Confesiones de un gángster económico.

“Los gángsteres económicos (Economic Hit Men, EHM) son profesionales generosamente pagados que estafan billones de dólares a países de todo el mundo. Canalizan el dinero del Banco Mundial, de la Agencia Internacional para el Desarrollo (USAID) y de otras organizaciones internacionales de ‘ayuda’ hacia las arcas de las grandes corporaciones y los bolsillos del puñado de familias ricas que controlan los recursos naturales del planeta. Entre sus instrumentos figuran los dictámenes financieros fraudulentos, las elecciones amañadas, los sobornos, las extorsiones, las trampas sexuales y el asesinato. Ese juego es tan antiguo como los imperios, pero adquiere nuevas y terroríficas dimensiones en nuestra era de la globalización. Yo lo sé bien, porque yo he sido un gángster económico”.

Así  se resume el trabajo de John Perkins, cuya trayectoria como mafioso al servicio de gobiernos y multinacionales, lo que él llama la corporatoracia, narra en el libro Manipuladospublicado en castellano por Ediciones Urano (editorial que dicho sea de paso me consta que está haciendo un esfuerzo por publicar sobre temas de gran trascendencia bien explicados). Lo que sigue es una reseña, no una cualquiera, ni siquiera escrita por mí sino por mi amigo y profesor de Documentación en la Universidad Autónoma de Madrid, Pedro López, que me la envió hace unos días justo cuando yo estaba acabando el libro y me ha parecido un resumen muy acertado:

Estas palabras del prefacio son una invitación difícil de rechazar a la lectura completa del libro. La figura del arrepentido es demoledora para cualquier sistema por la potencia del testimonio en primera persona y por la autoinculpación del arrepentido. Es relativamente fácil para el sistema rechazar las críticas que vienen de quien no comparte sus valores y principios (“el enemigo”), pero es muy difícil librarse del incómodo testimonio de alguien que ha participado, que tiene información de primera mano, que ha abusado de los privilegios que el sistema le ha otorgado y que después toma conciencia y se arrepiente de su participación. Hay otros casos interesantes de arrepentimiento, como el de Joseph Stiglitz, ex vicepresidente del Banco Mundial y premio Nobel de Economía (aunque su “arrepentimiento” no llega a los extremos de Perkins) o saliendo del ámbito económico, el comandante Claude R. Eatherly, que arrojó la bomba sobre Hiroshima y que, arrepentido, rechazó ser considerado un héroe por su país y se pasó a las filas “enemigas” queriendo denunciar los intereses de la guerra y dedicarse a propagar la causa pacifista. Esto no podía ser tolerado porEstados Unidos, ya que constituía un serio revés a la legitimidad de sus acciones bélicas. Por tanto, Eatherly fue declarado loco por las instituciones psiquiátricas, que también pueden estar para echar una mano en estos casos.

Este tipo de testimonios socavan seriamente la legitimidad del sistema. Y el capitalismo contemporáneo va teniendo cada vez más problemas de legitimidad, porque la arrogante expresión “no hay alternativa” (pensamiento TINA) cada vez es más difícil de sostener a la vista de las tropelías y del nivel de depredación que observamos. Por otro lado, vemos fácilmente que el capitalismo neoliberal ha vencido -de momento-, pero no ha convencido. El neoliberalismo se impone no por la fuerza de sus argumentos, sino por otro tipo de fuerzas, como la extorsión y el chantaje económicos o, en última instancia, la intervención militar pura y dura.

No hace muchos años Thomas Friedmann, consejero de la ex Secretaria de Estado Madeleine Albright decía:

“La mano invisible del mercado no funcionará jamás sin un puño invisible. McDonald’s no puede extenderse sin McDonnell Douglas, el fabricante del F-15, la fuerza naval y el cuerpo de marines de Estados Unidos”.

Efectivamente, así es, y lo estamos viendo día a día. Pero un sistema que no convence es inestable, y vemos el nerviosismo de sus defensores cuando intentan criminalizar a los movimientos sociales que cuestionan el capitalismo. Cada vez más la protesta se vincula, interesadamente, al terrorismo. Como los argumentos para defender un sistema depredador no convencen, el camino es la intimidación hacia quienes lo critican.

Perkins denuncia, con su propia inculpación, cómo opera Estados Unidos con los países débiles con el objetivo de construir un imperio global. El funcionamiento es parecido al de la mafia: el mafioso ayuda a la víctima con un préstamo que le saca de momento de apuros, pero a continuación ésta se ve en deuda con el mafioso de por vida, una deuda que no podrá pagar nunca.

