las antiquísimas maniobras que utiliza el poder para confundir a la población sigan funcionando, pero cada día menos, por suerte, ya que la gente no es tan estúpida como ellos creen. El auténtico tirano en este país, culpable de esta crisis y de la tragedia de tantísimas familias, sigue cometiendo sus crímenes en lugar de entrar en prisión, mientras criminaliza y llena de mierda a todo aquel que le plante cara.

Habrán de responder ante una demanda por delitos cometidos contra el derecho al honor y la imagen, así como satisfacer las indemnizaciones económicas que el juez estime aceptar. Pero eso a ellos no les preocupa, ya están acostumbrados, tienen todo el dinero del mundo, nuestro dinero, y unas espaldas muy anchas.

José Luis Burgos.

Crónica de una resistencia: al Santander se le atraganta su arrogancia.

El juez ordena suspender la subasta y exige al Santander claridad e información en su dudoso procedimiento contra José Luis Burgos.

Miércoles, 9 de febrero de 2011, 5 de la madrugada. Es la hora habitual en que me levanto diariamente para dirigirme a las puertas del Banco de Satán en Paseo de Gracia, y continuar mi interminable lucha. Me despierto como un reloj. Hoy no toca desplazarme a Barcelona, ya me gustaría. Hoy me enfrento a un amargo proceso: se subasta mi vivienda ante la pasiva y cómplice mirada de jueces, políticos y medios de comunicación.

No consigo conciliar el sueño, pasan los minutos y esta sensación me ahoga. A mi mente vienen imágenes nostálgicas de felicidad: la ilusión con la que construimos nuestra vivienda y crecieron en ella nuestros hijos. Las celebraciones navideñas y reuniones familiares. Mi amor por el arte y algunos cuadros que han ido ocupando espacios de paredes y de mi propio interior. Personas queridísimas que han compartido largas estancias con nosotros y que ya no viven. Mi refugio, ese que ha albergado mi sufrimiento y dolor desde que me quedé hace 3 años en silla de ruedas. Que ha sido cómplice de mi descanso y mi depresión, de mis reflexiones, de mi lucha por superar esta situación. Mi espacio. Nuestro hogar.

De repente vuelvo a ahogarme, ya no se en que minuto vivo. Siento el frío intenso de estos dos meses y medio a las puertas del Santander. Me encuentro cansado, agotadísimo por el esfuerzo inhumano que he realizado. ¿Habrá servido de algo? No paran de entrar y salir directivos del banco, empleados que no son nadie pero que creen ser algo, que me miran con arrogancia y ni siquiera me obsequian con los buenos días. Una marea de gente que desfila por delante mío con sus bolsas de compra, de marcas caras. Ni siquiera miran, no se paran a leer, llevan sus auriculares puestos y escuchan música, aislándose del mundo, contribuyendo a su degradación. Pero mi público está ahí, personas fieles y solidarias que van sumándose a la lucha y prestándome apoyo. Personas humildes, sencillas, pero las más generosas, las que me ofrecen lo poco que tienen, su casa, su dinero, su tiempo. Ellos hacen menos dura mi estancia ante las puertas del infierno, con su compañía, sus charlas, su apoyo…

Suena el despertador, son las 7 de la mañana, su alarmante ruido despierta a toda la familia y nos avisa de que la hora se acerca. Su sonido persiste y mi corazón se encoge, me incorporo sentándome sobre la cama y una ola de frío me invade, el estómago se vuelca y se apodera de mi una extraña sensación de vacío, de tristeza, de impotencia. Están a punto de arrebatarme algo que es mío, que no les corresponde, una parte muy importante de nuestra historia familiar, de nuestra identidad, de nuestras vidas. Nos están matando la felicidad.

Siguen pasando los minutos, las horas, permanecemos la familia unida, mis dos hijos y mi esposa. Desayunamos todos juntos, sentados alrededor de la mesa, nuestras miradas se cruzan bajo el silencio. Son las 10, nos dirigimos al matadero. A mi esposa hace dos días que le duele el alma, siente un fuerte dolor de mandíbulas, la tensión y los nervios oprimen su pecho y fuerza inconscientemente su dentadura, muerde con rabia su impotencia, se le ingesta la injusticia y le quema. Mis hijos no paran de observarnos, sus miradas denotan la preocupación por sus padres, demasiado dura la experiencia para sus jóvenes edades.

10,30 h., nos encontramos ante el Palacio de Injusticia de Manresa. Una simpática y amable agente de seguridad me abre la puerta de salida porque es de más fácil acceso para la silla: usted, caballero, pase por aquí, el resto de personas que accedan por la puerta de entrada y pasen por el detector de seguridad.