Perkins trabajó durante años como “experto” para “aconsejar” a los gobernantes de países débiles que aceptaran créditos de Estados Unidos que servirían para financiar infraestructuras costosísimas. Este mecanismo de prestar dinero que al final revertía en el propio Estados Unidos no sólo vía intereses, sino obligando a que las empresas ejecutoras de los proyectos fueran estadounidenses, ha arrastrado a estos países a una situación de vulnerabilidad que es aprovechada por Estados Unidos para conseguir sus intereses económicos, políticos y geoestratégicos (por ejemplo, presiones a la hora de votar en la ONU, presiones para aceptar políticas económicas favorables al imperio, pero desfavorables para las poblaciones autóctonas, etc.).

Cuando los sicarios económicos no hacen su labor, entonces intervienen los auténticos sicarios, ya sin metáforas; y si todavía éstos no obtienen resultados, en la última fase intervienen los militares. Algunos ejemplos: los presidentes de Ecuador (Jaime Roldós) y de Panamá (Omar Torrijos) fueron asesinados con sólo dos meses de diferencia (mayo y julio de 1981) en sendos “accidentes” aéreos. Parece que la mano de la CIA no quedó del todo invisible. La causa de estos asesinatos fue resistir las presiones de los gángsteres económicos (intereses petroleros en el caso de Ecuador, control del Canal de Panamá en el caso de Torrijos).

Según Perkins, el modelo que se siguió en Irán a principios de los cincuenta con Mosaddeq, ha sido seguido en Venezuela con Chávez, intentando desestabilizar alentando y financiando protestas (también esto nos recuerda al Chile de Allende). En el Irán de los años cincuenta Estados Unidos temió que su intervención militar provocase la respuesta de la Unión Soviética, de manera que Kermit Roosevelt, nieto del presidente Theodore Roosevelt y agente de la CIA, fue el encargado de conquistar voluntades mediante amenazas y sobornos y organizar algaradas callejeras y manifestaciones violentas.

Al final, Mosaddeq perdió apoyos y cayó en un golpe de Estado, siendo encarcelado a continuación. En Venezuela se está actuando de manera muy parecida. Perkins refiere una conversación con un viejo amigo (no da su nombre, se entiende que por no ponerle en situación de riesgo) que le contó que un contratista privado se puso en contacto con él para pedirle que fomentase huelgas en Caracas y sobornase a oficiales del ejército venezolano para que se sublevaran contra su presidente electo. El amigo no aceptó, pero el encargo pasó a algún otro, y ahí quedó el golpe fallido de 2002 (el libro está escrito en 2004).

También el libro toca los casos de Indonesia y Colombia. Quien leyera en todos estos casos excepciones cometería una grave equivocación. Equivocación fomentada muchas veces por la manera en que se presentan las cosas. Es frecuente en el cine estadounidense la denuncia de casos individuales de corrupción en la policía, en los militares o en otros ámbitos. Pero el mensaje que se pretende trasladar muchas veces es que al final el sistema funciona, ya que estos casos se detectan y denuncian. Es en esta trampa en la que no debemos caer al analizar el sistema económico, político, social…

El mensaje que recibimos a veces desde dentro del sistema es que el sistema tiene fallos, pero funciona; somos nosotros los que tenemos que desvelar que el sistema mismo es el fallo. La denuncia de casos individuales es utilizada por la democracia liberal a modo de dosis homeopáticas que preservan de revueltas contra el sistema. Si de vez en cuando cae un policía o un militar torturador, un banquero o un político corrupto, se da la impresión de que el sistema funciona porque ha detectado estos casos (“la democracia –liberal- funciona”), pero se pierde de vista que quizás el sistema en su totalidad está podrido y una manera de salvarlo es ofrecer de vez en cuando al pueblo un caso que sirva como “ejemplo” del buen funcionamiento del sistema.

La política exterior estadounidense es mafiosa y los casos que relata Perkins, como Chomsky en sus libros, o como otros muchos autores, revelan un patrón de conducta. Si observamos con atención descubriremos no fallos o excepciones en el sistema, sino un sistema fallido en su conjunto, además de corrupto y mafioso. Precisamente de esto se encarga Perkins, de mostrarnos el modelo de actuación que hay tras los casos que nos cuenta.

Fuente: Miguel Jara

ATTAC muestra su malestar por las ayudas que el Gobierno ha concedido a las entidades financieras del país.

Entrevista a Carlos Martínez, Presidente de ATTAC España

Banco Santander cerraba junio con casi 5.000 millones de beneficios, y el BBVA con 2.800. Unidos estos resultados al del resto de entidades del país, los resultados alcanzan los 9.000 millones de euros, la misma cantidad que del Fondo de Apoyo al sector bancario aprobado por el Gobierno central.

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Cajas y medias verdades.

Las cajas de ahorros están siendo modernizadas. Temible palabra que siempre implica la pérdida de derechos para la ciudadanía. La lógica que se pretende sostener es simplona: tienen problemas y están politizadas. Eliminamos la politización, siempre mala por definición, y damos cabida al maravilloso y eficiente capital privado, convirtiéndolas en cuasi sociedades anónimas. El real decreto del 13 de julio dará lugar a un cambio radical en el sistema financiero, usando como tantas otras veces para justificarlo verdades parciales y medias mentiras.

Viene de lejos la acerada crítica a “la politización” de los organismos rectores de las cajas. Sustentándose en que con frecuencia condonaban los créditos concedidos a partidos, y añadiendo ciertos escándalos de corrupción, se postulaba que la presencia de representantes de los organismos políticos en los consejos conducía a una desastrosa gestión. De aquí, inevitablemente, se deducía que la politización era la causa principal de sus problemas y debía eliminarse. Según la nueva ley, los representantes políticos actuales tienen que desaparecer y los nuevos deberán estar siempre en minoría.

La politización ha podido dar lugar a episodios de corrupción. Pero ¿acaso no hay corrupción en los entes privados? Además, ¿no hay un sistema judicial (es verdad que sin gran credibilidad) ante el que exigir responsabilidades? Volvemos a encontrar aquí, y en manos de los dirigentes del sector público nada menos, la idea de que los planteamientos políticos en las instituciones públicas son negativos. Si las cajas fueron creadas por iniciativas y criterios sociales, ¿por qué se ha de rechazar la presencia política en sus rectores? Revisémoslo si funcionan mal, pero ahora más que nunca son necesarias las consideraciones sociales y políticas en el actuar de las cajas.

Al avanzar la crisis, han ido desvelándose graves problemas financieros en algunas cajas debido a su amplia vinculación con el sector de la construcción y a las dificultades de algunas como CajaSur. Sobre estos problemas, desde los órganos públicos, especialmente desde el Banco de España, se ha insistido en la necesidad de recapitalización y se ha estimulado, si no forzado, un proceso de fusiones. Y se ha decidido que estas inyecciones de capital deben ser proporcionadas por el capital privado, pudiendo las cajas ser incluso bancarizadas de hecho.

No todas muestran problemas. No les va tan mal a La Caixa, ni a CajaAstur, Unicaja o a las cajas vascas. Además, existen soluciones técnicas que permiten sanearlas sin necesidad de facilitar su capitalización privada. ¿Qué garantías existen de que las cajas privatizadas, en su mayoría con años de gestión relativamente adecuada, van a mantenerse a salvo de nuevas crisis? Si hay que sanearlas y depurar los órganos gestores de algunas, ¿es la privatización la vía adecuada?

Es increíble y escandaloso que, como remedio para los pretendidos problemas de los entes financieros parapúblicos, se recurra a su privatización y se estimule su absorción por los bancos cuando son precisamente los entes financieros privados, en todo el mundo, los agentes principales de la crisis. ¿Quién se atreve a afirmar la bondad y la eficiencia de los sistemas privados? Privatizar supone permitir que los capitales privados se conviertan en los gestores principales y manejen todo el patrimonio acumulado durante décadas por los ahorradores modestos. ¿Con qué derecho se pone en manos privadas este enorme patrimonio (45% del sistema financiero español)?

Se aduce que el sector público no tiene fondos para la necesaria recapitalización, pero ¿no es el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), público, el que va a poner la mayor parte de los fondos para las fusiones? Si el Gobierno no escatima para acudir al rescate de los bancos y hacerse responsable de su deuda externa, ¿por qué no puede recapitalizar las cajas en dificultades? ¿Se ha estudiado alguna otra manera de absorber capital que no suponga su privatización?