Ya estamos dentro, nos dirigimos al corredor de la muerte. Togas negras y fúnebres caras, luto por las víctimas de este sistema capitalista. Se perciben las almas y sus voces silenciadas por los verdugos y cómplices de ese sistema. Mi teléfono no para de recibir mensajes de ánimo y llamadas de apoyo. Rosa Mª Artal, periodista y amiga: ¿qué tal José Luis, cómo te encuentras? ¿alguna novedad de última hora? Joan Tardà, diputado por ERC: ánimos y fuerza desde Madrid, no puedo estar contigo físicamente, pero estoy. Antonio Fuertes, responsable de ATTAC ACORDEM: ánimo compañero, contigo hasta el final. Ángels Tomàs, EUiA: ¡salud y fuerza! Cayo Lara, coordinador de IU: La solidaridad que quiero expresarte va acompañada de una profunda admiración, estás mostrando pertenecer a esa estirpe cuya lucha os convierte en imprescindibles. Y muchos amigos más, Víctor, Lorena, Miguel, Álvaro, Mónica, Ricardo…

10,45 h., llega mi procuradora y nos acompaña a la tercera planta, no hay novedades de última hora. El escrito que entramos ayer día 8 en el Juzgado, solicitando la suspensión de la subasta por irregularidades del banco y falta de información, lo han denegado. La subasta se llevará a cabo y el delito se consumará. La Sra. secretaria judicial, encargada de la subasta, no atiende a razones ni documentos presentados: “la gente debería ser responsable con lo que firma y no quejarse tanto”. Mi procuradora me entrega unos documentos para firmarle los poderes judiciales de su representación. Entramos en una sala de reuniones con una mesa donde estaremos más cómodos para firmar, y esperar a que se lleve a cabo el robo por parte del banco.

La puerta de la sala permanece abierta. Solos con mi familia, observamos a través de ella el mostrador de atención al público con otros ciudadanos que muestran cara de asustados. 10,55 h., los minutos se convierten en horas y se hacen eternos, de repente me parece ver a través de los cristales caras amigas. ¡No puede ser!, ¿lo estoy soñando?; ¡no, es real, están ahí!, ¡mi estirpe, mi fuerza, mis ángeles de la guarda! Veo llegar a Ana, a Marta, a Pedro, a David, entran en la sala pero siguen apareciendo nuevas caras amigas y otras que no conozco, no para de llegar gente, están llenando la sala del mostrador y los pasillos. Nos miramos mi esposa y mis hijos y sonreímos, nos brillan los ojos de alegría y felicidad, no damos crédito a lo que vemos. Acaba de llegar la esperanza, un batallón de incondicionales solidarios que se unen para ser fuertes y transmitirme esa fuerza. Mis mejores armas…

Los funcionarios preguntan desconcertados: ¿quiénes son ustedes, qué desean? Todos somos José Luis Burgos, venimos a darle apoyo, a frenar esta injusticia. No nos moveremos de aquí hasta que nos atienda el juez o se mire con atención este caso. La Sra. secretaria judicial se ha puesto muy nerviosa, no entiende nada, la situación le sobrepasa. No se preocupe señora, somos muy pacíficos, solo nos asiste la razón y buscamos la justicia.

Permanecen todos en la antesala y Marta entra en el espacio donde nos encontramos, asume el papel de portavoz y transmite tranquilidad: únicamente queremos que el juez atienda personalmente a José Luis, que le de la oportunidad de hacerle ver la tremenda injusticia que se está a punto de cometer. Marta, pide solamente 10 minutos de tiempo a la secretaria, esta llamando a la central del Santander para decirle lo que está ocurriendo, que si no suspenden la subasta ocuparemos el juzgado con una sentada. Hay varios medios que se encuentran aquí,  procederemos a desenmascarar al banco y denunciar su estafa. Al otro lado del teléfono, el omnipotente Sr. Pepe Vázquez, director del departamento de recuperaciones y principal responsable de instar por segunda vez esta subasta. El mismo que días atrás llamara imbécil a mi amigo Antonio Fuertes y me dijera a mi que le estaba sacando mucho partido a la silla de ruedas. La persona que ha tomado el mando de esta operación y ha encajado mi lucha como algo personal, la que no piensa perdonarme mi osadía, mi mayor verdugo. Un fiel guardián de los intereses de Botín en Cataluña, que pasó por mi lado a las puertas del banco en Paseo de Gracia hace pocos días, y ni siquiera me dirigió la palabra. Fumaba y charlaba altivo con sus compañeros de presa en el banco. Abrigo largo, marrón, impecable vestuario con corbata roja, seguramente teñida por la sangre de sus víctimas. Hablaba con sus compañeros formando un corro a pocos metros de mi, mirándome de reojo, con disimulo, jactándose de su poder y apestando a tiranía. Un olor que inunda el interior de ese maldito edificio, y crea un clima enrarecido en el que no caben sentimientos humanos ni conciencias. Pero su respuesta telefónica a Marta es infranqueable: señorita, la subasta se va a llevar a cabo hoy, sí o sí, sin más dilación.