La privatización implicará la intensificación del criterio de obtención de beneficios, que ya guiaba en exceso la actuación de las cajas, y el abandono total del criterio de desarrollo regional y apoyo a las pequeñas iniciativas que estaba en sus orígenes. ¿Cuál será su criterio de inversión, de concesión de préstamos? ¿Concederán las caja-bancos créditos a las pequeñas empresas, a las familias, a las regiones más pobres? ¿Qué sucursales quedarán en pueblos pequeños? Sin mencionar el impacto negativo que tendrá en una ya muy devaluada y reducida obra social, convertida por la nueva ley en una fundación independiente.

¿Y el empleo? Uno de los ahorros de las fusiones reside en la disminución de sucursales y plantillas. ¿Es que no tiene importancia en un momento en que se dice que la máxima prioridad es la creación de empleo?

Cuando algunos países se han visto obligados a nacionalizar sus bancos y el sistema financiero mundial se sostiene con el recurso a los fondos públicos, en este país –España es diferente– se usan situaciones coyunturales para traspasar grandes instituciones sociales, que se han establecido y mantenido con criterios más o menos sociales durante dos siglos, a manos privadas que sólo garantizan que operarán siguiendo criterios de obtención de beneficios, con argumentos que son sólo verdades a medias, cuando no son totalmente falaces. Modernizar sí, pero en otra dirección.

Miren Etxezarreta – Público


A vivir del aire

Si eres una de las 70.000 personas cuya edad se encuentra entre los 30 y los 45 años, has agotado tu prestación de desempleo, tus ingresos no superan el 75% del salario mínimo interprofesional y no tienes cargas familiares vete encomendando a quien puedas porque ni siquiera tendrás derecho a la ayuda de 426 euros que acaba de prorrogar el gobierno por otros seis meses.

En efecto, en absoluta consonancia con su retórica fervientemente socialista y defensora a ultranza de los derechos sociales y de la clase trabajadora, el ministro de Trabajo ha anunciado, sin que nadie sepa por qué, que esas 70.000 personas, simplemente por el hecho de tener entre 30 y 45 años, no tendrán derecho a la misérrima ayuda de 436 euros mensuales durante 6 meses.

La cuestión tiene sus bemoles. ¿Podría el ministro explicar qué diferencia la situación de una persona en la que confluyen todos esos requisitos pero que sólo tiene 28 años de una que tenga 32 o de una que tenga 43 años con respecto a una con 47? ¿Qué razón objetiva puede justificar una medida así? ¿Qué maravillosa capacidad se le reconoce a los hombres y mujeres de ese abanico de edad, de los 30 a los 45 años, para que se les excluya de esa ayuda? ¿Tal vez la de haber aprendido a vivir del aire? ¿O es que se supone que sus padres aún deben seguir vivos y, por tanto, pueden volver al hogar para pasar a vivir de las pensiones, por otro lado tan generosas, con las que malviven sus progenitores? ¿Es que porque no tienen cargas familiares ya no necesitan alimentarse, vestirse, pagar el alquiler o tomarse una cerveza?

Quieras que no, aunque sólo fuera para aparentar que vivimos en una sociedad democrática y las decisiones del gobierno obedecen a alguna causa razonable que, a su vez, debiera ser justificada ante la ciudadanía, el ministro tendría que dar alguna explicación de por qué se ha excluido de la ayuda a esa cohorte etaria. Es lo menos que se puede despachar en una democracia. Tenía que haberse sentado ante los medios de comunicación y explicarles que no se les va a conceder la ayuda a esas personas porque no le da la gana a él; o porque tiene pruebas de que todas esas personas trabajan en el mercado negro y no necesitan la ayuda; o porque sabe de buena tinta que se la van a gastar en vino o en ansiolíticos… Por lo que sea, pero que lo explique y justifique.

Porque, en caso contrario, bien podría parecer que o se ha adoptado por mero capricho o, lo que podría ser aún peor para la imagen de este gobierno “socialista”, que la decisión se toma para ahorrarse los 100 millones de euros que la misma le supondría a las arcas públicas.

Espero que ninguno de vosotros esté pensando tan mal de un gobierno que no cesa de repetir su compromiso con las políticas sociales. Alguna razón profunda tiene que haber para que este gobierno deje desamparado a un colectivo tan vulnerable como es, precisamente, el de personas que no se encuentran trabajando y han agotado su prestación por desempleo, candidatos perfectos a una situación de excluidos sociales en donde es fácil entrar pero de donde resulta muy complicado salir. Sería excesivamente cruel pensar que se pone en riesgo de exclusión social a 70.000 personas simplemente por ahorrarse 100 millones de euros en estos seis meses, ¿verdad?