Marta ha agotado todos los recursos de diálogo con el banco y ha intentado evitar una acción desagradable para todos, tener que ocupar el juzgado y que los mossos nos tengan que sacar a la fuerza. 33 personas entran en la sala donde nos encontramos mi familia y yo, se viven momentos de gran tensión. Aparecen los guardas de seguridad del juzgado y nos indican que el juez ha ordenado que desalojemos el lugar, al negarnos a hacerlo nos anuncian que llaman a los mossos para que intervengan. Una docena de policías llegan al juzgado y esperan órdenes para desalojarnos, a la fuerza si es necesario. De repente, la procuradora nos anuncia que el juez ha accedido a leer toda la documentación entregada y el burofax que yo hice llegar a la central del Santander en Madrid el 1 de febrero.

Pasa un largo tiempo y los rumores no cesan. Los mossos identifican a cualquier compañero que traspasa la puerta para ir al lavabo o buscar agua, estamos sedientos. El juez llama a los dos procuradores, el del banco y la nuestra, permanecen un tiempo importante reunidos. Mientras tanto, nos llegan noticias de que los responsables del Santander en Barcelona se comienzan a impacientar y envían con urgencia a uno de sus abogados para que se desplace hasta el juzgado de Manresa y exija que se celebre la subasta sin más demora.

Finalmente, tras más de una hora reunidos, el juez detecta lagunas y no ve claras las maniobras del Banco de Satán. La procuradora sale finalmente de la reunión y se dirige presta a comunicarnos: el juez ha ordenado suspender la subasta y exige al Santander claridad e información en su dudoso procedimiento de ejecución. Fija un término de 10 días para que el banco aporte una completa documentación y explique dónde están los 90.000 euros que dicen haberme ingresado, qué uso se le ha dado al dinero y porque han tomado la decisión de hacer ellos lo que les place con el dinero, si esa decisión me corresponde únicamente a mi.

Estalla el júbilo de todos los presentes y la tensión se desvanece bajo un sonoro aplauso y grito de victoria. Nos fundimos en un fuerte abrazo con mi esposa, hijos y amigos que nos han auxiliado. La procuradora nos pide por favor que abandonemos la sala, a solicitud del juez. Salimos uno a uno de nuestro encierro y un largo pasillo repleto de policías nos espera para tomar nota de cada uno de nosotros y nuestras identificaciones.

La vida es bella, hay personas que contribuyen a ello. La esperanza de crear un mundo mejor permanece viva, a pesar de los múltiples atentados que recibe diariamente nuestra democracia por parte de desalmados banqueros y especuladores, que han comprado a nuestros políticos, y se han apoderado de la ética profesional y dignidad humana de nuestros comunicadores, los cuales han pasado a ser taquígrafos que recogen únicamente la información de sus amos y la utilizan para manipular a la ciudadanía, derribando uno de los pilares democráticos por los que seguramente sus padres y profesores lucharon: la imprescindible libertad de comunicación, sin la cual los pueblos libres se convierten en esclavos. No me gustaría estar presente en sus hogares, cuando políticos y periodistas lloren el castigo y las futuras tragedias de sus propios hijos y nietos, a las cuales han contribuido y de las que son directamente culpables.

Esta noche, mi familia y yo dormiremos más tranquilos, con la satisfacción de un trabajo bien hecho y la alegría de formar parte de una estirpe que luchamos por lograr un mundo justo. Esta noche, individuos de corbata roja y largos abrigos marrones no conciliarán el sueño, su rabia y odio serán su propia pesadilla, una presa que creían haber matado anda suelta, al escapar ha asestado un zarpazo y ha herido el orgullo banquero. No se lo van a perdonar, emplearán a fondo sus deleznables prácticas y posiblemente mañana le den caza.

Hoy, la fuerza de la unión ciudadana ha vencido, ese es el camino inequívoco. Un juez se ha atrevido a salir de su despacho y mirar a los ojos del débil, percatándose de una realidad. Sigamos luchando juntos, hay esperanza…

Diligencia de Ordenación

¿A quién sirven los políticos?

La ministra de Economía y vicepresidenta del gobierno, Elena Salgado, ha reaccionado con prontitud a la histórica sentencia de un juez de la Audiencia de Navarra que considera saldada la deuda de una hipoteca impagada con la entrega del piso. España es uno de los pocos países donde rige la leonina condición de que el prestamista tasa la vivienda por la mitad de su valor y obliga a la víctima a seguir pagando aunque se haya ido a la calle. La vicepresidenta –que tanto apego siente por su cargo que obliga a sus colaboradores a que se dirijan a ella con ese apelativo-se ha apresurado a rechazar hacer cambio alguno en las condiciones hipotecarias, al hilo de esta sentencia. Menos mal, además, que no sienta jurisprudencia porque eso compete al Supremo: los bancos pueden estar tranquilos con la vicepresidenta.