Máxime sabiendo que, por ejemplo, el rescate de Caja Castilla La Mancha le está costando a las arcas públicas más de 2.000 millones de euros, es decir, el equivalente a prorrogarles la ayuda a estas personas durante 10 años o, lo que es lo mismo, a duplicarles el importe reduciendo la duración de la prestación a 5 años (eso siempre que ninguno llegue a incorporarse al mercado de trabajo, claro está).

Sí, dejad de pensar mal y no tengáis en cuenta las declaraciones del Secretario de Estado de Economía, José Manuel Campa, cuando hace unos días afirmaba que el objetivo de reducir el déficit público al 6% en 2011 es “incondicional” y “no depende de la evolución del cuadro macroeconómico” (por cierto, este pasado fin de semana Sarkozy ha hecho unas declaraciones idénticas a las de Campa así que, una de dos, o Campa se ha vuelto conservador o Sarkozy se ha hecho “rojillo”, pero ambas cosas a la vez no pueden ser). Eso significa que nuestro gobierno está decidido a rebajar el déficit cueste lo que cueste y si ello implica sacrificar a 70.000 desempleados sin prestación a los que se les niega esta mísera ayuda bien empleado estará (disculpad el macabro juego de palabras).

Cuesta seguir con la ironía ante esta muestra de violencia social instrumentada desde el gobierno.

No es ya que un ministro diga una cosa y salga otro al día siguiente y diga la contraria; no es ya que se llamen socialistas y practiquen las mismas políticas con los conservadores; no es que dancen al compás del capricho de los mercados financieros olvidando cuál es la fuente de legitimidad de su poder. No, no es sólo eso; que también. Es la violencia que implica dejar desatendido a quien carece de cualquier atención sabiendo que, en su gran mayoría, acabarán integrando la masa de excluidos sociales de este país. Es la insensibilidad social ante los más desfavorecidos, la prepotencia chulesca ante la parte de la ciudadanía más débil y frente a la que se adoptan medidas que les perjudican más que gravemente sin explicarlas siquiera mientras que se deshacen en explicaciones, excusas y evasivas para evitar un aumento de los impuestos a las personas con más renta de este país y ahí sí que con la mera alusión a la justicia social sobrarían ya todas las explicaciones.

Pero es que, además, con esta medida este gobierno está olvidando dos cosas esenciales.

La primera es que el déficit público no debe ser nunca un objetivo de política económica en sí mismo sino que es el resultado contable de la utilización de las dos vertientes de la política fiscal: los gastos y los ingresos públicos. Por lo tanto, dejar de gastar 100 millones de euros en una ayuda social que no da siquiera para sobrevivir dignamente a un ciudadano porque hay que recortar el déficit público es olvidar que detrás de esos 100 millones de euros hay 70.000 personas que carecen de cualquier otra fuente de ingresos propia. Ellos y la mejora de su situación deben ser el objetivo a tener en cuenta y no sólo el déficit público.

Y la segunda es que el Estado de bienestar surgió para superar las situaciones de caridad y para convertir la solidaridad en el fundamento que permitiera dar cuerpo a un conjunto creciente de derechos sociales. Sin embargo, con esta medida fuerzan a miles de personas a depender de sus familias cuando debieran estar sosteniéndolas y, en el peor de los casos, a retornar a la caridad y a la humillación de suplicar por la subsistencia.

Si el Estado de bienestar trataba de desmercantilizar la supervivencia del ser humano dotándolo de bienes sociales básicos y de una red de protección contra los riesgos sociales, con esta decisión se obliga a estas personas a lanzarse desesperadas a aceptar cualquier trabajo, ya sea formal o informal, para poder percibir algún ingreso; las arroja a la ley de la selva que, en nuestras sociedades, es la ley del mercado para que en él busquen cómo hacer frente al desamparo en el que los ha abandonado el Estado.

Bonita tarea para un ministerio que se dice de Trabajo de un gobierno que se dice socialista.

Fuente: Alberto Montero / La otra economía

Lo que debería hacerse para salir de la crisis y que no se hace.

Suponga que usted estuviera a cargo de la política económica de un país que está en una profunda recesión, es decir, que la economía estuviese de capa caída, no creciese (o si lo hiciese, fuese muy, muy lentamente). ¿Qué es lo que usted debería hacer? Y la respuesta, basada en la experiencia de todas las recesiones anteriores (las habidas en el siglo XX) es fácil de conocer. Usted aumentaría lo más rápidamente posible el gasto público, invirtiéndolo para que produjese empleo y con ello hubiera más personas trabajando, recibiendo salarios, consumiendo productos y servicios y estimulando la economía. También, en caso de que tuviera un Banco Central a su disposición, imprimiría mucho dinero para que los empresarios y los ciudadanos del país pudiesen tener fácil acceso a tal dinero, por lo que debería abaratar su coste, y bajar los intereses de este dinero. Este dinero se traduciría en inversiones y consumo, que es lo que usted desea para estimular la economía. (Para una exposición detallada de las medidas que debieran tomarse ver mis artículos: El error de la austeridad. PÚBLICO, 12.05.10; Otras políticas públicas son posibles y necesarias. SISTEMA DIGITAL, 29.07.10; Alternativas a la austeridad fiscal en España. Center for economic and policy research de Washington, Julio 2010).

Estas son las medidas que se enseñan en los libros de texto de Políticas Públicas, primer curso. Pues bien, la Unión Europea (UE), el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional (FMI) están imponiendo a los países de la UE, políticas opuestas y contrarias a las que he indicado. En realidad están haciendo todo lo contrario. Como resultado de las presiones procedentes de tales instituciones, estos países están desarrollando políticas de austeridad en el gasto público. España e Italia están reduciendo su gasto público en 15.000 millones y 25.000 millones de euros respectivamente. Portugal está recortando su presupuesto de una manera drástica para reducir el déficit del Estado y alcanzar el famoso 3% del PIB en 2013, reduciéndolo 6 puntos del PIB en tres años (España lo está reduciendo incluso más, 7 puntos en 3 años). En Alemania, la canciller Merkel se ha comprometido a alcanzar el equilibrio presupuestario (es decir, déficit cero) en el año 2016, reduciendo el gasto público 10.000 millones por año, cada año hasta entonces. En Francia, el Presidente Sarkozy piensa reducir el gasto público siguiendo el ejemplo alemán para alcanzar un déficit cero, reduciendo el déficit del estado ocho puntos en el mismo periodo, y así país tras país en la UE. Y por si ello no fuera suficiente, el FMI ha recomendado al Banco Central Europeo (que es el único banco en al UE que puede imprimir dinero) que reduzca la producción de moneda y que aumente los intereses bancarios a finales de 2010. Y todo ello está ocurriendo en un periodo en que las economías de la Eurozona están en la mayor recesión que han tenido en los últimos cincuenta años (y la inflación es la más baja desde el año 1953).

Estas políticas son profundamente erróneas y suponen una nota de suicidio económico. Están dañando enormemente a las clases populares de aquellos países. Y se están justificando con una serie de argumentos que no tienen ninguna validez científica. Se está diciendo, por ejemplo, que todas estas políticas son necesarias para no dejar una enorme deuda a nuestros hijos y nietos, ignorando que el efecto de esta austeridad tendrá un efecto muy negativo sobre el nivel de vida de nuestros hijos y nietos, pues, consecuencia de tales políticas, el PIB que recibirán será mucho menor que el que hubieran recibido si no se hubiera ralentizado el crecimiento económico como resultado del descenso del estímulo económico, consecuencia del recorte del gasto público. Las políticas de austeridad están causando una reducción de la tasa de crecimiento económico, con lo cual, el tamaño de la tarta, es decir, del PIB, que hereden nuestros hijos y nietos será mucho menor.

Otro argumento que se utiliza en la ideología neoliberal que domina los establishments políticos y mediáticos de la UE (incluyendo España) es que hay que “recuperar la confianza de los mercados”, eslogan que se utiliza para subrayar la importancia y necesidad de anteponer los intereses y beneficios bancarios (“de los inversores” se dice) por encima de todo. La situación paradójica es que las propias agencias de valoración de los bonos del estado (muy próximas a los bancos) están indicando que el mayor problema que perciben en los países como España, es “la fragilidad de sus economías”, que es la manera amable de indicar que tales economías no crecen. Así, en el informe de la Agencia Moody donde se habla de revisar la calificación sobre la deuda soberana de España, para bajarla de categoría se lee que la causa de esta decisión es “la débil perspectiva de crecimiento de su frágil economía”. Los economistas neoliberales (que siempre cuentan con enormes cajas de resonancia en los medios de información y persuasión españoles) también utilizan, para justificar tal austeridad, el argumento de que los elevados déficits y la elevada deuda absorben dinero que debiera estar disponible para el mundo empresarial para que invirtiera. Tal argumento ignora que la falta de inversiones se debe precisamente a la escasa demanda creada, resultado de la reducción de los salarios y del gasto público, medidas que ellos están proponiendo. Y así un largo etcétera.