Nuestras hipotecas están fundadas en unas condiciones. Los cambios bruscos de un día para otro serían perjudiciales para nuestro sector financiero y para futuras hipotecas y eso es algo que debemos tener en cuenta“, ha dicho Salgado. De este modo “tranquiliza” a sus jefes, a la prestigiada Agencia de calificación Moody´s que, desde EEUU, sí se ha permtido opinar sobre la sentencia española. Advierte que los inversores en bonos hipotecarios temen. si la practica se extiende, “un incremento de los impagos y la pérdida de valor de estos activos por la caída del precio de los inmuebles“. Y eso no se puede consentir. Ni lo consiente Moody´s, ni los especuladores en general, ni la vicepresidenta española, faltaba más.

Entretanto José Luis Burgos, en huelga de hambre contra el Banco de Santander, precisamente por una de esas irrelevancias como que le van a subastar su piso el día 9, tuvo ayer que irse a casa porque se sentía enfermo. Sí se están incrementado los apoyos populares a su causa. En esta página podéis firmar. Y en ella enteraros –si no lo habéis hecho ya- de cómo el nuevo banco surgido de la Caixa, regaló a los periodistasasistentes al acto de presentación –no menos de 150- un televisor de plasma Sony Bravia de 22 pulgadas. A cada uno por supuesto. La noticia esta confirmada por otras fuentes. La de los televisores. Pero no creáis que mucha gente se ha rasgado las vestiduras tampoco por esto. Aunque da alguna clave de los ominosos grandes silencios informativos ¿a que sí?

La vicepresidenta tiene este jueves visita de campanillas. Y Zapatero. Y todo el Gobierno. Y con seguridad allí se planta también la oposición siquiera sea para saludar. ¡Viene Angela Merkel a Madrid! Y con una propuesta -entre otras varias- bajo el brazo que a algunos países consideran “polémica“: Berlín exige eliminar la legislación y las prácticas que vinculan el aumento de salarios a la inflación. Es decir, que aunque suban los precios -que suben y subirán por esa preciosa política neoliberal que nos están implantando- no haga falta elevar los sueldos. A ver qué dicen los alemanes que no suelen tolerar estas cosas, aunque ganen casi el triple que los españoles. Nosotros, ya se sabe, en su mayoría a callar y obeceder. Por la tarde, a las 7, ATTAC prepara una contracumbre, con alemanes y todo. En Maldonado, 53m Madrid. #contrattacando.

Ayer en el AVE de regreso de Málaga había un ratero practicando“hurtos menores” dijo el interventor. A mí me correspondió en el turno un pequeño neceser, en el que acabo de comprobar no había nada importante, pero a otros viajeros se les llevó ordenadores, cargadores, y demás pertenencias, abriendo los bolsillos de las maletas. El interventor de RENFE no hizo absolutamente nada en un espacio cerrado donde todavía se encontraba el ladrón. Lo peor fue que, salvo una señora que me preguntó, nadie más, en dos vagones, dijo ni media palabra. Discretos y elegantes, demostraron hasta qué punto de borreguez e insolidaridad puede llegar un español. El mismo que discute de si es mejor ZP o Rajoy en el salón de su casa o en la barra de un bar. Menos mal que existe José Luis Burgos. Y quienes le apoyan. Porque, sin ellos, estamos más perdidos que Carracuca, que decía mi padre.

Rosa Mª Artal – Comité de Apoyo de ATTAC

Echar margaritas a los cerdos. A todo cerdo le llega su San Martín.

A todo cerdo le llega su San Martín o la variante A cada cerdo le llega su San Martín es uno de esos dichos populares que tan apropiado resulta en algunas ocasiones y cuyo origen es realmente curioso, como el de tantos otros:

Un cerdo todos sabéis lo que es, ¿verdad? Pero lo que probablemente no sabréis es que el día de San Martín era el día tradicional de la matanza (el día en que se mata a los cerdos para poder sacar todos los productos que se obtienen de él: la carne, los jamones…). Pues bueno, como habréis podido intuir, esta frase lo que significa es que en algún momento todo se acaba, si estás haciendo algo malo te pillan o la vida te pone en tu lugar.

Echar margaritas a los cerdos o la variante Arrojar perlas a los cerdos.

El origen real de la frase viene en las Sagradas Escrituras y en su formato original (en latín), era algo así: “Nolite dare sanctum canibus neque mittatis margaritas vestras ante porcos, ne forte conculcent eas pedibus suis et conversi dirumpant vos. (Matthaeum 7:6)”, lo cual podría traducirse al español como “No deis a los perros lo que es santo, ni echéis vuestras perlas delante de los puercos, no sea que las pisoteen con sus patas, y después, volviéndose, os despedacen”.