La pregunta que el lector se hará es ¿por qué si estas políticas son tan dañinas, se están llevando a cabo, incluso por gobiernos (como el español) que en periodos de pre-crisis han mostrado tener sensibilidad social y receptividad a los deseos de las clases populares? Y una parte de la respuesta es que la mayoría de gobiernos en la UE son de derechas. Y están aprovechando la crisis para conseguir lo que han deseado durante muchos años, es decir, reducir y/o eliminar el estado del bienestar y bajar los salarios. Y otra parte de la respuesta es el enorme poder del capital financiero -la banca-, que es el mayor beneficiario de estas políticas y tiene un enorme poder político y mediático. No son “los mercados financieros”, sino la banca la que está detrás de todas estas políticas de austeridad, y que son los que promueven el dogma –el dogma neoliberal- que se impone.

En España, la influencia de la banca en los equipos económicos de los gobiernos (sean conservadores o socialistas) ha sido enorme, siendo el Banco de España (cuyo gobernador ultraliberal fue nombrado por el gobierno socialista) el mayor portavoz de tal poder fáctico -la banca-. Véanse las similitudes entre las propuestas del BBVA y las del Banco de España. Sus recetas son: mayor facilidad de despido, menores salarios, menor protección social, menor gasto público social, mayor bajada de impuestos y no subida para las rentas superiores (manteniendo la regresividad fiscal que caracteriza el sistema impositivo español, responsable, en gran parte, de que seamos el país de la UE-15 con mayores desigualdades sociales). Es predecible que las derechas apoyen tales políticas. Y el PP y CIU estén ahí esperando poder llevarlas a cabo lo más pronto posible. Pero, ha sido un gran error de los partidos gobernantes de centro izquierda el seguir tales políticas, que han desmoralizado y desmovilizado a sus bases electorales. País tras país, en la UE, se ha visto un enorme crecimiento de la abstención de aquellas bases en los procesos electorales que han determinado el enorme descenso del apoyo electoral a aquellas opciones de centroizquierda, que me temo ocurrirá también en las próximas elecciones legislativas en España, a no ser que se reviertan tales políticas.

Una última nota. Terminé de escribir este artículo el viernes, muy de mañana. Horas más tarde la noticia del día apareció con grandes titulares. La economía alemana había crecido de una manera muy notable en el último trimestre, presentándose este crecimiento como resultado de las políticas de austeridad seguidas por el gobierno Merkel. Y como era de esperar, el economista ultraliberal más promocionado por la televisión pública catalana, con la típica hipérbola que le caracteriza (instrumentalizada por los nacionalistas neoliberales, definió al gobierno tripartito catalán como el gobierno más parecido al gobierno de Corea del Norte) apareció en el programa de la mañana para señalar tal crecimiento económico, como resultado de las políticas neoliberales de la coalición de derechas gobernantes en Alemania, contrastándolo con el “desastroso” camino seguido por el Presidente Obama que estaba arruinando EE.UU.

En realidad, el crecimiento económico alemán poco tiene que ver con las medidas de austeridad. La economía alemana está basada en las exportaciones favorecidas por el enorme declive del valor del euro, y por el estímulo de la economía estadounidense, asiática y de América Latina. En realidad, tales medidas de enorme austeridad acabaron imponiéndose y retrasaron enormemente tal crecimiento y la euforia que se ha creado (ver artículo próximo en PÚBLICO, sobre este tema).

Artículo publicado en El Plural.

Vicenç Navarro

  • Consejo Científico de ATTAC España.
  • Catedrático de Políticas Públicas de la Universidad Pompeu Fabra.
  • Profesor de Public Policy. The Johns Hopkins University.

La Verguenza (o desverguenza) de este país: TS obliga a subir el sueldo el 2% en las cajas de ahorros.