Pues bien, una vez repasadas algunas frases célebres de nuestro vocabulario español, os paso a informar que ayer tarde, sobre las 19,30 h., dos directivos del Santander me dijeron si podía acceder 5 minutos al interior de las oficinas. Todavía no llego a entender que pretendían, porque la reunión fue de lo más surrealista: mi amigo Antonio Fuertes llegó en ese momento para quedarse fuera con los carteles y resto de pertenencias, a esa hora yo me encontraba solo y sabiendo que estaba por los alrededores lo llamé para que viniera. Al llegar entré en las oficinas junto a los dos directivos. Mi amigo Antonio hizo un comentario “simpático” al Responsable de Riesgos de Cataluña, el “Sr.” José Vázquez Gorelli, el mismo que me invitó a pasar, diciéndole que cuidasen bien de mi, que yo era su amigo. La mirada con la que respondió al comentario hubiera sido suficiente para borrarlo del mapa, pero no conforme con guardar silencio fue incapaz de reprimir su mala educación tras atravesar la segunda puerta principal de entrada, espetando un sonoro y rotundo: ¡Imbécil!

Mal comenzaban los 5 minutos que me pidieron, me detuve durante unos segundos pidiéndole por favor que repitiese y aclarase su insulto, a lo cual se limitó a responder que el comentario de Antonio no había sido pertinente… Una vez dentro de las dependencias y con el malestar creado por tan malos modales, la conversación se mantuvo en un vaivén de reproches y malas formas: tras haber suspendido la subasta y reconocer que tengo derecho a percibir el seguro, no les gusta nada que continúe mi protesta en las puertas de la entidad solicitando una cifra justa con los daños y gastos pertinentes que me ha comportado todo este incumplimiento de contrato. No solo mantienen su discurso de que no me van a pagar ni un céntimo más en concepto de gastos y perjuicios, continúan haciendo gala de su señorío en la reunión cuando el compañero de José Vázquez me dice que “le estoy sacando mucho partido a la silla de ruedas…” además de otras groserías y desprecio hacia mi condición de discapacitado físico.

Sacad vosotros mismos vuestras conclusiones, la reunión la terminé diciendo que no me hicieran perder el tiempo hasta que tuvieran mejores noticias.

Doy gracias a la vida por tener una tara física y no mental.

José Luis Burgos.

Salvar a los bancos ¡y a callar!

Estamos en las vísperas de que se vuelva a producir, ahora en Irlanda, una nueva intervención para devolver la rentabilidad a unos pocos bancos con un coste tremendo que una vez más se hará recaer sobre la ciudadanía que no lo ha causado: “La UE exigirá a Irlanda subidas de impuestos para devolver el rescate”, titula la prensa.

Y de nuevo comprobamos que solo hay una cosa tan infame como el comportamiento de la banca y los financieros que han provocado esta crisis: la cobardía y la complicidad de las autoridades que no se atreven a ponerlos firmes y a someterlos al imperio de leyes justas que impidan que la economía mundial siga siendo un enorme casino en el que la banca se ha autoconcedido el derecho a establecer las reglas que a ella le conviene y a hacer trampas cuando y como le viene en gana.

Los descalabros continuados de la economía mundial que han tenido como punto culminante la crisis actual se han producido en última instancia como consecuencia de que la banca privada disfruta del privilegio de crear dinero (es decir, de obtener beneficios y poder) cada vez que genera deuda a cuenta de los depósitos de los clientes.

En lugar de limitar el riesgo que ello conlleva, los gobiernos cedieron a las presiones de los banqueros y han ido estableciendo una regulación del negocio financiero cada vez más permisiva, que deja hacer prácticamente de todo.

En los últimos años, los gobiernos y los bancos centrales han ido desmontando las normas legales que de alguna manera restringían ese poder de las entidades financieras para permitirles que se pudieran convertir en verdaderos chiringuitos financieros dedicados a promover la inversión especulativa mediante una ingeniería que no ha podido provocar sino crisis sucesivas y la última catástrofe en la que se encuentra todavía el sistema financiero mundial. Como dice un viejo refrán chino, nadie puede permanecer eternamente de puntillas. Por eso era inevitable que le ocurriera lo que le ha ocurrido a la banca y cuya consecuencia inevitable ha sido el también continuado deterioro de la actividad y el empleo porque en la misma medida en que los bancos generan dinero para la especulación financiera lo hacen escasear para la actividad productiva empresarial y el consumo.

Cuando el paroxismo especulativo de la banca internacional hizo estallar la crisis las autoridades de casi todo el mundo, a pesar de sus continuas declaraciones prometiendo poner orden y combatir la irresponsabilidad, como se llegó a escribir en algún comunicado del G-20, se han limitado a conservar el orden financiero sin osar poner límites a los privilegios de la banca. Y al limitarse a ayudar a los banqueros sin resolver los problemas de financiación que paralizaban la actividad han generado una deuda tremenda que los propios bancos han utilizado para empoderarse aún más y extorsionar a los gobiernos y a los pueblos.

Para ayudar y salvar a los bancos causantes de la crisis se les han inyectado docenas de miles de millones en sus balances, se han cambiado las normas legales, se les ha avalado para que sigan haciendo operaciones de gran riesgo, y se les sigue permitiendo que utilicen el dinero que reciben de las autoridades públicas para volver a obtener beneficios sin que vuelvan a poner en marcha el mecanismo de financiación que necesita el mundo empresarial y los consumidores. Algunos se han nacionalizado pero dejando que los dirigieran los mismos dueños de antes. Se han cambiado las normas contables para permitir que los bancos oculten a sus clientes y a la sociedad el quebranto patrimonial (en muchas ocasiones intencionado) que han provocado con dinero de otros, para que nadie sepa que en realidad están tratando con bancos zombis a los que solo mantiene en pie la ocultación y los privilegios de los que ningún otro sujeto económico disfruta.

En España, el gobierno se ha rendido poniéndose a los pies de los banqueros, se ha hecho con verdadera nocturnidad política una ley para que la banca privada se haga con las cajas de ahorros y para que en poco tiempo desaparezca cualquier atisbo de interés social en el sistema financiero. Y hasta una institución del Estado como el Banco de España se convierte públicamente y sin ningún disimulo en el mascarón de proa de los intereses de la banca privada presionando al gobierno y acorralando hasta con modos inimaginables a dirigentes de cajas de ahorros, como muchos de ellos podrían contar si en esas instituciones públicas y en estos negocios hechos con dinero de todos los ciudadanos hubiera la mínima transparencia que cabría esperar de una democracia.

Mientras que se salva y ayuda con docenas de miles de millones de dinero público a los bancos culpables de la crisis se deja que miles de familias que se han quedado sin empleo por su culpa pierdan también sus viviendas porque no pueden pagar unos pocos cientos de euros a bancos que obtienen beneficios multimillonarios.

Y todo ello, sin fondo, como vemos de nuevo en Irlanda y como veremos quizá dentro de poco en Portugal o quién sabe si en España en donde, a pesar de lo que se dice, los bancos, igualmente responsables de la situación de nuestra economía, han recibido ayudas de todo tipo en los últimos años.

El proceso que estamos viviendo pasará a la historia como el que permitió que los manifiestamente culpables de un descalabro económico quizá sin parangón no solo no hicieran frente a sus responsabilidades sino, además, para que aprovecharan las respuestas que las autoridades dieron al daño que provocaron para enriquecerse aún más y para aumentar su poder político e imponerlo sobre el conjunto de la sociedad.

La enseñanza de todo esto es que la economía no funciona como nos quieren hacer creer, como un subsistema aislado de la ideología, del poder y la política sino que es una parte más de los mecanismos políticos y de decisión. Nada de lo que ha ocurrido podría haber sucedido si la gente tuviera noticia de lo que han hecho y de lo que hacen los bancos con su dinero, si se conocieran sus negocios de blanqueo y las operaciones en los paraísos fiscales, si se supiera a quién financian y a quién le niegan financiación, si se impidiera que los bancos influyan en los medios de comunicación o en las fuentes del conocimiento, si se permitiera que los ciudadanos hablaran y debatieran abiertamente sobre lo que conviene a unos y otros y sobre lo que se puede dejar hacer y lo que no.

En lugar de permitir que eso suceda, los bancos se han convertido, a la par que en la principal fuente de alimentación de la economía especulativa que ahoga a los empresarios que quieren crear riqueza y a los ciudadanos normales y corrientes, en el sostén de los principales instrumentos de persuasión y manipulación orientados a convencer a la gente de que las medidas que se toman para que los banqueros y las grandes empresas ganen más dinero son inexcusables porque responden a una mecánica con lógicas propias y autónomas, como las de un reloj que se lleva al técnico para que repare el mal funcionamiento de alguna de sus piezas. Y, por tanto, sobre las que la ciudadanía no tiene por qué pronunciarse. Si nos dicen que para condenar los crímenes del gobierno de Marruecos hay que ser experto, ¡qué no habrá que ser entonces para criticar la política financiera del gobierno o de los bancos centrales, por muy evidente que sea el que benefician siempre a los mismos!

Gracias a la idea de que la economía es “cosa de expertos” y técnicos se va generando el clima de conformismo social sobre las políticas económicas que permite que se lleven a cabo sin grandes dificultades las medidas vergonzosas que se están aplicando.