Una sentencia del Tribunal Supremo (TS) ha dado la razón a los trabajadores del sector, por lo que estas entidades deben aplicar una revisión salarial del 2% con carácter retroactivo desde el 1 de enero. Fuentes de CC OO calculan en unos 194 millones de euros este incremento, que afecta a 132.340 empleados.

Tras leer esto, si que me dan ganas de salir a la calle a prender fuego a unas cuantas sucursales de cajas de ahorros. ¡¡Asco de sinverguenzas y asco de país!!

Las cajas de ahorros y las empresas de centros de atención de llamadas (contact center) deberán aplicar una revisión salarial del 2% para las primeras y del 2,25% para las segundas con carácter retroactivo desde el 1 de enero del 2009. Lo que supone abonar los atrasos correspondientes desde esa fecha, según esta sentencia del Tribunal Supremo de fecha del 17 de junio, informó ayer Comfia CC OO y UGT. En el caso de las cajas, son 132.340 los trabajadores afectados, según datos al cierre de 2009, mientras que para los contact center las subidas deberán aplicarse a aproximadamente 50.000 empleados.

CC OO explicó que en el caso de las cajas, aunque casi todas han adelantado a cuenta la revisión salarial, aún está pendiente la consolidación en tablas salariales de dicha subida en función de lo que dictara el Tribunal. Esta revisión supone un incremento sobre la masa salarial de unos 194 millones de euros, según datos de este sindicato.

La sentencia de la sala de lo Social del Tribunal Supremo desestima así el recurso de casación presentado por la patronal del sector de contact center, en contra de la sentencia de la sala de lo Social de la Audiencia Nacional de fecha 1 de junio de 2009. La patronal argumentaba que no existía una publicación efectiva de la Administración de la previsión de crecimiento del IPC, por lo que no tenía que aplicar las cláusulas de revisión firmadas en el convenio colectivo del sector.

Cajas y Bancos

El IAM Atendió 2.300 Consultas de Inmigrantes sobre Violencia de Género.

“Cada vez son más las mujeres que emigran solas para mejorar económicamente y tienen menos miedo a denunciar un caso de violencia de género”, apunta Soledad Pérez, directora del Instituto Andaluz de la Mujer (IAM). Son las conclusiones que más destacan después de un año en el que fueron atendidas 15.314 mujeres inmigrantes en el IAM de las 319.707 empadronadas en Andalucía.

La mayoría eran jóvenes de entre 20 y 35 años y procedían de Sudamérica, el Magreb y Europa del Este, según informó ayer la consejera de Igualdad, Micaela Navarro.

Entre los distintos servicios prestados, ya sea desde los centros provinciales y municipales de Información a la Mujer como los realizados en colaboración con las ONG, destacan los casos relacionados con la violencia de género (2.317 consultas, que representan un 15%) y el asesoramiento especializado en derecho de extranjería (1.818 consultas, que suponen casi un 12%).

Pérez cree que, tras la modificación de la ley de derechos y libertades de los extranjeros en España, aprobada en diciembre de 2009, serán más las inmigrantes maltratadas que acudan al IAM para ser aconsejadas, sin miedo a denunciar al agresor. “La mujer sin permiso de residencia temía denunciar por miedo a que su situación de irregularidad se descubriera y fuera expulsada del país”, recuerda. La nueva norma se elaboró con el objetivo de que las mujeres inmigrantes denunciaran. La mujer que dé este paso puede permanecer en el país hasta que se dicte sentencia, que “suele conocerse por juicio rápido, en menos de tres meses”. En el caso de que el acusado sea culpable, la víctima consigue el permiso de residencia y de trabajo, según Pérez.

“Hace 10 años, la inmigración estaba muy masculinizada”. La consejera destacó que las mujeres inmigrantes tienen su propio proyecto migratorio, motivado por la búsqueda de mejoras económicas. A través del servicio de atención jurídica, el instituto, en colaboración con las ONG con las que trabaja, asesoró a las mujeres que, por motivos de arraigo, estaban interesadas en conocer asuntos especializados en derecho de extranjería: por motivos conyugales, sociolaborales, permiso de trabajo. La mayoría de las atendidas procedían de países sudamericanos. Según Pérez, existe una diferencia fundamental entre estas mujeres que emigran solas y las que proceden de África: “Las primeras intentan reagrupar a su familia en torno a ella, mientras que las africanas emigran en momentos puntuales para trabajar -en campañas agrícolas- y, luego, vuelven a su país de origen”.

Fuente: El País