El principal y hasta ahora exitoso empeño de banqueros y grandes patronales es el de producir el suficiente consenso para que nadie ponga en cuestión lo que a ellos les conviene. Eso es lo que les da la seguridad y convicción de la que Carlos Menem hacía gala en Argentina cuando permitía, como lo están permitiendo ahora los gobiernos europeos, que los bancos robaran a manos llenas a los ciudadanos: “pueden hacer mil marchas, mil huelgas, nada cambiará”.

Es más o menos lo que ahora piensan y dicen en Europa, hasta que los ciudadanos se harten y hagan frente a esta infamia.

Fuente: JUAN TORRES LÓPEZ / Artículo publicado en Sistema Digital.

  • Consejo Científico de ATTAC España.
  • Doctor en CC. Económicas y Empresariales.
  • Catedrático de Economía Aplicada en la Facultad de CC. Económicas y Empresariales – Universidad de Sevilla – Departamento de Análisis Económico y Economía Política.

Ataque a la Europa Social.

Hoy en día estamos viviendo un ataque frontal a la Europa Social. La supervivencia de los estados del bienestar de los países de la Unión Europea (y, muy en especial, de los países de la Eurozona) están siendo amenazados debido al desarrollo de políticas de austeridad del gasto público social, como parte de una estrategia de reducción de los déficits públicos y las deudas públicas de tales países. La lista de países y recortes es larga. España e Italia están recortando 15.000 millones de euros y 25.000 millones de euros respectivamente de sus presupuestos. Portugal está bajando su déficit para reducirlo a 3% del PIB en 2013, con unos recortes equivalentes al 6% del PIB en tres años. En Grecia el recorte es incluso más acentuado, 10% en tres años. En Alemania, la canciller Merkel decidió, ya en 2009, eliminar el déficit completamente para el año 2016, recortando 10.000 millones de euros por año. Un tanto semejante está ocurriendo en Francia, bajo la dirección del gobierno Sarkozy. País por país, los recortes son muy acentuados y generalizados.

Estas reducciones, sin precedentes en la Unión Europea, se están haciendo bajo el supuesto de que la disminución del déficit es condición indispensable para que se dé la recuperación económica y se inicie, de nuevo, el crecimiento económico. Se asume que el bajísimo crecimiento que hemos visto hasta ahora (el promedio en los países de la Eurozona ha sido sólo de un 1% por año desde 2001) se debe a que existe escasez de dinero en el sector privado, consecuencia del excesivo gasto público. Es más, se nos dice que esta escasez hace subir el precio del dinero (es decir, aumentar los intereses bancarios) y aumentar la inflación. De ahí la necesidad de reducir el déficit y el gasto público.

El problema con esta creencia (basada en fe, más que en evidencia) es que cada uno de estos supuestos es erróneo. Y además es fácil demostrarlo. Uno de los países que ha recortado más su déficit en la UE ha sido Irlanda. Tales recortes han contribuido a que su PIB colapsara, descendiendo nada menos que un 9% por año. Nunca un país había visto, desde el colapso de EE.UU. a principios del siglo XX -durante la Gran Depresión-, un colapso de su PIB tan acentuado. Ello determinó, por cierto, el consiguiente aumento del déficit público, mostrando, una vez más, que la mejor manera de reducir el déficit no es reduciendo el gasto público, sino aumentando el crecimiento económico. Un tanto semejante ha ocurrido en Grecia, donde la reducción del déficit impuesto por el FMI ha llevado a un colapso del PIB (que se calcula llegará a ser del 20%).

Que ello ocurra no debiera sorprender, pues la enorme recesión, que puede convertirse en depresión, se debe a un problema de demanda, consecuencia de la enorme polarización de la rentas, con descenso de las rentas del trabajo (y consiguiente bajada de la masa salarial como porcentaje de la renta nacional). Tal descenso de las rentas del trabajo ha forzado un enorme endeudamiento de las familias, que al colapsarse el crédito, resultado de la crisis financiera, crea un enorme problema de la demanda, que debe sustituirse rápidamente por la demanda creada con el gasto público. Reducir, en lugar de aumentarse el gasto público es un suicidio, no sólo para Europa, por cierto, sino para la economía mundial. De ahí que dirigentes de la política económica estadounidense como el director de la oficina económica de la Administración Obama, el Sr. Larry Summers, y el homólogo del Ministro de Economía y Hacienda en España, el Sr. Timothy Geithner, hayan criticado duramente las políticas de austeridad seguidas en la Unión Europea.

Pero, empeorando todavía más la situación, los poderes financieros, dirigidos por el Banco Central Europeo, están favoreciendo el incremento de los intereses bancarios para finales del 2010, y se resisten también a crear más liquidez (es decir, imprimir dinero) con el argumento de que puede aumentar la inflación, ignorando que el mayor problema que tiene la UE es la deflación, lo contrario a la inflación. Cada una de estas intervenciones mantendrá a la UE y la Eurozona en la Gran Recesión. Y en el peor de los casos pueden llevar a la Gran Depresión.

La pregunta que debemos hacernos es ¿por qué estas políticas, tan claramente erróneas, se están realizando? Y la respuesta tiene que ver con el enorme poder del capital financiero por un parte y el gran poder de clase por otra. Éste es responsable de una enorme polarización de la rentas del capital a costa de las rentas del trabajo, polarización alcanzada a base del desarrollo de las políticas neoliberales llevadas a cabo en ambos lados del Atlántico, desde los años ochenta. En realidad, fue esta misma polarización de las rentas la que explica el enorme crecimiento del capital financiero, que se ha beneficiado del elevado endeudamiento, creado por el descenso de las rentas del trabajo. El neoliberalismo es la ideología del capital financiero y de las clases dominantes a ambos lados del Atlántico. Y es el dogma de los establishments financieros, mediáticos y políticos de la UE (hoy controlados por las derechas).

¿Qué es lo que debiera hacerse?

La respuesta es bastante fácil. A nivel teórico, la experiencia del siglo XX es aleccionadora. Una, es la corrección de la obscena concentración de las rentas y de la propiedad. Nunca antes (desde los años veinte en el siglo XX) se había alcanzado tal concentración. Se requiere eliminar las reformas profundamente regresivas que tomaron lugar durante estos últimos cincuenta años. Tales cambios generarían enormes recursos al estado, que debieran invertirse en áreas sociales y físicas, creadoras de empleo, así como en nuevas áreas productivas (como, por ejemplo, nuevas formas de energía y transporte), todas ellas actividades que estimularían el crecimiento económico que disminuiría el déficit público y la deuda pública.

Estas medidas debieran complementarse con cambios muy sustanciales del sistema financiero, con redefinición de los objetivos de tal sistema, priorizando aquellos que sirven a la economía y no sólo a los banqueros y accionistas. Debiera recuperarse el concepto de servicios financieros, con creación de bancas públicas, redefiniendo las funciones del BCE para convertirlo en un Banco Central (que hoy no lo es), en lugar de ser un lobby de la Banca. Como tal, el BCE debiera responderle al gobierno europeo y al parlamento europeo (tal como ocurre con otras bancas centrales, como el Federal Reserve Board en EE.UU. y el Banco Central de Japón), con la responsabilidad de ayudar a los estados y a la UE a desarrollar sus políticas económicas (incluyendo la compra de deuda pública, revirtiendo los intereses a los países deudores). Una medida inmediata sería la impresión de euros en dosis mucho más acentuadas de lo que hace ahora. El BCE no ha tenido ninguna duda en imprimir millones y millones de euros para salvar a los bancos europeos. Pues bien, el BCE debiera hacer lo mismo para salvar a los estados de la Eurozona. El peligro de inflación no es inmediato. De ahí la urgencia de este tipo de intervención, pues el mayor riesgo es el de la deflación, no el de inflación. Por cierto, existe el Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo (EBRD) que parece adormecido y que debiera reavivarse para facilitar las inversiones en nuevos sectores productivos y de servicios.

Pero además de estas medidas, es importante y urgente hacer cambios importantes en la regulación del capital financiero y de sus mercados. Convendría que se desincentivaran las actividades financieras especulativas, gravando las transacciones a corto plazo (la Tasa Tobin). George Irvin ha calculado que un impuesto de un euro por cada mil de transacción generaría 220.000 millones de euros al año, más del doble del presupuesto actual de la UE.

¿Se tomarán estas medidas?

La respuesta depende del cambio de mentalidad de las izquierdas gobernantes en la UE, hasta ahora estancadas en el territorio neoliberal. Su falta de visión, su actitud acomodaticia y su carencia de coraje político les ha convertido en parte del problema, en lugar de en parte de la solución. De ahí que sin una transformación muy importante de estas izquierdas o su substicición por otras, estas alternativas no tendrán lugar. Ni que decir tiene que el poder económico y político y mediático de las derechas es enorme. Pero, por muy fuerte que sea (y lo es) puede vencerse si hay voluntad política, aunque España no es un ejemplo de ello. No ha habido voluntad política del gobierno PSOE de aliarse con las izquierdas, ni en 1993, ni en 2008. Y ello se debe a que el marco conceptual que dirigió sus políticas económicas era neoliberal. Y ahí está la raíz del problema.

Vicenç Navarro – Artículo publicado en El Viejo Topo

  • Consejo Científico de ATTAC España.
  • Catedrático de Políticas Públicas de la Universidad Pompeu Fabra.
  • Profesor de Public Policy. The Johns Hopkins University.